El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de septiembre publicado por el Banco Central refleja un escenario de cautela para el cierre de 2026, con revisiones a la baja en crecimiento y presiones inflacionarias persistentes según el consenso de 44 consultoras y entidades financieras.
¿Cuál es la proyección de crecimiento económico para 2026?
El mercado anticipa un Producto Interno Bruto (PIB) con contracción del 1,0% en el tercer trimestre de 2026 (julio-septiembre), una cifra que representa un recorte significativo de 2,1 puntos porcentuales respecto a la encuesta anterior realizada en agosto. Este ajuste a la baja refleja las dificultades que atravesó la actividad económica durante ese período.
A pesar de la debilidad trimestral, los analistas mantienen expectativas positivas para el último cuarto del año. La proyección para el cuarto trimestre de 2026 (octubre-diciembre) anticipa un crecimiento del 1,8%. Sin embargo, cuando se promedian todos los períodos, el crecimiento anual acumulado para 2026 se ubica en un modesto 1,5%, lo que implica una revisión a la baja de 0,6 puntos porcentuales respecto a lo que esperaban los analistas hace un mes.
Inflación: inercia que persiste en septiembre
En materia de precios, el REM de septiembre refleja una dinámica de alta inercia inflacionaria. Los 44 analistas consultados estimaron una inflación mensual del 1,9% para septiembre de 2026, lo que representa un ajuste de 0,1 puntos porcentuales por encima de lo que se proyectaba en el relevamiento de agosto. Esta resistencia al descenso evidencia que el proceso de desinflación enfrenta desafíos estructurales.
El denominado "Top 10" —grupo de consultoras con mejor desempeño histórico en sus pronósticos— coincidió con esta estimación del 1,9% mensual. Por su parte, el IPC Núcleo, que excluye componentes estacionales y regulados, se proyectó en 1,8% mensual para septiembre, manteniéndose como indicador de presión sobre la estrategia de desinflación que implementa el Banco Central.
¿A cuánto cotizará el dólar a fin de año?
La mediana de las proyecciones de tipo de cambio nominal se ubicó en $1.545,00 por dólar para el promedio de octubre de 2026, registrando una corrección a la baja de $20,00 respecto a la encuesta anterior. Para diciembre de 2026, el consenso del mercado proyecta un tipo de cambio de $1.614,00, lo que implica una depreciación del peso del 11,5% en términos interanuales respecto al cierre de 2025.
Estos ajustes en las proyecciones cambiarias reflejan el monitoreo continuo que realizan los operadores sobre la política cambiaria y las presiones sobre la moneda local derivadas de la inflación diferencial y los flujos de divisas.
Tasas de interés: estabilidad en el horizonte
En el frente de la política monetaria, los participantes del REM proyectaron una Tasa de Interés Mayorista de Argentina (TAMAR) del 23,56% TNA para octubre de 2026. Para diciembre del mismo año, la expectativa es prácticamente estable, ubicándose en 23,50% TNA, lo que sugiere que el Banco Central mantendría un esquema de tasas relativamente contenido hacia el cierre del ejercicio.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, los datos del REM de septiembre traen implicancias directas en la planificación financiera y operativa. La contracción económica proyectada para el tercer trimestre de 2026 anticipa presiones sobre márgenes y volúmenes de venta, especialmente en sectores sensibles a la demanda interna. La inflación persistente del 1,9% mensual erosiona continuamente los márgenes si no se trasladan precios al mercado, mientras que la depreciación del peso proyectada al 11,5% interanual incrementa los costos de importación de insumos y bienes de capital.
La estabilidad en las tasas de interés mayorista en torno al 23,50% TNA para diciembre mantiene presión sobre el costo del financiamiento empresario. Quienes tengan deudas en pesos a tasa variable deben considerar estos niveles para proyectar sus flujos de caja. Simultáneamente, la proyección de dólar a $1.614,00 para diciembre es un dato crítico para empresas con exposición cambiaria, tanto en importaciones como en exportaciones y en la valuación de activos denominados en moneda extranjera.







