La presión tributaria argentina registra una trayectoria descendente desde la llegada del gobierno de Javier Milei, con una proyección de caída adicional para 2026. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la carga tributaria efectiva alcanzará el 26,7% del PBI en 2026, lo que representa una reducción de 0,9 puntos porcentuales respecto a 2025.
¿Cuánto bajó la presión fiscal desde 2024?
La recaudación tributaria del Sector Público Nacional mostró una caída significativa durante 2025. Mientras que en 2024 la presión tributaria nacional se ubicaba en 23% del PBI, durante 2025 descendió a 21,5% del PBI, lo que equivale a una reducción de 1,5 puntos porcentuales. Esta baja se aceleró tras la decisión del Gobierno de no prorrogar el impuesto PAIS a fines de 2024, medida que representaba alrededor del 1% del PBI en recaudación.
A nivel consolidado (Nación, provincias y municipios), la presión tributaria total cayó de 29% del PBI en 2024 a 27,6% del PBI en 2025, marcando un descenso interanual de 1,4 puntos porcentuales. Este movimiento contrasta con la trayectoria histórica: entre 2002 y 2015, la presión fiscal había aumentado 12,6 puntos porcentuales del PBI, alcanzando su máximo de 32,6% del PBI hace una década.
Medidas que explican la reducción tributaria en 2026
La proyección de menor presión fiscal para 2026 se concentra en varias iniciativas del Ejecutivo. En primer lugar, destaca la baja de los Derechos de Exportación (DEX), que constituye el principal factor de reducción. Recientemente se anunció una nueva disminución de retenciones al sector agrario, aunque según economistas de la consultora LCG, la medida se limitó a trigo y cebada con un costo fiscal de apenas dos puntos porcentuales. La baja vinculada a soja y subproductos quedó postergada para 2027, cuando comenzará una reducción gradual de 0,25 puntos porcentuales mensuales.
En segundo término, la eliminación de impuestos internos contribuirá a la reducción. Esta reforma laboral suprime tributos sobre vehículos automotores, objetos suntuarios, seguros, servicios de telefonía celular y embarcaciones de recreo o deportivas, generando una merma adicional de 0,01% del PBI. A esto se suma la restitución de certificados de exclusión de la percepción aduanera del IVA aduanero.
El impacto del Fondo de Asistencia Laboral
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) también incidirá en la reducción de la presión fiscal, aunque su implementación fue postergada para noviembre de 2026. Esta herramienta absorberá contribuciones patronales que hasta ahora se dirigían a la ANSES, generando un costo fiscal de 0,18% del PBI. Su impacto pleno se corrió para 2027, lo que significa que durante 2026 el efecto será parcial.
Proyecciones para 2026 y estabilidad provincial
Según las proyecciones del IARAF, la presión tributaria nacional podría reducirse otros 0,9 puntos porcentuales en 2026, llegando a 20,6% del PBI. En tanto, la presión fiscal en las provincias se mantendrá estable entre 4,9% y 5% del PBI, mientras que en los municipios permanecerá en 1,1% del PBI. Se estima que estos niveles no variarán durante 2026.
Impacto para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la reducción de la presión tributaria proyectada representa un alivio progresivo en la carga fiscal. La eliminación del impuesto PAIS en 2024 ya facilitó operaciones de comercio exterior y compra de divisas. Las nuevas bajas en DEX, especialmente en sectores agrarios, benefician directamente a productores y exportadores. La supresión de impuestos internos reduce costos en sectores como automotriz, telecomunicaciones y seguros, mejorando la competitividad. Sin embargo, el calendario de implementación —con medidas postergadas para 2027— requiere que las pymes planifiquen sus estrategias fiscales considerando esta transición gradual. La estabilidad relativa de la presión tributaria provincial y municipal permite cierta previsibilidad en la planificación financiera a nivel regional.







