La morosidad en el sistema financiero argentino alcanzó niveles críticos durante 2026, obligando a los bancos a incrementar significativamente sus previsiones para cubrir pérdidas por incumplimientos. Pese al deterioro crediticio, las entidades conservan un colchón de capitalización que absorbe el riesgo de manera manejable en términos agregados.
¿Cuánto crecieron las previsiones bancarias por mora?
Según el análisis de Quantum Finanzas, las previsiones sobre la cartera de préstamos al sector privado experimentaron un salto considerable. Entre noviembre de 2024 y mayo de 2026, pasaron de representar el 2,7% al 6,8% del total de créditos, reflejando directamente el deterioro de la calidad crediticia registrado durante ese período. Este incremento responde al avance de la mora en los préstamos privados, que creció del 1,5% al 7,7% en el mismo lapso.
El fenómeno es generalizado en el sistema. Las previsiones sobre préstamos privados oscilan entre el 6,5% y el 7,6% tanto en bancos públicos como privados y otras entidades financieras, lo que evidencia que el problema atraviesa de manera uniforme toda la estructura del sector.
¿Cómo está el capital de los bancos frente a la mora?
A pesar del aumento de previsiones, los bancos argentinos mantienen una posición patrimonial sólida. En mayo de 2026, el capital excedente se ubicaba 280% por encima de la exigencia normativa establecida por el Banco Central. Este colchón de capitalización es el principal respaldo para que Quantum Finanzas considere que el impacto sobre la situación patrimonial de las entidades resulta "absorbible y manejable en términos agregados".
La consultora destaca que el bajo apalancamiento del sistema y la todavía limitada participación de los préstamos privados dentro de los activos bancarios funcionan como amortiguadores ante el deterioro crediticio. Sin embargo, esta condición no es inmutable: la expansión reciente del crédito ha modificado significativamente la exposición del sistema.
Crédito privado: expansión con mayor riesgo
Los bancos aumentaron considerablemente su exposición al sector privado durante los últimos dieciocho meses. Los préstamos al sector privado no financiero pasaron de representar el 32,6% de los activos totales en noviembre de 2024 al 44,8% en mayo de 2026. Cuando se descuentan las previsiones constituidas para cubrir deterioro crediticio, esa participación se reduce al 41,4%, pero sigue reflejando un crecimiento importante.
Este cambio de composición en los balances implica que una proporción creciente de los activos bancarios ahora requiere mayores previsiones por incumplimientos. La cartera irregular de créditos privados se ha expandido significativamente, generando presión sobre los márgenes de seguridad que los bancos mantienen.
Personas versus empresas: dónde está el mayor problema
El deterioro crediticio se concentra principalmente en el financiamiento a personas humanas. La mora en créditos a individuos pasó del 2,5% al 12,8% entre noviembre de 2024 y mayo de 2026, mientras que en empresas el incremento fue significativamente menor: del 0,7% al 3,5%. En términos absolutos, el aumento de la cartera irregular correspondiente a personas alcanzó $7,6 billones en moneda constante, superando ampliamente los $2,5 billones registrados entre empresas.
Por tipo de financiamiento, los préstamos personales presentan la mayor irregularidad con 15,9%, seguidos por tarjetas de crédito con 11,7%. Los créditos con garantías muestran indicadores significativamente menores: 2,1% en hipotecarios y 5,8% en prendarios, mientras que las prefinanciaciones de exportaciones registran apenas 0,5% de mora.
Cobertura de mora: previsiones que no alcanzan
Un indicador que requiere atención es la relación entre previsiones y cartera irregular. En noviembre de 2024, las previsiones equivalían al 165% de los préstamos en situación irregular, pero para mayo de 2026 esa relación descendió al 86%. Aunque esto podría sugerir una menor cobertura, Quantum aclara que responde a la normativa bancaria, que establece que el porcentaje de previsiones aumenta a medida que se prolonga el período de incumplimiento.
El salto reciente de la mora todavía no se traduce íntegramente en las previsiones que deberían constituirse si esos incumplimientos se prolongaran más allá de los plazos iniciales. Este desfase temporal es relevante para proyectar el comportamiento futuro de los balances bancarios.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, estos datos tienen implicaciones directas en el acceso al financiamiento. El aumento de previsiones y la presión sobre los márgenes bancarios pueden traducirse en mayores exigencias crediticias, tasas más elevadas y condiciones más restrictivas para obtener crédito. Aunque la mora en empresas (3,5%) es considerablemente menor que en personas, el endurecimiento crediticio afecta al conjunto del sistema.
La capacidad del sistema bancario para continuar expandiendo el financiamiento dependerá de cómo evolucione la cobertura de cartera irregular frente al crecimiento de la mora. Si los incumplimientos se prolongan, las previsiones deberán aumentar aún más, comprimiendo los márgenes disponibles para nuevos créditos. Monitorear estos indicadores resulta crítico para anticipar cambios en las políticas crediticias de las entidades.







