La reforma tributaria que prepara el Gobierno para 2026 modificará el Impuesto a las Ganancias con un objetivo claro: reducir la presión fiscal sobre las empresas mientras amplía la base de contribuyentes entre trabajadores y autónomos. Esta será la tercera transformación del tributo en tres años, tras los cambios implementados por Sergio Massa en 2023 y el Gobierno actual en 2024 mediante la Ley Bases.
¿Cuál será la nueva alícuota para empresas?
El Ministerio de Economía busca reducir la alícuota del Impuesto a las Ganancias para sociedades al 25%, equiparándola con la vigente en el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI). Según funcionarios de la cartera, la propuesta consiste en generalizar los beneficios del RIGI para todas las empresas, independientemente de su tamaño o sector.
Esta medida forma parte de una estrategia más amplia orientada a que los tributos influyan lo menos posible en las decisiones económicas de los negocios. El Gobierno sostiene que el cambio busca nivelar la carga para quienes están en igual situación y evitar tratamientos distorsivos que desalienten la inversión.
Sin embargo, la implementación enfrenta obstáculos políticos. Durante la discusión de la Ley de Modernización Laboral, los gobernadores vetaron reducciones menores de la alícuota en el capítulo impositivo. Además, la permanente caída de la recaudación y la debilidad legislativa del Gobierno han frenado hasta ahora la presentación formal de la reforma.
¿Qué cambios afectarán a trabajadores y autónomos?
Para personas humanas, la reforma se centra en ampliar la base de contribuyentes mediante una simplificación estructural. El Gobierno busca alejarse de discusiones sobre deducciones específicas para enfocarse en un cambio radical que generalice quiénes pagan el impuesto.
Los puntos centrales de la modificación incluyen:
- Ampliación de la base: más trabajadores y autónomos pagarán el Impuesto a las Ganancias.
- Reducción de deducciones: en lugar de múltiples descuentos que complican la liquidación, se busca un esquema simplificado que disminuya la carga administrativa.
- Revisión de alícuotas: ajuste de las escalas progresivas del tributo.
Esta tendencia continúa la línea que el Gobierno viene siguiendo. Durante 2024, mediante el paquete fiscal de la Ley Bases, ya había sumado casi 800.000 trabajadores que estaban exentos al universo de contribuyentes del Impuesto a las Ganancias.
¿Cuántos trabajadores pagan Ganancias actualmente?
Según datos de recaudación del último trimestre de 2024, el universo total de retenidos entre empleados en relación de dependencia y jubilados se ubicó en torno a 738.000 contribuyentes. Esta cifra refleja el impacto de la reforma de 2024, que restituyó el cálculo tradicional del Impuesto a las Ganancias con deducciones personales y escalas progresivas que van del 5% al 35%.
El Gobierno implementó un mecanismo de actualización periódica mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para evitar que la inflación arrastre a los trabajadores a escalas más altas sin que su poder adquisitivo real haya aumentado. Esto contrasta con el esquema cedular de Massa, que generaba inestabilidad constante en los valores mínimos y deducciones.
¿Por qué el Gobierno impulsa esta reforma ahora?
La propuesta de reforma tributaria está en los despachos del ministro de Economía Luis Caputo y el secretario de Hacienda Carlos Guberman desde el inicio de la gestión. El objetivo declarado es reducir la presión impositiva dentro de un marco de equilibrio fiscal innegociable.
Para el Gobierno, los impuestos no deben distorsionar las decisiones económicas de empresarios e inversores. Sin embargo, la tensión entre bajar la carga fiscal y mantener el equilibrio presupuestario explica por qué los beneficios para las empresas se financian con una mayor base de contribuyentes entre trabajadores, ampliando quiénes pagan el tributo.
Impacto en las pymes y empresas argentinas
Para los administradores y dueños de empresas, la reforma del Impuesto a las Ganancias representa una oportunidad de reducción de costos fiscales significativa. La equiparación de la alícuota al 25% beneficiaría a todas las sociedades, no solo a las grandes inversoras acogidas al RIGI, mejorando la rentabilidad neta de los negocios.
Sin embargo, el contexto macroeconómico complejo—con caída de recaudación y debilidad legislativa del Gobierno—sugiere que la implementación podría demorarse o enfrentar negociaciones que modifiquen la propuesta inicial. Las pymes deben estar atentas a los anuncios del Ministerio de Economía, ya que la reforma podría modificar sus proyecciones fiscales 2026 una vez que se presente formalmente ante el Congreso.







