La reforma tributaria vuelve al centro del debate económico argentino. Durante la visita de Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno confirmó que presentará un proyecto de reforma en 2027, según los compromisos asumidos con el organismo. En ese contexto, la posible eliminación del impuesto a los débitos y créditos bancarios —conocido popularmente como impuesto al cheque— vuelve a estar en la agenda de las discusiones sobre política fiscal.
¿Cuándo podría eliminarse el impuesto al cheque?
El impuesto al cheque podría ser eliminado hacia el final de un segundo mandato de Javier Milei, según señaló el ministro de Economía, Luis Caputo. Aunque el Gobierno reconoce que se trata de uno de los tributos más distorsivos para la actividad económica, su peso en la recaudación impide una eliminación inmediata. Durante 2025, este gravamen representó alrededor del 1,6% del PBI, una cifra que complica su supresión en el corto plazo.
El tributo opera con una alícuota del 0,6% sobre cada movimiento bancario —tanto depósitos como retiros— y afecta todas las operaciones de acreditación o débito en cuentas personales y empresariales. Aunque surgió con carácter de emergencia hace 25 años, continúa siendo parte del sistema tributario argentino.
Un aspecto crítico para su eliminación es que el 100% de los recursos que genera se destina a la ANSES, al menos hasta el 31 de diciembre de 2027. Esto plantea un dilema fiscal: cómo compensar los recursos que dejarían de enviarse al organismo previsional si se elimina el impuesto.
Qué plantea el FMI en su propuesta de reforma
El staff report del FMI, publicado a fines de mayo de 2026, establece que la reforma tributaria debe apuntar a "mejorar la eficiencia y la simplicidad" del sistema tributario argentino. El organismo internacional propone la eliminación gradual de impuestos que distorsionan la actividad económica, como las retenciones sobre el comercio y los gravámenes sobre transacciones financieras.
Para compensar la supresión del impuesto al cheque, el FMI sugiere ampliar la base del impuesto a las Ganancias. Actualmente, este tributo representa el 1,8% del PBI, por debajo del promedio de los países de la OCDE. El organismo propone que al menos el 20% de los trabajadores en relación de dependencia pague este impuesto, mediante la reducción del umbral de ingresos. Además, recomienda armonizar deducciones entre categorías laborales y simplificar la estructura de alícuotas.
Paralelamente, el FMI sugiere alinear el monotributo con el régimen general, reduciendo los efectos de los umbrales de ingresos y armonizando las alícuotas efectivas y contribuciones sociales. Estos ajustes permitirían que más pequeños contribuyentes abonen una cuota más elevada, en línea con el régimen de empleadores.
El desafío fiscal y las prioridades del Gobierno
La recaudación real cayó un 5,3% interanual en el primer semestre de 2026, según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Esta caída, sumada a la meta de superávit primario del 1,4% del PBI, limita las posibilidades de eliminar tributos de gran peso recaudatorio. El Gobierno ha reducido ya tres puntos de producto en términos de impuestos, lo que representa aproximadamente US$ 20.000 millones anuales devueltos al sector privado.
Caputo ha enfatizado que el crecimiento real de la recaudación en impuestos principales —Ganancias e IVA— es la fuente de financiamiento para eliminar tributos distorsivos. La estrategia del Ejecutivo se apoya en que leyes como la de atracción de "dólares del colchón" y la reforma laboral incrementen los ingresos fiscales mediante mayor formalización y dinamismo económico.
Impacto para empresas y administradores: por qué importa la reforma tributaria
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la reforma tributaria que se presente en 2027 será determinante. La eliminación gradual del impuesto al cheque reduciría costos operativos en todas las transacciones bancarias, mejorando la liquidez de las pymes y grandes corporaciones. Sin embargo, la compensación mediante una mayor tributación en Ganancias y monotributo podría afectar a trabajadores en relación de dependencia y pequeños contribuyentes.
El desafío central es lograr un equilibrio: bajar impuestos distorsivos que penalizan la actividad económica sin comprometer la recaudación necesaria para sostener el ancla fiscal. La estructura que propone el FMI busca trasladar la carga tributaria desde transacciones (que desalientan el comercio) hacia ingresos (que reflejan mejor la capacidad de pago). Para las empresas, esto podría significar menores costos operativos, pero también mayor presión en el impuesto a las Ganancias si aumenta la cantidad de empleados alcanzados por el tributo.
La presentación del proyecto en 2027 será el momento clave para conocer cómo el Gobierno equilibrará estas prioridades y cuál será el cronograma real para la eliminación del impuesto al cheque.







