Los economistas consultados por el Banco Central proyectan que la inflación de octubre se ubicará en torno al 1,7%, una leve desaceleración respecto del 1,9% estimado para septiembre de 2026, aunque la inercia de precios mantiene presión en la canasta de consumo.
¿Qué pasó con la inflación en septiembre de 2026?
Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que el BCRA realizó entre 44 economistas, la inflación de septiembre cerró en 1,9%, impulsada fundamentalmente por factores estacionales y precios regulados. Las principales consultoras del mercado —Eco Go, Quantum, LCG y Fundación Libertad y Progreso— coincidieron en proyectar un incremento del 2% para ese mes.
El componente estacional fue decisivo: el recambio de prendas por temporada otoñal disparó los precios de indumentaria, mientras que las verduras mostraron alzas significativas. En la última semana de septiembre, el monitoreo de precios de vegetales registró incrementos del 7,1%. Alimentos y bebidas en general acumularon un aumento del 2%, el mayor desde mayo, con la carne subiendo 2,1%.
Los precios regulados también ejercieron presión. El transporte público continuó con su esquema de actualización mensual, mientras que servicios de agua, gas y electricidad mantuvieron ajustes entre el 2% y 3%. Telefonía subió 1,4% y servicios de salud 2,1%. En conjunto, estos rubros elevaron la incidencia de inflación por encima de lo esperado inicialmente.
Perspectivas para octubre y noviembre 2026
Pese al repunte de septiembre, las expectativas mejoran para los próximos meses. El REM proyecta 1,7% de inflación para octubre y 1,6% para noviembre, reflejando una desaceleración gradual. Economistas como Camilo Tiscornia (C&T) y Sebastián Menescaldi (Eco Go) estiman inflación en torno al 1,7% para octubre, mientras que Fernando Baer (Quantum) proyecta 1,8%, reconociendo cierta inercia al alza difícil de romper.
El IPC Núcleo —que excluye componentes más volátiles— se ubicó en 1,8% para septiembre según el REM, aunque el top 10 de economistas lo estimó en 1,7%. Este indicador, con alto componente inercial, refleja presiones de mediano plazo en la estructura de precios.
¿Cuál es el rol del dólar en la inflación actual?
Los analistas vinculan la persistencia inflacionaria con los movimientos del tipo de cambio. La escalada del dólar a fines de julio de 2026 generó un efecto de pass-through (traslado a precios) que se concreta con rezago temporal. Este impacto se manifestó primero en bienes transables, especialmente alimentos y bebidas, que tienen gran peso en el índice del INDEC.
Desde Fundación Libertad y Progreso señalan que las subas de combustibles de fin de septiembre aún no se reflejaban completamente en el rubro Transporte (que subió 0,7%) y tendrían impacto en octubre. Sin embargo, los economistas coinciden en que el sendero inflacionario se estabiliza en ciclos alrededor del 2% mensual, sin cambios significativos en la tendencia de crecimiento de precios.
Impacto para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estas proyecciones de inflación tienen implicancias directas en la gestión financiera. Una inflación que se mantiene entre 1,6% y 1,9% mensual implica que los márgenes comerciales requieren revisión constante de precios de venta para no erosionarse. Los costos de transporte, energía y materias primas —especialmente alimentos si tu negocio está vinculado a ese rubro— seguirán bajo presión.
La inercia de precios que mencionan los economistas significa que las alzas de septiembre generarán arrastre a octubre y noviembre, complicando la planificación presupuestaria trimestral. Empresas con deuda en pesos deben considerar que aunque la inflación desacelera gradualmente, sigue erosionando el valor de las obligaciones, mientras que quienes tienen ingresos en dólares se benefician del efecto pass-through. La recomendación es ajustar estrategias de precios con frecuencia mayor a la histórica y revisar márgenes operativos en función de estos ciclos inflacionarios persistentes.







