El riesgo país argentino escaló a 636 puntos básicos el 1 de octubre de 2026, marcando el nivel más elevado desde diciembre de 2025, en una jornada donde los mercados globales mostraron señales de alivio que no lograron contagiar a los bonos locales.
¿Por qué subió el riesgo país mientras mejoraban los mercados globales?
A pesar de que la Reserva Federal estadounidense postergó la suba de tasas de interés hacia fin de año, lo que generó un movimiento positivo en los bonos del Tesoro norteamericano (que bajaron su rendimiento a 5,24%), la deuda argentina no se benefició de ese cambio de humor en los inversores internacionales. Los títulos soberanos nominados bajo ley Nueva York de más largo plazo cayeron casi 2% durante la rueda, mientras el indicador de riesgo país acumuló un incremento de 29 puntos (+4,8%).
Según especialistas consultados, el factor internacional explica la mayor parte del movimiento. Belisario Álvarez de Toledo, operador de True Grit Capital, señaló que en el último mes el bono de Ecuador 2025 cayó 7,5% y el de Argentina 2035 descendió 8,75%, indicando que "el 90% del movimiento es el escenario internacional" más allá de los eventos políticos domésticos.
Contexto de alivio en mercados desarrollados
La mejora en la cotización de los bonos estadounidenses respondió a una caída sostenida en títulos soberanos europeos y japoneses. El derrumbe de bonos franceses elevó su rendimiento a 4,92%, mientras que Alemania registró 3,52% y Japón 3,05%. Este movimiento impulsó a fondos de inversión a desprenderse de activos europeos para incorporar deuda norteamericana, a la espera de la recompra anunciada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
En Estados Unidos, la menor tensión en mercados de deuda estuvo respaldada por datos de actividad económica más débiles. El gasto de los consumidores quedó por debajo de estimaciones, señal que los inversores interpretan como indicio de enfriamiento de la economía. En la Reserva Federal, los funcionarios adoptaron una postura prudente, indicando que estudiarán más indicadores antes de tomar decisiones en la reunión de la última semana de octubre.
Dólar y mercado de cambios: presión contenida
En el Mercado Libre de Cambios durante octubre de 2026, se operaron US$ 423 millones y el Banco Central compró US$ 93 millones. El dólar mayorista reaccionó con una suba de $7,50 (+0,5%), ubicándose en $1.524,50. En la plaza financiera, el MEP avanzó $2 a $1.552, mientras que el contado con liquidación (CCL) trepó $12 a $1.621. El dólar blue cedió $5 (-0,3%) a $1.555.
El comportamiento del dólar estuvo vinculado a las liquidaciones agrícolas de septiembre de 2026, que totalizaron US$ 3.228 millones, cifra elevada en términos históricos. Sin embargo, esto representó una caída interanual significativa de 55% respecto a septiembre de 2025, cuando se eliminaron transitoriamente las retenciones y se adelantaron liquidaciones habituales. En lo que va de 2026, las liquidaciones acumulan US$ 22.276 millones (-22% anual).
Petróleo y presiones internacionales
El precio del petróleo Brent se estableció por debajo de los US$ 100 durante la jornada, confirmando debilidad observada desde mediados de semana. Según analistas de la consultora petrolera NextBarrel, casi 10 millones de barriles de crudo fluyen a través del estrecho, cifra que representa el 60% por debajo de niveles pre-guerra pero la más alta desde que comenzó el conflicto. Además, reaparecieron rumores de negociación por parte de Irán en el marco de la asamblea de la ONU.
Dos novedades bajistas para los precios del crudo en el corto plazo fueron el restablecimiento de operaciones del oleoducto saudita atacado días antes y los comentarios del expresidente Trump sobre una posible prohibición temporal de exportaciones de diésel, medida que genera alarma en el mercado de productos refinados.
Bolsa local: nueva caída sin sostén
El Merval perdió 2,1% en pesos y 2,3% en dólares durante la jornada de octubre. Los mayores afectados fueron IRSA (-5,3%) y Telecom (-4,3%). Las LECAP de tasa fija hasta fin de enero bajaron a 1,98% efectivo mensual, para escalar a partir de abril a 2,15%.
Implicaciones para empresas y administradores de negocios argentinos
El nivel del riesgo país en 636 puntos impacta directamente en el costo de financiamiento para empresas argentinas que acceden a mercados de capital internacionales. Un indicador elevado encarece el acceso al crédito externo, limitando opciones de refinanciamiento y expansión. Para administradores de negocios, esta realidad implica mayor dependencia de financiamiento local a tasas más altas, presión sobre márgenes operativos y necesidad de revisar estrategias de cobertura cambiaria. La volatilidad del dólar y la debilidad de los bonos argentinos generan incertidumbre en decisiones de inversión y expansión, mientras que la caída de liquidaciones agrícolas acumuladas (-22% anual en 2026) señala presiones en el sector exportador que impactan en la disponibilidad de divisas en la economía.







