Dólar hoy
Cotizaciones del mercado cambiario argentino
Economía argentina: el modelo del umbral de despegue
Economía

Economía argentina: el modelo del umbral de despegue

La teoría del "palo de hockey" económico sostiene que Argentina podría atravesar un umbral de transformación estructural capaz de generar crecimiento acumulativo. Este concepto, desarrollado por…

La teoría del "palo de hockey" económico sostiene que Argentina podría atravesar un umbral de transformación estructural capaz de generar crecimiento acumulativo. Este concepto, desarrollado por Javier Milei y Demian Reidel, plantea que las economías no crecen de manera lineal, sino que pueden pasar de regímenes de estancamiento a dinámicas de expansión autosostenida cuando alcanzan determinada escala productiva.

¿Cómo funcionan los rendimientos crecientes en la economía?

La economía tradicional se basa en rendimientos decrecientes: cada unidad adicional de capital genera producción, pero en cantidades cada vez menores. El modelo de Milei-Reidel propone lo opuesto. Imaginá una empresa petrolera: un pozo adicional aumenta la producción, pero si existen simultáneamente oleoductos, rutas, proveedores especializados, trabajadores capacitados, financiamiento, tecnología y mercados de exportación, cada nueva inversión puede hacer más rentable la siguiente. Se genera así un círculo virtuoso donde la escala deja de ser consecuencia del crecimiento y se convierte en su causa.

Este mecanismo aplica a minería, litio, gas natural licuado, energía y agroindustria. Vaca Muerta ejemplifica este proceso: más producción justifica infraestructura; la infraestructura permite mayor producción; esa producción genera exportaciones; las exportaciones atraen capital y proveedores; la reducción de costos vuelve rentables nuevas inversiones.

Los tres umbrales que definen la trayectoria económica

El modelo identifica tres zonas críticas que separan trayectorias de declive de trayectorias de despegue:

  • Umbral de declive: por debajo de esta escala, la economía no genera suficientes recursos para sostener la acumulación de capital.
  • Piso de estancamiento: la economía sobrevive pero carece de incentivos para iniciar una expansión autosostenida.
  • Umbral de despegue: superado este punto, los rendimientos crecientes hacen que la inversión genere condiciones para nuevas inversiones, iniciando un proceso acumulativo.

La formalización matemática utiliza programación dinámica y las llamadas barreras de Bellman, que identifican matemáticamente esas fronteras entre trayectorias. No son barreras físicas, sino límites que determinan qué camino dinámico puede seguir una economía.

¿Dónde se encuentra Argentina en estos umbrales?

Argentina posee petróleo y gas, minerales, agricultura competitiva, industria, recursos humanos y capacidad tecnológica. Sin embargo, durante décadas tuvo dificultades para transformar esos recursos en escala productiva sostenida. El RIGI (Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones), vigente desde 2025, se interpreta como herramienta destinada a facilitar proyectos cuya enorme inversión inicial requiere estabilidad durante muchos años. Ofrece beneficios tributarios, cambiarios y aduaneros con garantías de estabilidad por décadas.

La lógica es directa: si una inversión gigantesca permite que un sector alcance escala antes inexistente, sus efectos van más allá de la empresa inversora. Pueden transformar la dinámica de toda la economía.

Dos escenarios de crecimiento para 2027-2040

El Presupuesto 2027 proyecta crecimiento real del 4% para ese año, tras un 3% previsto para 2026. El FMI proyecta 3,5% para 2026 y 4% para 2027. Considerá dos escenarios políticos a partir de 2028:

Escenario A (continuidad de reformas): si un segundo gobierno mantiene equilibrio fiscal, estabilidad monetaria, desregulación, apertura y reformas pro-inversión, el crecimiento podría pasar gradualmente de 4% a 5%, luego 6% y finalmente 7%. Tomando el PBI de 2027 como 100, esta trayectoria llevaría el índice hacia 210 unidades en 2040. Esto implica que la acumulación comienza a generar dinámica de rendimientos crecientes.

Escenario B (cambio de régimen): si se retorna a la tasa histórica de crecimiento, el resultado es radicalmente diferente. Entre 2011 y 2025, el crecimiento promedio anual del PBI argentino fue de aproximadamente 0,8%. Si esa tasa se mantuviera hasta 2040, con el PBI de 2027 en 100, el resultado sería aproximadamente 110 unidades en 2040. La economía habría aumentado apenas alrededor de un 10% en 13 años.

El contraste es extraordinario. Una diferencia aparentemente pequeña en la tasa anual, sostenida durante años, produce diferencias colosales en el tamaño de la economía. En el escenario B, Argentina permanecería mucho más cerca de la zona de bajo crecimiento que del eventual umbral de despegue.

La conexión con el crecimiento endógeno de Romer

El modelo de Milei-Reidel no es "teoría del crecimiento endógeno", pero extiende mecanismos centrales de ella. Robert Solow planteaba que la tecnología es exógena: la acumulación de capital no puede sostener indefinidamente tasas elevadas de crecimiento por rendimientos decrecientes. Paul Romer cambió esa perspectiva: el conocimiento, la innovación y las ideas se generan dentro del sistema económico. El crecimiento deja de ser "dado" y se convierte en endógeno.

El paralelismo es claro: el umbral de Milei-Reidel puede ser el punto de transición hacia un proceso endógeno, donde el crecimiento comienza a generar condiciones para producir más crecimiento. No se trata simplemente de que el PBI crezca más durante uno o dos años. La idea fuerte es que cambia la dinámica del sistema. Sin embargo, Romer enfatiza conocimiento, innovación y capital humano; Milei-Reidel enfatizan la escala mínima a partir de la cual rendimientos crecientes transforman cualitativamente la economía.

Ambos mecanismos son conceptualmente compatibles. Conectan también con Joseph Schumpeter y los modelos de destrucción creativa de Philippe Aghion y Peter Howitt, reconocidos con el Nobel 2025 por crecimiento impulsado por innovación.

El verdadero cambio: de empujar a autopropulsarse

El salto decisivo no ocurre cuando la economía pasa de 3% a 4% de crecimiento, sino cuando cambia el mecanismo que lo genera. Por debajo del umbral, hace falta empujar la economía para que avance. Por encima, el propio crecimiento comienza a generar condiciones para crecer más. La inversión, el conocimiento, la escala y la productividad transforman el crecimiento: deja de ser consecuencia y se convierte en causa de sí mismo.

El énfasis permanente de Milei en inversión en capital humano podría anunciar intención de fusionar ambos enfoques para obtener resultado mucho más potente: escala y rendimientos crecientes combinados con fuerte inversión en capital humano podrían desatar crecimiento pocas veces visto en historia económica mundial.

Qué significa el modelo de despegue para empresas y administradores argentinos

Para dueños y administradores de empresas, esta teoría tiene implicaciones concretas. Si Argentina logra cruzar el umbral de despegue, el contexto de inversión se transforma radicalmente. No se trata solo de mejoras coyunturales, sino de cambios estructurales que afectan rentabilidad, acceso a financiamiento, costo de insumos, disponibilidad de proveedores especializados y mercados de exportación.

En el escenario A (continuidad de reformas), las empresas enfrentan un entorno donde cada inversión adicional se vuelve progresivamente más rentable por efectos de escala. Infraestructura mejora, costos bajan, mercados se expanden. En el escenario B, el contexto retorna a dinámicas de bajo crecimiento: rentabilidad limitada, restricciones cambiarias, inestabilidad macroeconómica. La política económica no solo determina cuánto crece Argentina hoy; determina de qué lado del umbral estará la economía mañana y, consecuentemente, qué oportunidades tendrán los negocios.

Para las pymes y grandes empresas, entender este modelo es crítico: el RIGI, las reformas laborales, la desregulación y la apertura no son medidas aisladas, sino piezas de un mecanismo destinado a generar escala suficiente para que rendimientos crecientes transformen la dinámica económica nacional. Si funciona, el efecto es multiplicador; si no, la economía permanece atrapada en ciclos de bajo crecimiento donde cada decisión empresarial enfrenta restricciones estructurales.

Más noticias