El Senado debate este jueves 25 de septiembre dos proyectos de impacto económico central para el Gobierno de Javier Milei: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la modificación del régimen de Zonas Frías. Tras negociaciones entre La Libertad Avanza y los bloques dialoguistas, el oficialismo aceptó cambios sustanciales en el mecanismo de designación y remoción de autoridades del BCRA para asegurar los votos necesarios.
¿Qué cambios aceptó el Gobierno en la reforma del BCRA?
La modificación más relevante afecta el procedimiento para designar y remover al presidente y directores del Banco Central. El texto que aprobó Diputados el 26 de agosto de 2026 requería una mayoría de dos tercios en ambas cámaras (48 votos en el Senado). Para lograr el acompañamiento de legisladores aliados, La Libertad Avanza redujo esa exigencia a mayoría absoluta: 37 votos sobre los 72 senadores.
El cambio implica que el Senado tendrá atribución exclusiva sobre designación y remoción de las autoridades del BCRA, quedando fuera Diputados del procedimiento. Aunque se mantiene una mayoría especial para desplazar funcionarios, se elimina la exigencia de los dos tercios que había incorporado la Cámara baja durante su tratamiento.
Esta modificación genera una consecuencia procesal importante: el proyecto no se convertirá en ley este jueves. Como el Senado introducirá cambios sobre el texto que recibió media sanción, deberá regresar a Diputados para que los diputados decidan si aceptan las modificaciones o insisten con la redacción original.
Objetivos centrales de la reforma monetaria
Más allá de los ajustes en el procedimiento de designaciones, la reforma mantiene los objetivos estratégicos del Gobierno. El proyecto establece como misión prioritaria del BCRA la preservación del valor de la moneda y restringe la asistencia financiera al Tesoro Nacional.
También limita los adelantos transitorios y la adquisición de títulos públicos en el mercado primario, en línea con la estrategia oficial de impedir que la autoridad monetaria financie el déficit fiscal. La sesión está convocada para las 12 del mediodía, aunque el debate de la reforma del BCRA se estima para alrededor de las 14, después de que el bloque justicialista plantee cuestiones de privilegio.
Zonas Frías: mayor complejidad y votos en duda
El segundo proyecto genera mayores diferencias entre bloques y dentro de algunas bancadas. La iniciativa busca revertir la ampliación del beneficio realizada en 2021 y concentrar el subsidio geográfico en Patagonia, Malargüe y la Puna. El texto mantiene el beneficio para grupos vulnerables: hogares inscriptos en el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), veteranos de Malvinas y hogares con integrantes que tengan Certificado Único de Discapacidad.
Para quienes queden fuera del esquema geográfico, se prevé acceso a rebaja si acreditan ingresos de hasta tres canastas básicas para un hogar tipo 2. Un cambio operativo relevante: el descuento dejará de aplicarse sobre el componente total de la factura de gas y se concentrará solo en el precio del gas, generando resistencia en legisladores de provincias incorporadas en 2021.
Senadores aliados expresaron rechazo: los radicales mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri, el bonaerense Maximiliano Abad y el pampeano Daniel Kroneberger, además de buena parte del bloque justicialista. Para avanzar en provincias del norte, el Gobierno comprometió la implementación de subsidios a tarifas eléctricas durante verano, bajo el régimen de "Zonas Cálidas", como parte de las negociaciones.
Impacto para empresas y administradores de negocios
Ambos proyectos impactan directamente en decisiones de inversión y operación de empresas argentinas. La reforma del BCRA define el marco de política monetaria que afecta acceso al crédito, tasas de interés y estabilidad cambiaria; factores críticos para pymes y grandes corporaciones que dependen de financiamiento y proyección de flujos en pesos.
La modificación de Zonas Frías restructura subsidios territoriales que benefician operaciones en regiones específicas. Empresas con actividades en Patagonia, Puna o Malargüe deben evaluar cómo la concentración del beneficio afecta sus costos operativos, mientras que aquellas en provincias que pierden cobertura enfrentan presión sobre márgenes. El régimen de "Zonas Cálidas" abre oportunidades de subsidios eléctricos en el norte, pero requiere monitoreo de su implementación y alcance real para planificación financiera.







