La presión tributaria efectiva nacional aumentaría en 2027 hasta alcanzar el 21,70% del PBI, según las proyecciones incluidas en el Presupuesto 2027 enviado al Congreso. Este crecimiento representa una suba de 0,64 puntos porcentuales respecto del 2026, cuando se ubicaría en 21,06% del PBI. El incremento no responde a nuevos gravámenes ni cambios de alícuotas, sino al crecimiento de la recaudación por encima de la expansión económica proyectada del 4% anual.
¿Qué impuestos impulsarán la mayor recaudación en 2027?
El impuesto a las Ganancias encabeza los aumentos con 0,24 puntos porcentuales adicionales sobre el PBI, pasando de 4,65% en 2026 a 4,89% en 2027. Le sigue el IVA neto con 0,23 puntos, que alcanzaría 6,95% del producto. El impuesto sobre Combustibles y Dióxido de Carbono sumaría 0,19 puntos, llegando a 0,86% del PBI.
También contribuirán al incremento los Derechos de Exportación, que ganará 0,10 puntos (de 0,75% a 0,85% del PBI), y los Derechos de Importación y Tasa de Estadística, con 0,08 puntos adicionales. El impuesto sobre Créditos y Débitos en Cuenta Corriente sumaría 0,03 puntos, mientras que el Monotributo Impositivo contribuiría con 0,01 punto.
Tributos que cederán presión tributaria durante 2027
No todos los gravámenes avanzan en 2027. Los aportes y contribuciones a la seguridad social experimentarán la mayor caída, retrocediendo 0,19 puntos porcentuales, pasando de 5,26% a 5,07% del PBI. El impuesto sobre Bienes Personales bajará 0,03 puntos, ubicándose en 0,20% del producto, mientras que los impuestos internos coparticipados cederán 0,01 punto, llegando a 0,31% del PBI.
Este movimiento refleja decisiones de política fiscal adoptadas desde diciembre de 2023, cuando el Gobierno comenzó una reingeniería de la administración pública. Entre las medidas implementadas figuran la supresión definitiva del Impuesto PAÍS, las rebajas graduales en Bienes Personales y las deducciones aduaneras, además de la eliminación del impuesto inflacionario.
Contexto histórico: 4,4 puntos por debajo del pico
Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la presión tributaria efectiva nacional alcanzó su máximo histórico de 26,1% del PBI en 2015. Desde entonces, la tendencia fue decreciente con oscilaciones, ubicándose en 21,5% del PBI en 2025. Durante 2024, la presión tributaria fue de 23% del PBI, y en 2023 de 22,6%.
La proyección de 21,70% para 2027 representa una recuperación parcial respecto de 2026, pero mantendría un nivel 4,4 puntos porcentuales por debajo del pico de 2015. Esto refleja el énfasis del Gobierno en reducir la carga tributaria mientras controla el gasto público mediante la eliminación de erogaciones consideradas superfluas y transferencias discrecionales.
Comportamiento de tributos coparticipables en el largo plazo
El IVA neto se mantiene como el tributo coparticipable de mayor incidencia, prácticamente estable en comparación histórica: pasó de 6,91% del PBI en 2016 a la proyección de 6,95% en 2027. En cambio, el impuesto a las Ganancias mostró una trayectoria descendente, retrocediendo de 5,31% en 2016 a 4,89% en 2027.
El impuesto sobre Combustibles y Dióxido de Carbono cerrará 2027 en 0,86% del PBI, recuperando buena parte de la caída registrada a mitad de período, aunque sin alcanzar el 0,92% de 2016. Los Derechos de Exportación, tras superar 2% del PBI en 2021 y 2022 por el contexto de precios internacionales elevados, retrocederían a 0,85% en 2027.
Aportes a la seguridad social: la mayor caída del período
Los aportes y contribuciones a la seguridad social exhiben la caída más marcada en la serie histórica 2016-2027, según el IARAF. Pasarían de 6,76% del PBI en 2016 a 5,07% en 2027, una reducción de 1,69 puntos porcentuales en once años. El impuesto sobre Débitos y Créditos en Cuenta Corriente se mantendría estable en torno a 1,6% del PBI durante toda la serie.
Los Derechos de Importación y Tasa de Estadística permanecerían prácticamente sin cambios estructurales: en 2016 registraron 0,69% del PBI y en 2027 proyectarían 0,70%. Esta estabilidad refleja la consistencia de estos gravámenes en el tiempo.
Impacto en la presión tributaria provincial y desafíos para empresas
La presión tributaria provincial seguiría una trayectoria diferente. Se proyecta una disminución de 5% en 2025 a 4,7% en 2026, impulsada por la menor incidencia de los impuestos a la actividad económica, que representarían 89,9% de la recaudación tributaria local.
Para dueños y administradores de empresas, estos cambios en el tablero tributario 2027 implican una recalibración de la planificación fiscal. Aunque la presión tributaria total sube, el movimiento diferenciado entre tributos genera oportunidades y desafíos específicos. El aumento en Ganancias e IVA requiere revisión de márgenes y flujos de caja, mientras que la baja en aportes a seguridad social y Bienes Personales alivian parcialmente la carga. La suba en Derechos de Exportación e Importación afecta directamente a empresas exportadoras e importadoras, exigiendo ajustes en estrategias comerciales y márgenes de operación. Monitorear estas variaciones resulta crítico para mantener competitividad en un contexto de recuperación económica proyectada.







