El consumo de combustibles en Argentina registró una caída del 5,36% entre 2023 y agosto de 2026, mientras el litro de nafta súper alcanzó los US$ 1,35 en septiembre, superando los precios de Estados Unidos y Brasil.
¿Cuánto cuesta el litro de nafta en Argentina comparado con otros países?
Durante septiembre de 2026, el litro de nafta súper en Argentina llegó a US$ 1,35, una cifra que coloca al país por encima de sus principales competidores regionales. En comparación, el promedio en Estados Unidos se ubicó en US$ 1,18 y en Brasil en US$ 1,26. Esta diferencia representa que el combustible argentino es 14,8% más caro en dólares que el estadounidense, una brecha que se amplió significativamente desde el inicio de los conflictos en Medio Oriente, cuando la nafta acumuló una suba del 20,7% en moneda extranjera.
En pesos, el incremento resultó aún más pronunciado. En la Ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper pasó de $1.566 en enero a $2.059 en septiembre de 2026, lo que representa un aumento del 31,4% en nueve meses. Este ritmo de encarecimiento sostenido a lo largo del año se identifica como uno de los principales factores que explica la contracción del consumo mes tras mes.
Siete meses consecutivos de caída en las ventas de combustibles
Los datos de la consultora Surtidores revelan que durante agosto de 2026 se comercializaron 1.389.254 metros cúbicos de combustibles en todo el país, frente a los 1.420.350 metros cúbicos de agosto de 2025. Esta cifra representa una caída interanual del 2,19%, marcando el séptimo mes consecutivo con retroceso en las ventas, aunque con una contracción menor a la de julio, cuando el descenso había alcanzado el 5,53%.
Por tipo de producto, la nafta súper —que concentra el 41% del total comercializado— registró la mayor contracción interanual con una caída del 3,66%. Le siguieron el gasoil común con una baja del 3,02% y la nafta premium con un retroceso del 2,16%, acumulando su cuarto mes consecutivo en baja. El único segmento que mostró crecimiento fue el gasoil premium, con un alza del 2,75%.
Estrategia de precios diferenciada entre las petroleras
Durante la última semana de septiembre de 2026, las principales compañías del sector aplicaron aumentos escalonados. Shell elevó 2,4% la nafta súper, 4,7% la premium y 5% el gasoil de mayor calidad. Axion aplicó incrementos de entre 2,3% y 4,2%, mientras que Puma aumentó entre 2% y 5% según el combustible.
YPF, que concentra el 55% del mercado minorista, optó por un incremento del 1% promedio, el primero desde mayo. Esta decisión diferenciada responde a un equilibrio estratégico entre mantener cuota de mercado y preservar rentabilidad. Con siete meses consecutivos de caída en ventas, aumentos más agresivos implicarían perder volumen adicional en un mercado que ya acumula contracción. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que los movimientos del sector se enmarcan en un esquema voluntario de amortiguación de precios denominado "buffer", que permite absorber parte del impacto de las fluctuaciones del barril sin trasladarlas de forma inmediata al surtidor.
Impuesto a los combustibles: presión tributaria en aumento
Según datos del Instituto Argentina Grande (IAG), el impuesto a los combustibles líquidos (ICL) experimentó un aumento del 240% en términos reales desde noviembre de 2023. Como resultado, el peso del ICL en el precio final de la nafta pasó del 8,9% en noviembre de 2023 al 19,8% en septiembre de 2026. A pesar de este crecimiento tributario, el Gobierno extendió hasta el 1° de noviembre de 2026 la aplicación de las actualizaciones pendientes del impuesto mediante el Decreto N° 1126, publicado el 30 de septiembre en el Boletín Oficial.
Los incrementos diferidos corresponden a las actualizaciones acumuladas de 2024, 2025 y del primer y segundo trimestre de 2026, que por ley se ajustan cada tres meses según la evolución del Índice de Precios al Consumidor. La estrategia de postergación busca consolidar la desaceleración de la inflación tras el 1,7% registrado en agosto de 2026, aunque economistas advierten que el impacto se trasladará principalmente a octubre y que para 2027, un tercio del incremento en la presión tributaria previsto provendrá de esta actualización.
Impacto en las empresas y administradores de negocios argentinos
Para dueños y administradores de empresas argentinas, esta dinámica del mercado de combustibles genera múltiples desafíos operativos y financieros. La contracción del consumo refleja una reducción en la actividad económica general, afectando directamente la demanda de transporte, logística y distribución. Los costos de combustible representan un rubro significativo en presupuestos de operación, especialmente en sectores como transporte, construcción y comercio.
La brecha de precios respecto a países vecinos también impacta la competitividad de empresas argentinas que operan en mercados regionales, encareciendo sus costos de distribución. Además, la incertidumbre sobre futuras actualizaciones tributarias dificulta la planificación financiera a mediano plazo. Empresas que dependen de combustibles deben monitorear tanto la evolución del barril de petróleo como los cambios en la política tributaria para anticipar ajustes en sus márgenes operativos y estructurar estrategias de cobertura de costos.







