Dólar hoy
Cotizaciones del mercado cambiario argentino
Molienda de soja: récord en agosto rompe la racha negativa
Economía

Molienda de soja: récord en agosto rompe la racha negativa

La molienda de soja alcanzó en agosto su máximo registro para ese mes en diez años, con un crecimiento del 8,81% interanual, en medio de indicadores económicos adversos que afectaron al resto de…

La molienda de soja alcanzó en agosto su máximo registro para ese mes en diez años, con un crecimiento del 8,81% interanual, en medio de indicadores económicos adversos que afectaron al resto de la actividad.

Durante los últimos días de septiembre y principios de octubre de 2026, la economía argentina acumuló una serie de señales preocupantes: la actividad económica se contrajo en julio, la pobreza creció en el primer semestre del año, las ventas minoristas cayeron nuevamente y el riesgo país mostró una tendencia alcista persistente. En ese contexto, el sector agroindustrial ofreció una noticia diferente. La industria aceitera procesó 4.252.151 toneladas de soja durante agosto de 2026, un volumen que marcó tanto un récord histórico para ese mes como una reversión respecto de los resultados más débiles de la primera mitad del año.

¿Cuánto creció la molienda de soja en agosto?

La molienda de soja en agosto de 2026 procesó 344.212 toneladas más que en agosto de 2025, cuando se habían molido 3.907.939 toneladas. En términos interanuales, esa diferencia representa un crecimiento del 8,81%, según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. El dato reviste importancia porque se trata del mayor nivel de procesamiento registrado para un mes de agosto en las últimas diez campañas, comparando desde la campaña 2016/17.

La recuperación ya se había anticipado en julio de 2026, cuando la molienda alcanzó los 4,1 millones de toneladas. Ambos meses contrastan marcadamente con el desempeño del primer semestre: entre enero y junio de 2026, el procesamiento acumuló 19,775 millones de toneladas, lo que representó una caída del 1,8% interanual respecto del mismo período de 2025.

Qué factores impulsan la recuperación del procesamiento

Gustavo Idigoras, presidente de la Cámara Argentina de la Industria Aceitera y Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), atribuyó el repunte a múltiples variables. En primer lugar, destacó que la cosecha de soja de la campaña 2025/26 alcanzó los 50 millones de toneladas, asegurando una oferta robusta de materia prima para las plantas moltureras. Además, el ingreso de poroto importado desde Paraguay, que se procesa en instalaciones argentinas para su posterior exportación, contribuyó al aumento de volúmenes.

Otro factor relevante fue el cambio en el patrón de ventas de los productores. Durante 2026, los productores comercializaron con mayor regularidad a lo largo del año, en parte porque no se implementaron regímenes especiales de reducción temporal de retenciones, como ocurrió en períodos anteriores. Esa ausencia de incentivos extraordinarios permitió que la oferta se distribuyera de forma más equilibrada entre los meses, evitando concentraciones puntuales.

La demanda internacional de aceite de soja también jugó un papel dinamizador. Paralelamente, la molienda de girasol contribuyó a que la industria aceitera utilizara con mayor eficiencia su capacidad instalada, reduciendo la capacidad ociosa de las plantas.

Molienda: indicador clave de la actividad agroindustrial

La molienda de soja funciona como un termómetro de la actividad de la industria aceitera, un eslabón central en la cadena de valor sojera argentina. A diferencia de la comercialización del grano, que concentra la atención por su impacto inmediato en el ingreso de divisas, el procesamiento refleja el ritmo al que la industria transforma la materia prima en productos con mayor valor agregado: harina y aceite, destinados tanto al mercado interno como a la exportación.

Sin embargo, es importante aclarar que el aumento de la molienda no se traduce automáticamente en ingreso de dólares. El procesamiento del grano y la liquidación de las exportaciones son variables independientes: la industria puede comprar soja, transformarla y concretar las ventas externas en momentos diferentes. Por eso, el récord de agosto refleja, fundamentalmente, un mayor nivel de actividad industrial, aunque su impacto sobre las divisas dependerá también del ritmo de exportaciones y su liquidación en los meses siguientes.

Precios internacionales: contexto volátil pero favorable

La recuperación de la molienda ocurrió en un escenario de precios internacionales firmes para la soja. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el contrato de soja para la campaña 2026/27 alcanzó los US$ 365 por tonelada, el segundo valor más alto para esta época del año en las últimas once campañas y aproximadamente 30% por encima del promedio de la última década.

No obstante, el mercado internacional mantiene volatilidad. La demanda china por soja estadounidense, el deterioro de cultivos en Estados Unidos y las tensiones geopolíticas impulsaron las cotizaciones, aunque los cambios en las negociaciones comerciales entre Washington y Beijing provocaron correcciones en Chicago. Para los productores argentinos, esa firmeza de precios abre oportunidades de venta, pero también exige evaluar coberturas ante posibles movimientos adversos del mercado.

Impacto para empresas y administradores: qué significa el repunte de la molienda

Para los dueños y administradores de empresas vinculadas a la cadena agroexportadora, el récord de molienda en agosto de 2026 representa una señal positiva en un contexto macroeconómico desafiante. La recuperación del procesamiento sugiere que, pese a la contracción de la actividad general, el complejo sojero mantiene dinamismo y capacidad de generación de ingresos.

Esto es especialmente relevante para proveedores de servicios, transportistas, empresas logísticas y productores que dependen de la cadena aceitera. El aumento de volúmenes procesados implica mayor demanda de servicios complementarios. Sin embargo, los administradores deben monitorear dos variables críticas: la sostenibilidad de este repunte en los próximos meses (octubre, noviembre y diciembre de 2026) y el desfase entre la molienda y la liquidación de exportaciones, que determina el ingreso real de divisas. Además, la volatilidad de precios internacionales exige que las empresas con exposición al sector evalúen estrategias de cobertura y planificación de flujos en dólares.

Etiquetas#molienda de soja#industria aceitera argentina#exportaciones agroindustriales#precios soja 2026#actividad económica argentina

Más noticias