Polymarket llevará ante los tribunales neerlandeses su disputa con la autoridad regulatoria local sobre la clasificación de su plataforma. La empresa cuestiona que sea tratada como servicio de juego sin licencia y sostiene que ofrece contratos financieros derivados.
¿Por qué Polymarket enfrenta un bloqueo en Países Bajos?
La Ksa (autoridad de juego neerlandesa) formalizó una orden de ejecución el 20 de enero de 2026 contra Adventure One QSS Inc., la operadora de Polymarket identificada por el regulador. El organismo determinó que la plataforma ofrecía servicios de juego sin la licencia requerida a usuarios de Países Bajos y le ordenó dejar de atender ese mercado. El incumplimiento genera una sanción de € 420.000 por semana, con un tope máximo de € 840.000.
Tras rechazar la objeción administrativa de Polymarket el 23 de junio de 2026, la Ksa confirmó la orden y la multa. En julio, el regulador indicó que la sanción semanal de € 420.000 ya era exigible, aunque el registro público no muestra que se haya alcanzado el máximo de € 840.000. Actualmente, Países Bajos figura entre los 39 países con acceso completamente restringido en la plataforma.
El argumento de Polymarket: productos financieros, no juego
La empresa sostiene que sus mercados de predicción funcionan como derivados financieros y deberían quedar bajo supervisión de la AFM (Autoridad de Mercados Financieros), no de la autoridad de juego. Su argumento se basa en varios elementos estructurales:
- Los usuarios compran y venden posiciones entre sí, sin que exista un fondo central controlado por la plataforma.
- Los precios surgen de la demanda del mercado, no de cuotas fijadas por un operador.
- Los participantes pueden analizar información, elegir cuándo entrar y cerrar posiciones antes del vencimiento, lo que les otorga control distinto al de juegos de azar convencionales.
- En Estados Unidos, la CFTC clasifica a QCX LLC (Polymarket US) como mercado de contratos designado, describiendo algunos contratos de eventos como "Swap (Binary Option)".
Polymarket argumentó en su objeción administrativa que estos contratos se asemejan a instrumentos derivados y que productos comparables reciben supervisión financiera en jurisdicciones como Estados Unidos.
La posición regulatoria de la Ksa: juego sin importar la estructura
La autoridad neerlandesa rechazó todos los cuestionamientos de Polymarket. Según la Ksa, la estructura entre pares no excluye a la plataforma de la legislación sobre juego. El regulador consideró que el modelo es comparable a las casas de intercambio de apuestas y ciertas modalidades de póquer, donde los participantes compiten entre sí pero el operador actúa como facilitador.
La Ksa aplicó la definición legal neerlandesa de juego: actividades donde los participantes compiten por premios y no pueden influir de manera predominante en el evento que determina quién gana. Bajo ese criterio, concluyó que Polymarket ofrece juego sin licencia independientemente del uso de blockchain o de la estructura de negociación que describe la empresa.
El regulador también objetó los pagos con criptomonedas. De acuerdo con sus reglas, los operadores de juego en línea con licencia deben utilizar métodos rastreables hasta un jugador identificado, mientras que los pagos anónimos con criptoactivos no están permitidos.
El obstáculo de la regulación financiera: opciones binarias prohibidas
Incluso si Polymarket lograra una clasificación financiera, enfrentaría otra barrera regulatoria. La AFM prohíbe desde 2019 la comercialización, distribución y venta de opciones binarias a inversores minoristas en Países Bajos o desde ese país. Esta restricción permanente es relevante porque la CFTC describe varios contratos de eventos de Polymarket US como opciones binarias.
Sin embargo, esa clasificación estadounidense no constituye una decisión de las autoridades neerlandesas. Hasta el 5 de octubre de 2026, ningún tribunal de Países Bajos había resuelto públicamente que los contratos de Polymarket sean opciones binarias bajo la legislación financiera local. Los registros de la CFTC sirven como referencia para el debate sobre la naturaleza de los productos, pero no sustituyen el análisis jurídico que corresponde a las autoridades y tribunales neerlandeses.
El litigio no suspende automáticamente las restricciones
La decisión de junio permitió expresamente a Adventure One apelar ante un tribunal administrativo, pero la Ksa advirtió que la presentación del recurso no suspendería por sí sola la orden de ejecución. Por lo tanto, el litigio y el cumplimiento de las restricciones funcionan en paralelo: Polymarket puede cuestionar la clasificación ante los tribunales mientras el mandato regulatorio continúa vigente.
Hasta la fecha de publicación de esta nota, no se ha informado de una fecha de audiencia ni de un fallo. El caso se suma a otros conflictos europeos donde autoridades han tratado la oferta de Polymarket como juego no autorizado. Francia ordenó bloqueos de proveedores de internet, España tomó medidas en mayo de 2026 contra Polymarket y Kalshi, y la República Checa ordenó restricciones de acceso posteriores.
Impacto regulatorio para empresas fintech y plataformas de trading argentinas
El conflicto neerlandés ofrece lecciones críticas para empresas argentinas del sector fintech y trading. La disputa ilustra cómo reguladores pueden interpretar de formas divergentes productos que operan con características de derivados o mercados de predicción, generando incertidumbre legal y restricciones operativas en mercados clave.
Para dueños y administradores de plataformas de trading o mercados de eventos en Argentina, el caso demuestra la importancia de clarificar anticipadamente la clasificación regulatoria de los productos ante organismos como la CNMV o la BCRA, según corresponda. Las multas escalonadas y los bloqueos geográficos impuestos por Ksa muestran el costo operativo de una clasificación desfavorable. Además, la prohibición de opciones binarias en jurisdicciones desarrolladas sugiere que productos similares podrían enfrentar restricciones similares en futuras normativas argentinas, especialmente si se alinean con estándares europeos o de mercados desarrollados.







