La presión tributaria efectiva proyectada para 2026 alcanza el 20,8% del PBI, el nivel más bajo desde 2006. Esto representa una caída de 1,8 puntos porcentuales respecto a 2023 y de 3,5 puntos comparado con 2022, según análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
¿Cuál fue el impacto de los impuestos al comercio exterior?
Los gravámenes vinculados al comercio exterior explican aproximadamente el 52% de la reducción total de presión tributaria proyectada para 2026. Entre 2023 y 2026, la presión tributaria de estos impuestos se redujo desde el 2,29% del PBI al 1,34% del PBI, según datos del IARAF que dirige el economista Nadin Argañaraz.
Esta baja se explica principalmente por tres factores clave:
- La eliminación del impuesto PAIS a fines de 2024, que gravaba la compra de bienes y servicios en el exterior con tarjeta y la adquisición de dólares para atesoramiento
- La reducción de derechos de exportación, con medidas que alcanzaron al sector agropecuario y a productos industriales
- La menor incidencia de derechos de importación y tasa estadística
Retenciones al sector agropecuario e industrial
El Gobierno nacional implementó al menos cinco disposiciones vinculadas a la reducción de derechos de exportación en el sector agropecuario. Durante 2026, se redujeron las alícuotas del trigo y la cebada a partir de junio, mientras que recientemente se bajaron retenciones para un amplio grupo de productos industriales. Estas medidas reflejan la apuesta del Ejecutivo por potenciar el comercio exterior como motor de competitividad.
Desglose de la caída tributaria por impuesto
El análisis del IARAF detalla que entre 2023 y 2026, la reducción de 0,94 puntos porcentuales del PBI en tributos vinculados con comercio exterior se compone de:
- Derechos de importación y tasa estadística: baja de 0,01 puntos porcentuales del PBI
- Derechos de exportación: reducción de 0,15 puntos porcentuales del PBI
- Impuesto PAIS: caída de 0,79 puntos porcentuales del PBI (por su eliminación completa)
Comparando 2022 con 2026, la baja total de impuestos al comercio exterior alcanza 1,85% del PBI. Los derechos de exportación registran la caída más significativa, del orden de 1,34% del PBI. Es importante destacar que 2022 fue un año sin impacto de la sequía que afectó severamente al sector agropecuario en 2023 y redujo volúmenes exportados.
Comparativa de caídas tributarias por tipo de impuesto
Entre 2022 y 2026, los impuestos que presentan las mayores contracciones en recaudación son los derechos de exportación con una caída del 36%, seguidos por el impuesto a las Ganancias con 33%, el impuesto PAIS con 11%, Bienes Personales con 7%, impuestos internos con 6%, IVA con 5% y derechos de importación con 2%.
La participación de los impuestos al comercio exterior en la presión tributaria efectiva nacional se reduce significativamente: desde el 13,1% en 2022 al 6,6% en 2026, prácticamente a la mitad. Dentro de esta composición, los derechos de exportación explican el 72% de la reducción, el impuesto PAIS el 23% y los derechos de importación y tasa estadística el 5%.
Contexto de balanza comercial superavitaria
La caída en presión tributaria de impuestos vinculados al comercio exterior ocurre en un contexto favorable para las exportaciones argentinas. Durante el primer semestre de 2026, la balanza comercial registró un saldo positivo de US$ 13.923 millones, muy superior a los US$ 2.762 millones del mismo período de 2025. Este desempeño sugiere que la reducción de retenciones se alinea con una estrategia de incentivo a las ventas al exterior.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, esta reducción de presión tributaria representa una oportunidad significativa. La baja de retenciones a productos agropecuarios e industriales mejora la competitividad en mercados internacionales y aumenta la rentabilidad de las exportaciones. Las pymes exportadoras, en particular, se benefician de menores costos fiscales que les permiten mejorar márgenes o ajustar precios competitivos.
La eliminación del impuesto PAIS también impacta positivamente en empresas que requieren importar insumos o servicios del exterior, reduciendo costos operativos. Sin embargo, es crucial que los administradores monitoreen continuamente los cambios normativos en materia tributaria y comercial exterior, ya que estas políticas pueden ajustarse según la evolución fiscal y comercial. La meta de superávit fiscal del Gobierno condiciona la posibilidad de futuras reducciones impositivas, por lo que mantener registros precisos y estar atentos a nuevas disposiciones resulta fundamental para optimizar la estructura tributaria de cada negocio.







