Con vencimiento fijado para el 27 de agosto, la presentación de declaraciones juradas del Impuesto a las Ganancias enfrenta incertidumbre legislativa. Profesionales tributarios especulan que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) deberá extender nuevamente el plazo si el Congreso no sanciona las modificaciones propuestas por el Ministerio de Economía antes de esa fecha.
¿Qué cambios propone el Poder Ejecutivo en la Ley de Inocencia Fiscal?
El ministro Luis Caputo impulsó una reforma a la Ley 27.799 de Inocencia Fiscal, enviada al Congreso el 22 de julio de 2026, que incorporaría sugerencias de un grupo de contadores consultores. Los cambios buscan reforzar la seguridad jurídica para quienes optaron por el régimen de Ganancias Simplificado durante 2025.
La modificación principal establece que las diferencias detectadas por ARCA deben alcanzar el 15% de los ingresos declarados o un mínimo de $5.000.000,00 para que se abra una investigación. Actualmente, cualquier discrepancia significativa genera riesgo de perder los beneficios fiscales.
¿Cuál es el riesgo de presentar la declaración antes de que se apruebe la reforma?
Bajo las normas vigentes en agosto de 2026, si ARCA detecta una diferencia del 15% entre los datos presentados y sus registros, el contribuyente puede perder la cobertura de "no investigación" para los períodos 2022, 2023 y 2024. Esto significa que la persona quedaría expuesta a auditorías retroactivas sobre esos años, incluso si la discrepancia es mínima en términos absolutos.
Por ejemplo, alguien que declare ingresos de US$ 50.000 podría perder todos los beneficios si existe una diferencia de apenas $10.000 en pesos (aproximadamente el 15% de US$ 50.000). La reforma permitiría rectificar, pagar multas y mantener la protección fiscal en casos donde la diferencia no supere los umbrales establecidos.
Cronograma legislativo: ¿alcanza el tiempo?
Los profesionales tributarios advierten que los plazos son extremadamente ajustados. Restan 16 días hábiles desde el 5 de agosto hasta el 27 de agosto de 2026 para que ambas Cámaras del Congreso sancionen la ley, se promulgue y ARCA publique las resoluciones reglamentarias correspondientes.
El cronograma teórico requeriría que Diputados dicte dictamen el 12 de agosto, lo trate en el recinto el 13, remita al Senado, el cual otorgue dictamen el 19 de agosto, lo trate el 26 y que el Poder Ejecutivo promulgue el 27. Los especialistas consideran que este calendario es prácticamente imposible de cumplir.
Tanto Ana María Kaiser, integrante del grupo asesor del ministro Caputo, como Carlos Quian, socio de Teresa Gómez y Carlos Quian Asociados, han señalado públicamente que, de no acelerarse el trámite legislativo, una nueva prórroga del vencimiento es casi inevitable.
Estado actual de ARCA y beneficios confirmados
A diferencia de la presentación de la declaración jurada, el pago del saldo anual del tributo ya venció el 27 de julio de 2026. Quienes abonaron en esa fecha tienen confirmados los beneficios de Inocencia Fiscal respecto a los períodos 2022, 2023 y 2024, independientemente de que la reforma se apruebe después.
Sin embargo, la falta de modificación a la ley genera una brecha de seguridad jurídica: los contribuyentes que presenten la declaración sin la reforma vigente corren el riesgo de que ARCA encuentre diferencias y les revoque retroactivamente los beneficios.
Impacto para empresarios y administradores: la urgencia de una decisión legislativa
Para dueños y administradores de empresas que optaron por Ganancias Simplificado, la prórroga anticipada es un alivio operativo pero expone una debilidad institucional. La demora del Congreso en tratar cambios tributarios genera incertidumbre sobre el cumplimiento normativo y obliga a los profesionales a mantener documentación en espera mientras se resuelve legislativamente.
Si la prórroga se concreta (como especulan los contadores), el nuevo plazo probablemente se extienda hasta fines de septiembre de 2026. Esto permite que la reforma se sancione y que ARCA emita las directivas reglamentarias, pero también señala un patrón de ajustes de último momento que complica la planificación fiscal anual de las empresas argentinas. Los administradores deben mantenerse atentos a los anuncios de ARCA y seguir las comunicaciones de sus asesores tributarios para actuar en tiempo y forma.







