Quince economistas y consultoras prevén que el dólar mayorista alcance máximos de $1.850 hacia diciembre de 2026, muy por encima de las cotizaciones actuales y las expectativas del consenso general del mercado. Esta proyección contrasta con la estrategia del Gobierno, que mantiene la cotización oficial por debajo de $1.500 mediante intervenciones activas en los mercados de futuros.
¿Cuál es la proyección más alta para el dólar a fin de año?
La consultora estadounidense Pantheon Macroeconomics encabeza las proyecciones más alcistas con un dólar mayorista de $1.850 para diciembre de 2026, seguida por Invecq Consulting ($1.800), LCG ($1.770), Econviews ($1.750), Empiria Consultores ($1.746), Ecolatina ($1.745) y Banco Supervielle ($1.736). Estos pronósticos surgen del relevamiento mundial de FocusEconomics, publicado en agosto de 2026, que incluyó las proyecciones de 47 analistas de bancos y consultoras locales e internacionales.
De concretarse el máximo de $1.850, el billete estadounidense experimentaría una suba de 23,4% desde agosto hasta fin de año, un movimiento significativo considerando que durante los primeros ocho meses de 2026 el dólar mayorista apenas avanzó 2,9%. El precio de consenso entre todos los expertos encuestados es de $1.648 para fin de año, posicionándose entre las proyecciones alcistas y las más moderadas.
Intervención del Banco Central en mercados de futuros
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantiene una presencia activa en el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex para contener las expectativas sobre el tipo de cambio. En el mercado de futuros se negocia actualmente una cotización de $1.622 para fines de diciembre de 2026, lo que representa un incremento de 11,5% para todo el año. Para fines de julio de 2027, muy próximo a las elecciones presidenciales de octubre, los futuros valúan el dólar mayorista en $1.846, un salto de 23% desde agosto de 2026.
Gustavo Quintana, analista de PR Cambios, señala: "Veo actividad intensa del BCRA en el mercado de futuros para moderar mucho la corrección del dólar mayorista". La estrategia oficial también incluye la venta de bonos atados al dólar (dólar linked) para contener la demanda de divisas, además de compras diarias de reservas que acumularon US$ 13.795 millones en todo 2026.
Atraso cambiario e inflación acumulada en 2026
La inflación acumulada en todo 2026 ronda el 20,5%, lo que genera alertas entre analistas sobre un posible atraso cambiario que podría ejercer presión sobre el precio del dólar en los próximos meses. Este desfase entre la inflación doméstica y la evolución del tipo de cambio es uno de los factores que explica por qué varios economistas proyectan un movimiento más acelerado de la cotización oficial hacia fin de año.
Desde la consultora LCG advierten que "el dólar menos ofrecido y más demandado obedece a que la incertidumbre local va in crescendo". El riesgo país superó nuevamente los 500 puntos, alcanzando 528 unidades en agosto de 2026, borrando la compresión que se había logrado desde mayo, cuando tocó un mínimo de 402 puntos. Esta volatilidad refleja preocupaciones sobre la actividad económica, que aún no muestra repunte significativo, y la incertidumbre electoral en la cuenta regresiva hacia las elecciones presidenciales de octubre de 2027.
Balanza comercial positiva y giros de ganancias al exterior
Un factor que brinda cierta tranquilidad al Gobierno es la balanza comercial favorable. Durante julio de 2026, Argentina registró un superávit de US$ 2.115 millones y acumula 32 meses consecutivos con saldo positivo, según datos del INDEC. El sector energético, liderado por Vaca Muerta, explicó el 68% del incremento de las ventas externas.
Sin embargo, en agosto de 2026 cayeron las compras de dólares para las reservas a los niveles más bajos de los últimos meses, mientras que los giros de ganancias de empresas al exterior alcanzaron máximos históricos en 15 años. Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, advierte: "El mercado local sigue atento a la dinámica de las tasas de interés en pesos en un contexto de mayor volatilidad", y destaca que "menores compras del BCRA e indicadores de confianza que no repuntan" generan incertidumbre adicional.
Qué significa la proyección de dólar más alto para empresas argentinas
Para los administradores y dueños de empresas argentinas, una cotización más elevada del dólar hacia fin de 2026 implicaría ajustes significativos en la estructura de costos y márgenes de ganancia. Las compañías que importan insumos, maquinaria o bienes finales verían aumentar sus costos en pesos; mientras que las exportadoras podrían beneficiarse con mayores ingresos en moneda local si sus precios internacionales se mantienen estables.
El atraso cambiario actual penaliza a los exportadores y favorece a los importadores, generando distorsiones en la competitividad. Una corrección del tipo de cambio hacia valores como $1.770 o $1.850 permitiría que el dólar real se acerque más al nivel de inflación, mejorando los incentivos para las ventas al exterior. Sin embargo, la incertidumbre sobre cuándo y a qué velocidad ocurriría este movimiento complica la planificación financiera de mediano plazo para las pymes y empresas medianas que operan en mercados dolarizados o dependen de importaciones.
Camilo Tiscornia, economista y director de C&T Asesores, considera que "el tipo de cambio puede empezar a moverse un poquito más rápido, pero el Gobierno va a mantener la liquidez de la economía limitada para que el impacto inflacionario sea acotado". Esta estrategia implica que cualquier suba del dólar será gradual, permitiendo que las empresas se adapten, pero también prolongando el período de atraso cambiario que afecta la competitividad de los sectores transables.







