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Recaudación tributaria: la caída podría tocar piso en próximos meses
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Recaudación tributaria: la caída podría tocar piso en próximos meses

La recaudación tributaria argentina registra señales de estabilización tras meses de contracción, con el IVA local y la Seguridad Social mostrando recuperaciones leves en septiembre de 2026.

La recaudación tributaria argentina registra señales de estabilización tras meses de contracción, con el IVA local y la Seguridad Social mostrando recuperaciones leves en septiembre de 2026.

¿Cuál es el estado actual de la recaudación tributaria?

Durante los primeros nueve meses de 2026, la recaudación tributaria acumuló una caída real del 3% respecto del mismo período de 2025, según señala el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Este retroceso refleja las presiones que enfrenta la estructura impositiva del país, aunque los analistas advierten que las condiciones que profundizaron la baja estarían perdiendo intensidad.

El escenario actual muestra matices importantes. Mientras algunos tributos continúan en territorio negativo, otros componentes comienzan a recuperarse, lo que sugiere que en los próximos meses la tasa de decrecimiento de los ingresos fiscales podría moderarse significativamente. Este cambio de tendencia estaría vinculado tanto a factores técnicos como a la posible estabilización de la actividad económica.

Impacto desigual según el tipo de impuesto

El panorama tributario muestra resultados muy dispares entre categorías. El IVA, principal impuesto de la estructura, acumula una pérdida del 6,5% en 2026, mientras que las retenciones presentan una baja del 22% interanual real, principalmente por la reducción de alícuotas implementada por el Gobierno.

En el lado de las caídas más pronunciadas, los derechos de importación retroceden 19,2% y los ingresos por impuestos internos coparticipados caen 16%. Estos números reflejan la contracción del comercio exterior y la menor actividad económica. Sin embargo, existe una excepción notable: el impuesto a los combustibles registra un alza de 18,8%, resultado del incremento de la suma fija que grava cada litro, ajustada por inflación, aunque el Gobierno ha suspendido parcialmente estos reajustes en meses recientes.

IVA local muestra leves signos de recuperación

El IVA presenta una dinámica compleja. Durante septiembre, la recaudación bruta del IVA cayó 5,8% en términos reales interanuales, pero dentro de esta cifra agregada hay movimientos contradictorios: el IVA DGA (derechos de aduanas) se desplomó 18%, mientras que el IVA DGI (componente local) subió 1,7%.

Este comportamiento diferenciado es relevante. La caída del IVA de importación refleja directamente la contracción de las importaciones, mientras que la suba del componente local representa la segunda recuperación en 11 meses consecutivos de baja (la anterior se registró en julio). Este dato podría indicar una leve recuperación del consumo en el mercado doméstico, señal que los administradores de empresas y comerciantes deben monitorear con atención.

Seguridad Social: segundo pilar de ingresos en recuperación

La Seguridad Social, segundo impuesto en importancia de la estructura tributaria, acumula una pérdida del 3% en los primeros nueve meses de 2026. No obstante, durante septiembre mostró una leve recuperación del 1,6% interanual, dato que podría reflejar cierta recomposición de los salarios reales en la economía.

Esta mejora, aunque modesta, es significativa porque sugiere que tanto el mercado laboral como el consumo podrían estar encontrando un piso después de meses de presión. Si esta tendencia se consolida en octubre y noviembre, podría marcar un punto de inflexión en la trayectoria de los ingresos fiscales.

Qué significa esta estabilización para empresas y administradores

Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estos datos de recaudación tributaria tienen implicaciones directas sobre el flujo de caja y la planificación fiscal. La recuperación leve del consumo local (reflejada en la suba del IVA DGI) sugiere que la demanda interna podría estar tocando piso después de una contracción prolongada.

Este escenario requiere atención en varios frentes. Primero, si el consumo comienza a recuperarse, las empresas vinculadas al comercio minorista y servicios podrían beneficiarse de mayores ventas. Segundo, la recomposición de salarios reales implica mayor poder adquisitivo de los trabajadores, lo que amplifica este efecto. Tercero, la estabilización fiscal reduce la incertidumbre sobre futuras medidas tributarias de emergencia.

Sin embargo, los administradores deben mantener cautela. Sectores como el comercio exterior y la importación enfrentan presiones severas (caídas de 19,2% en derechos de importación), por lo que las empresas exportadoras y las que dependen de insumos importados necesitan ajustar estrategias de precios y márgenes. Además, la reducción de retenciones a las exportaciones, aunque técnicamente favorece al sector, es síntoma de una estructura tributaria en transición que podría cambiar en los próximos trimestres.

La clave para los próximos meses será confirmar si esta estabilización es sostenible o solo un rebote temporal. Los datos de octubre y noviembre serán determinantes para proyectar la presión tributaria efectiva que enfrentarán las pymes y grandes empresas hacia 2027.

Etiquetas#recaudación tributaria argentina#iva 2026#ingresos fiscales#impuestos seguridad social#análisis recaudación

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