El Gobierno nacional volvió a diferir la aplicación completa de los aumentos en impuestos a combustibles líquidos y dióxido de carbono mediante el Decreto 693/2026, publicado el 25 de julio de 2026, buscando contener presiones inflacionarias.
¿Cuánto suben los impuestos a naftas y gasoil en agosto de 2026?
Durante agosto de 2026, el Poder Ejecutivo aplicará solo una fracción de la actualización trimestral de estos gravámenes. Según la norma, el impuesto sobre combustibles líquidos aumentará $10.572 para naftas sin plomo y nafta virgen, y $9.511 para gasoil. Adicionalmente, el impuesto al dióxido de carbono se incrementará $0.648 para naftas y $1.084 para gasoil.
En el caso del gasoil, existe además un tratamiento diferencial de $5.150 para provincias patagónicas y zonas de menor densidad poblacional, conforme al artículo 7°, inciso d) de la normativa tributaria.
Cronología de postergaciones: desde 2024 hasta hoy
Esta medida reemplaza el Decreto 617/2025, que ya había pospuesto parcialmente hasta el 1° de agosto de 2026 los incrementos remanentes originados en actualizaciones de 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026. El nuevo decreto mantiene la estrategia de diferimiento gradual para evitar impactos abruptos en los precios de surtidores.
Los montos fijos se actualizan cada trimestre en base al índice de precios al consumidor que difunde el INDEC. Mes a mes, durante los últimos meses, distintas normas han postergado sucesivamente los efectos de esas actualizaciones en la nafta sin plomo, nafta virgen y gasoil, evitando así el traslado inmediato a los consumidores finales.
¿Cuándo entrarán en vigencia los aumentos remanentes?
El resto de los incrementos pendientes correspondientes a 2024, 2025 y primer trimestre de 2026 entrarán en vigencia recién el 1° de septiembre de 2026. El decreto especifica que ese incremento total surtirá efectos respecto de nafta sin plomo, nafta virgen y gasoil para los hechos imponibles que se perfeccionen desde esa fecha inclusive.
Esta estrategia de aplicación escalonada responde al objetivo gubernamental de quitar presión a la inflación y moderar el impacto directo de la suba de tributos en el bolsillo de los consumidores, priorizando la estabilidad macroeconómica.
El costo fiscal de contener la inflación en combustibles
La estrategia de diferimiento ha tenido un impacto significativo en las cuentas públicas. Entre enero y noviembre de 2025, el Estado resignó ingresos fiscales por más de US$2.100 millones para contener los precios finales de combustibles. A pesar de los incrementos autorizados durante la actual gestión, la carga tributaria indirecta en naftas es todavía un 34% menor que en 2018, lo que representa una reducción real del 47% en el valor del impuesto respecto a marzo de aquel año.
El retraso acumulado se originó principalmente durante los últimos dos años de la gestión de Alberto Fernández, quien mantuvo los tributos congelados de forma sistemática. La administración Milei pasó de un intento inicial de normalización a una política de ajustes mensuales limitados, priorizando la estabilidad macroeconómica sobre metas de recaudación inmediata.
Impacto en empresas y administradores: qué significa este diferimiento para tu negocio
Para dueños y administradores de empresas que dependen de combustibles —transportistas, logística, distribución y servicios—, este diferimiento genera un respiro presupuestario en el corto plazo. Según informes privados, llenar un tanque de combustible cuesta hoy un 7,8% menos que el promedio registrado durante el gobierno anterior, lo que alivia costos operativos comparados con períodos previos.
Sin embargo, el Gobierno enfrenta un dilema fiscal: mantener este "sacrificio" mientras necesita un sendero fiscal sostenible. Paralelamente, las ventas de combustibles registran caídas interanuales de hasta el 8,8%, lo que refleja contracción en la demanda de transporte y actividad comercial. Las empresas deben considerar que los aumentos pendientes llegarán en septiembre de 2026, momento en el cual será necesario recalcular márgenes y presupuestos operativos para evitar sorpresas en los costos de distribución y movilidad comercial.







