El presidente Javier Milei impulsa la eliminación gradual del impuesto al cheque con un cronograma que se extendería hasta 2028. La medida forma parte de una reforma tributaria más amplia que el Gobierno enviará al Congreso antes de 2027, diseñada para reducir la presión impositiva manteniendo el equilibrio fiscal.
¿Cuándo se eliminaría el impuesto al cheque?
La desaparición del gravamen sobre débitos y créditos bancarios ocurriría de manera progresiva, similar al esquema que ya rige para las retenciones a las exportaciones. El Gobierno proyecta completar la eliminación antes de 2028, aunque los detalles específicos del calendario dependerán de la aprobación legislativa y de las condiciones económicas que prevalezcan durante 2026 y 2027.
Actualmente, este impuesto grava cada operación bancaria con una alícuota de 0,6% en débitos y 0,6% en créditos, lo que implica una carga total de 1,2% sobre el circuito bancario completo. Los funcionarios del Ministerio de Economía, encabezados por el ministro Luis Caputo y el secretario de Hacienda Carlos Guberman, reconocen que se trata de uno de los gravámenes más distorsivos del sistema tributario argentino.
Cómo funcionaría la baja gradual del impuesto al cheque
El mecanismo propuesto permitiría que los contribuyentes liquiden el impuesto al cheque a cuenta del Impuesto a las Ganancias de forma escalonada, hasta alcanzar el 100% de imputación y la posterior desaparición del gravamen. Este sistema replica el modelo que ya funciona para las pequeñas y medianas empresas según la Ley Pyme.
La reforma se estructura sobre dos pilares: reducir la distorsión que generan los impuestos en las decisiones económicas de las empresas y nivelar la carga fiscal para quienes se encuentren en situaciones equivalentes. La debilidad legislativa que frenó iniciativas similares durante 2025 ha cedido, lo que abre mayores posibilidades para que el Gobierno impulse cambios tributarios más ambiciosos durante 2026 y 2027.
El modelo de eliminación gradual: experiencia con retenciones
El Gobierno ya implementó durante 2026 un sistema de baja progresiva de derechos de exportación que sirve como referencia para la eliminación del impuesto al cheque. Este esquema se divide en etapas con calendarios específicos según el sector.
Para la industria, el plan contempla 12 meses de reducción acelerada. En la etapa inicial (vigente desde 2026), se eliminaron inmediatamente los derechos para más de 1.000 insumos industriales, incluyendo químicos básicos, acero, aluminio, cobre, zinc, plásticos y resinas. Entre julio de 2026 y mayo de 2027, las retenciones descienden mensualmente para productos que tributaban entre 3% y 4,5%, como la cadena automotriz completa y petroquímicos. A partir de junio de 2027, todas las retenciones industriales alcanzan 0%.
El sector agroindustrial maneja dos velocidades distintas. Los cultivos de invierno (trigo y cebada) redujeron sus alícuotas en forma inmediata desde 7,5% a 5,5% en junio de 2026. Los cultivos de verano (soja, maíz, girasol y sorgo) siguen un calendario más extendido: durante 2027 y 2028 experimentan reducciones mensuales progresivas que los llevan desde alícuotas cercanas al 23% hacia el 15% en el caso de la soja.
Cómo operaría la imputación en Ganancias para empresas
El régimen vigente bajo la Ley Pyme ya permite utilizar el impuesto al cheque como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias. Los porcentajes de imputación varían según la categorización del contribuyente:
- Micro y Pequeñas Empresas: pueden computar hasta el 100% del impuesto ingresado en el período.
- Medianas Empresas - Tramo 1 (Industria Manufacturera): tienen habilitado el cómputo de hasta el 60%.
- Demás categorías de la Ley Pyme: el cómputo es del 33%.
El impuesto se liquida al cierre del ejercicio fiscal y se imputa en la declaración jurada anual de Ganancias del período en que ocurrieron los débitos y créditos. También puede computarse como pago a cuenta al determinar y cancelar los anticipos de Ganancias del ejercicio en curso.
Si el monto a computar supera el saldo a pagar de Ganancias, el remanente no genera un saldo de libre disponibilidad, pero sí puede trasladarse para compensar la obligación en períodos fiscales siguientes. Para microempresas y medianas tramo 1 que registren excedentes no absorbidos, el 33% del impuesto original se traslada como saldo a favor hacia ejercicios futuros. Adicionalmente, las microempresas pueden destinar hasta el 30% del impuesto al cheque para cancelar hasta el 15% de las contribuciones patronales (SIPA) del mes.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
La eliminación gradual del impuesto al cheque representa un alivio significativo para el flujo de caja de las pymes y medianas empresas argentinas. Durante 2026 y 2027, mientras se implementa la baja progresiva, los administradores de negocios podrán optimizar la imputación del gravamen contra el Impuesto a las Ganancias, mejorando su posición fiscal.
Para las microempresas, que acceden al 100% de imputación, el beneficio es inmediato: reducen efectivamente su carga tributaria sobre operaciones bancarias. Las medianas empresas manufactureras, con el 60%, también experimentan un alivio considerable. La posibilidad de trasladar saldos no absorbidos hacia ejercicios futuros genera mayor flexibilidad en la planificación tributaria anual.
A medida que avance la eliminación gradual hacia 2028, las empresas recuperarán liquidez que actualmente destinan al pago de este gravamen. Esto permitirá reinvertir recursos en operaciones, expansión o capital de trabajo. Además, al reducirse la distorsión que genera el impuesto en las decisiones de financiamiento bancario, se espera que las empresas optimicen su estructura financiera sin penalizaciones tributarias adicionales. Los administradores de negocios deben seguir de cerca el calendario legislativo durante 2026 y 2027 para ajustar sus estrategias fiscales conforme avance la reforma tributaria.







