La Selección Argentina obtuvo US$ 33 millones en premios por alcanzar la final del Mundial de Fútbol 2026, cifra que la AFA distribuirá entre jugadores, cuerpo técnico e integrantes del equipo conforme a sus acuerdos internos. Sin embargo, una porción significativa de ese monto quedará destinada al pago del Impuesto a las Ganancias ante ARCA, lo que reduce el ingreso neto que efectivamente perciben los futbolistas.
¿Cómo se gravan los premios mundialistas en Argentina?
Los premios obtenidos en competiciones internacionales se encuentran alcanzados por el Impuesto a las Ganancias como rentas de cuarta categoría, según explicó Félix Rolando, especialista de Andersen Argentina. Esta clasificación aplica porque los beneficios provienen del ejercicio de la profesión de futbolista, actividad que genera rentas periódicas con fuente habilitada y permanencia en el tiempo.
El tratamiento impositivo considera que los premios constituyen una ganancia indirecta del ejercicio profesional, por lo que la teoría de la fuente los incluye dentro de la base imponible. El impacto fiscal es particularmente relevante para futbolistas como Leandro Paredes (Boca Juniors) y Gonzalo Montiel (River Plate), quienes mantienen residencia fiscal en el país.
Residencia fiscal: factor clave en la tributación
El monto final que cada jugador retiene depende de su situación fiscal. Para aquellos con residencia fiscal en Argentina, el premio se grava íntegramente bajo el criterio de "renta mundial", aplicándose el Impuesto a las Ganancias sobre la totalidad del beneficio sin importar su origen geográfico.
En cambio, los futbolistas sin residencia fiscal argentina solo tributarían sobre rentas de fuente local, lo que los coloca en una posición fiscal más favorable. Además, si en el exterior se aplicó alguna retención por impuesto análogo, podrían computarla como pago a cuenta del impuesto argentino, dentro de los límites establecidos. También debe considerarse si corresponde aplicar convenios de doble imposición según el país de residencia del jugador.
Contexto de premios: récord histórico en Qatar 2026
El premio de Argentina como subcampeón se enmarca en una estructura de compensaciones sin precedentes. España, como campeona, recibió US$ 50 millones, cifra récord que representa un aumento de US$ 8 millones respecto a Qatar 2022, cuando Argentina levantó la copa y cobró US$ 42 millones.
La bolsa total de premios alcanzó US$ 727 millones, de los cuales US$ 665 millones corresponden a recompensas por rendimiento deportivo. La FIFA estableció una escala que beneficia a todas las selecciones participantes:
- Campeón: US$ 50 millones
- Subcampeón: US$ 33 millones
- Tercer puesto: US$ 29 millones
- Cuarto puesto: US$ 27 millones
- 5° al 8° puesto: US$ 19 millones
- 9° al 16° puesto: US$ 15 millones
- 17° al 32° puesto: US$ 11 millones
- 33° al 48° puesto: US$ 9 millones
Además, cada una de las 48 selecciones clasificadas recibió una base fija de US$ 1,5 millones previo al inicio del torneo, destinada a financiar preparación, logística y gastos organizacionales internos.
Impacto fiscal para empresarios y administradores de negocios argentinos
Desde la perspectiva de la gestión empresarial, el caso de los premios mundialistas ilustra un principio fundamental: toda renta generada en territorio argentino o percibida por residentes fiscales tributa ante ARCA, independientemente de su origen geográfico. Para administradores de empresas y dueños de negocios, esto refuerza la importancia de planificar la tributación de ingresos internacionales, evaluar convenios de doble imposición y documentar retenciones aplicadas en el exterior como créditos fiscales. La AFA, como entidad que distribuye estos fondos, debe cumplir con obligaciones de retención y reporte ante ARCA, lo que afecta el flujo de caja neto que finalmente llega a los jugadores. Este mecanismo es análogo al que enfrentan las empresas argentinas con ingresos en moneda extranjera: la obligación tributaria surge en el momento del devengamiento, no necesariamente cuando se percibe el dinero.







