La inteligencia artificial impulsó el patrimonio combinado de los multimillonarios globales a máximos históricos durante 2025, alcanzando US$ 15,1 billones en manos de 3.795 personas. Sin embargo, analistas advierten que el ritmo extraordinario de creación de riqueza podría estar desacelerándose hacia finales de 2026.
¿Cuánto creció la riqueza de los multimillonarios en 2025?
Durante 2025, la población mundial de multimillonarios llegó a 3.795 personas, mientras que su patrimonio conjunto ascendió a US$ 15,1 billones, según datos de Bloomberg. El crecimiento fue acelerado: la cantidad de multimillonarios aumentó 8,2% interanual, pero el patrimonio combinado creció 12,8%, lo que indica que las fortunas existentes también se expandieron significativamente.
Este desempeño sin precedentes fue impulsado principalmente por la ola de inversión en inteligencia artificial. Las empresas con exposición directa a tecnologías de IA registraron ganancias de valoración 23% más rápidas que sus competidoras sin esa exposición durante el período 2024-2025. Gigantes como Nvidia y Alphabet fueron protagonistas de este ciclo, beneficiándose tanto de la demanda de infraestructura de chips como del desarrollo de modelos y aplicaciones basadas en IA.
Startups de IA: cómo surgieron más de 50 nuevos multimillonarios
El mercado privado jugó un papel central en la creación de nuevas fortunas. Más de 50 personas se convirtieron en nuevos multimillonarios durante 2025 gracias a participaciones en empresas enfocadas en IA, particularmente en startups que alcanzaron valoraciones elevadas sin cotizar en bolsa pública.
Anthropic figuró entre las fuentes más destacadas de esas nuevas riquezas. Para los fundadores e inversionistas tempranos en estas compañías, el valor teórico de sus participaciones aumentó dramáticamente en cada ronda de financiación. Sin embargo, esta riqueza no equivale necesariamente a dinero disponible ni a un precio observado diariamente en mercados públicos, lo que representa un riesgo importante si las valoraciones se revisan a la baja.
La concentración de beneficios fue notable: la mayor parte de las ganancias se dirigió a empresas que desarrollan chips, infraestructura en la nube y modelos de IA, así como a fundadores e inversionistas tempranos que conservaron participaciones amplias en estos negocios.
Los patrimonios más grandes: Musk, Page y Brin lideran
Elon Musk encabezó la atención global por la magnitud de su patrimonio, vinculado a sus participaciones en SpaceX, Tesla y xAI. Su fortuna rondaba los US$ 900.000 millones durante 2025, aunque para octubre de 2026 el Índice de Multimillonarios de Bloomberg la situaba en aproximadamente US$ 977.000 millones, reflejando la volatilidad de los mercados bursátiles.
Los fundadores de Alphabet también fueron grandes beneficiarios del impulso tecnológico. Larry Page y Sergey Brin sumaron más de US$ 100.000 millones a sus fortunas durante 2025, período en el que la compañía avanzó significativamente en IA con su plataforma Gemini. Estas cifras ilustran cómo el entusiasmo por una tecnología puede transformar patrimonios personales cuando sus titulares poseen acciones de empresas con grandes expectativas de crecimiento.
El fenómeno de creación de riqueza se extendió más allá de los multimillonarios. Los activos de millonarios y personas con fortunas superiores crecieron 9% en 2025 hasta alcanzar US$ 98,3 billones, señalando que el aumento patrimonial tuvo un alcance más amplio dentro de los segmentos de mayor riqueza.
¿Podría desacelerarse el auge de la IA en 2026?
Bloomberg advierte que el pico de esta oleada de creación de riqueza probablemente ya se haya alcanzado, con señales de desaceleración hacia finales de 2026. Esta conclusión no significa que la IA haya dejado de atraer inversión, sino que el ritmo extraordinario de valorización y de aparición de nuevos multimillonarios podría no repetirse con la misma intensidad.
La prima de valoración de 23% que disfrutan las empresas expuestas a IA frente a sus pares sin esa exposición ilustra tanto la oportunidad como el riesgo. Una prima refleja expectativas de crecimiento e interés de inversionistas, pero puede reducirse si las perspectivas cambian, afectando directamente el valor de mercado de las compañías y las participaciones de sus propietarios.
El desafío es particular en inversiones de etapas tardías, donde el precio de entrada depende de valoraciones elevadas. Si la creación de riqueza pierde velocidad, inversionistas que ingresaron con expectativas de crecimiento acelerado tendrán que revisar qué rendimientos esperan y cuánto están dispuestos a pagar por una participación.
Impacto para empresarios y administradores argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estos movimientos globales en riqueza y valoraciones de tecnología tienen implicaciones directas. El auge de la IA ha reconfigurado los flujos de inversión internacional, afectando tanto el acceso a financiamiento como las expectativas de retorno en startups y negocios tecnológicos.
Si el ritmo de creación de riqueza se desacelera en 2026, como advierten los analistas, es probable que el capital privado se vuelva más selectivo y exigente con sus expectativas de crecimiento. Esto impactará a empresas argentinas que buscan financiamiento internacional o que compiten en mercados donde la IA es central. Además, la corrección potencial en valoraciones de empresas privadas podría afectar a inversores locales con participaciones en fondos o startups de tecnología con exposición a estas tendencias globales.
Por otro lado, empresas argentinas que desarrollan soluciones en IA o que integran estas tecnologías en sus operaciones podrían beneficiarse de un mercado más maduro y enfocado en resultados concretos, más que en promesas especulativas. La clave será monitorear cómo evolucionan las valoraciones y el apetito de riesgo de inversores internacionales durante los próximos trimestres de 2026.







