La economía argentina registró una recuperación en junio de 2026 que generó optimismo en los círculos oficiales, impulsada por sectores como pesca, minería, intermediación financiera y agricultura. A pesar de ello, la expansión no fue suficiente para compensar las contracciones previas, dejando al trimestre con una caída de -0,9%.
Hasta junio de 2026, la actividad económica acumula un crecimiento de 1,9% interanual, lejos de las expectativas iniciales. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció públicamente que la economía "crece despacio, en torno al 2% anual, mucho más despacio de lo que nos gustaría". Esta brecha entre lo proyectado y lo realizado define el debate sobre la sostenibilidad de la recuperación en los próximos meses.
¿Cuál es el verdadero motor del crecimiento actual?
Los sectores primarios lideran la expansión: comercio, construcción e industria aportaron 0,44 puntos porcentuales al crecimiento, mientras que recursos naturales aportaron el doble. Sergio González, head de asset management en Cohen Aliados Financieros, advierte que un crecimiento traccionado por recursos naturales puede sostener la actividad agregada sin generar empleo ni recuperación salarial, explicando por qué la mejora del EMAE aún no se percibe en la demanda interna.
Esta estructura de crecimiento genera inquietud en el empresariado. Una encuesta del IAE Business School reveló que la estabilidad política pasó de ser preocupación del 19% a ocupar ese lugar para el 44% de las empresas. La previsibilidad, según los directivos consultados, depende tanto de variables económicas como del marco político e institucional en el que operan.
Proyecciones para el segundo semestre de 2026
Desde la consultora Suramericana Visión, vinculada al ex ministro Martín Guzmán, calculan que de congelarse la actividad en el registro de junio, el crecimiento tendría garantizado un piso de 1,2%. Para alcanzar el pronóstico del FMI de 3,5% en 2026, la economía necesitaría un "decisivo impulso en el segundo semestre".
Sin embargo, los analistas de LCG advierten sobre la falta de motores claros: la inversión acumula 4 trimestres de caída y probablemente entra en una fase de espera típica de período electoral. El consumo permanece afectado por salarios que apenas igualan la inflación y por niveles elevados de endeudamiento y morosidad que desalientan el crédito generalizado.
¿Qué espera el sector privado?
Las expectativas de las pymes relevadas por el IAE muestran cierta cautela: 40% espera mejora en el segundo semestre de 2026, por debajo del 45% registrado en 2025. Sin embargo, 52% consolidó la expectativa de mantener los resultados actuales, reflejando una postura defensiva.
El crédito, factor que motorizo la actividad en años previos, ha perdido impulso. Aunque mostró recuperación en los últimos dos meses —más acentuada en empresas que en familias—, su expansión sigue condicionada. Desde Invecq advierten que si esta tendencia se consolida y la morosidad modera su crecimiento, podría contribuir a sostener una recuperación gradual en la segunda mitad del año, permitiendo cerrar 2026 en torno al 2% a 2,5%.
El desafío para administradores y dueños de empresas
Para los empresarios argentinos, el panorama de 2026 presenta un dilema estratégico. Un crecimiento moderado del 2% implica márgenes ajustados, competencia por mercados limitados y presión sobre rentabilidad. La recuperación sectorializada en recursos naturales no beneficia por igual a todas las industrias: mientras exportadores agrícolas y mineros capitalizan, sectores manufactureros y de servicios enfrentan demanda interna deprimida.
La decisión del Banco Central de permitir créditos en dólares a empresas sin generación de divisas busca "ampliar la oferta de crédito e impulsar la actividad", pero su alcance dependerá de la disposición de bancos y de la capacidad de repago en contexto de salarios estancados. Para administradores, esto significa evaluar con precisión proyectos de inversión en un escenario donde el crecimiento garantizado ronda el 1,2% si no hay cambios de política en el segundo semestre.







