Documentos internos de Meta revelan que aproximadamente el 10% de los ingresos de la compañía en 2024 procedería de anuncios vinculados con estafas y productos prohibidos, según reportes de Reuters. La cifra alcanzaría cerca de US$ 16.000 millones, mientras empresarios como Mark Cuban denuncian el uso de deepfakes para engañar a personas mayores.
¿Cómo opera la publicidad fraudulenta en Meta?
Los documentos internos de Meta que Reuters obtuvo en noviembre de 2025 estiman que los usuarios de las plataformas de la compañía visualizan aproximadamente 15.000 millones de anuncios de alto riesgo diariamente. Estos anuncios se definen por señales que podrían indicar fraude, y su valor económico anual para Meta rondaría los US$ 7.000 millones según un análisis de finales de 2024.
Un aspecto crítico de los sistemas de Meta es el umbral automatizado para prohibir a anunciantes: los algoritmos requieren al menos 95% de probabilidad de que una cuenta esté ejecutando una estafa antes de desactivarla. Por debajo de ese nivel, los presuntos estafadores pueden continuar pagando por mayor visibilidad, lo que plantea interrogantes sobre el equilibrio entre eliminar falsos positivos y detener campañas dañinas.
El caso de Mark Cuban y los deepfakes
El inversionista y empresario Mark Cuban denunció durante un episodio de agosto del pódcast Pivot que Facebook sigue permitiendo anuncios que utilizan versiones de su rostro y voz generadas con inteligencia artificial. Según Cuban, recibe regularmente mensajes de personas mayores que preguntaron si funcionará una supuesta cura para la diabetes que compraron por US$ 294, un producto que él nunca ha comercializado.
Cuban señaló que algunos anuncios incluyen una advertencia indicando que la imagen es una creación de IA destinada al entretenimiento. Sin embargo, argumentó que esta etiqueta aparece después de que el mensaje ya capturó la atención del usuario, sin neutralizar el efecto persuasivo de una celebridad recomendando un tratamiento falso. El empresario calificó la respuesta de Facebook como "lo peor de lo peor".
El impacto en personas mayores de 60 años
Las cifras del FBI documentan el alcance del daño causado por estafas dirigidas a adultos mayores. Durante 2025, personas de 60 años o más reportaron pérdidas de US$ 7.700 millones a través de 201.266 quejas, lo que representa un aumento del 59% respecto a 2024. Esta cifra subestima el problema real, ya que muchas víctimas nunca presentan denuncia formal.
Las estafas de inversión encabezaron las pérdidas económicas en este grupo con US$ 3.500 millones. Los engaños de soporte técnico y atención al cliente sumaron otros US$ 1.040 millones. Respecto a fraudes específicamente vinculados con herramientas de inteligencia artificial, el FBI registró más de 3.100 quejas de personas mayores con pérdidas que superaron los US$ 352 millones.
Durante 2025, el FBI logró congelar US$ 32,9 millones vinculados con casos de víctimas mayores, una cantidad que refleja fondos rastreados y asegurados, aunque representa solo una fracción de las pérdidas totales reportadas.
¿Qué responde Meta ante estas acusaciones?
Andy Stone, portavoz de Meta, argumentó que los documentos internos ofrecen una visión selectiva y distorsionan el enfoque de la empresa frente al fraude. Stone calificó la estimación de que el 10% de los ingresos de 2024 estuviera relacionado con anuncios fraudulentos como "aproximada y demasiado amplia".
La compañía sostuvo que las quejas de usuarios sobre anuncios de estafa cayeron 58% en los 18 meses anteriores a sus declaraciones. Meta también informó haber retirado más de 134 millones de anuncios de estafa durante 2025. Sin embargo, estas cifras de moderación no responden cuántos anuncios fraudulentos llegaron a los usuarios antes de su eliminación.
Además, documentos internos indicaban que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos investigaba a Meta por publicidad vinculada con fraudes financieros, aunque la información disponible no detalla el alcance ni los resultados de esa pesquisa.
Impacto para empresas argentinas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estas revelaciones tienen implicaciones directas sobre el uso de plataformas publicitarias digitales. La escala de fraudes documentada en Meta plantea preguntas sobre la confiabilidad de los sistemas de verificación de anunciantes y la responsabilidad de las plataformas en la distribución de contenido engañoso.
Si tu empresa invierte en publicidad digital, es crítico entender que los algoritmos de Facebook pueden tener umbrales de detección de fraude que permiten que campañas sospechosas continúen activas. Además, la proliferación de deepfakes y contenido generado con IA significa que competidores o actores maliciosos podrían usar tu imagen o la de ejecutivos de tu empresa para promover productos falsos, dañando tu reputación y la confianza de clientes.
La recomendación para empresas es monitorear regularmente anuncios que usen tu identidad o la de tu marca en plataformas como Facebook, reportar contenido fraudulento de inmediato y considerar auditorías periódicas de seguridad en publicidad digital. Asimismo, resulta prudente advertir a clientes y proveedores sobre cómo identificar estafas que podrían usar tu nombre o imagen falsificada.







