La Comisión de Juego de Massachusetts ordenó revisar cómo los operadores de apuestas deportivas emplean inteligencia artificial y aprendizaje automático. La decisión surgió tras un reportaje que expuso herramientas de personalización de ofertas en DraftKings.
¿Qué investigará la Comisión de Juego de Massachusetts?
La Comisión de Juego de Massachusetts encargó a su personal evaluar las prácticas de inteligencia artificial en toda la industria de apuestas deportivas del estado. El comisionado Jordan Maynard instruyó al director ejecutivo Dean Serpa y su equipo para que dialoguen directamente con DraftKings y revisen cómo todos los operadores licenciados utilizan estas tecnologías. La iniciativa no constituye una sanción ni una conclusión regulatoria definitiva, sino el primer paso de un proceso de recopilación de información sobre el terreno.
Maynard explicó que "estas tecnologías están evolucionando rápidamente en nuestra sociedad y compartimos la preocupación por su aplicación". La comisión se reservó la posibilidad de formular nuevas políticas o medidas adicionales una vez que el personal complete su investigación, dejando abierta la respuesta regulatoria mientras se recopilan datos sobre las prácticas vigentes.
Qué reveló el reportaje sobre la herramienta "elasticidad" de DraftKings
Un reportaje del New York Times publicado recientemente examinó cómo DraftKings habría utilizado inteligencia artificial basándose en entrevistas con más de 40 antiguos empleados, memorandos internos, presentaciones y mensajes corporativos. El periódico describió una métrica interna llamada "elasticidad" que la compañía supuestamente empleaba para estimar cuánto más podría apostar una persona si recibía una promoción específica.
Esta herramienta representaba un nivel de personalización que vinculaba el análisis de datos de clientes con la selección estratégica de ofertas comerciales. La preocupación central de los reguladores es que la inteligencia artificial pueda explotar vulnerabilidades de los usuarios en lugar de simplemente mejorar su experiencia. En el contexto de las apuestas, la diferencia entre personalizar un mensaje y dirigir ofertas hacia clientes con mayor propensión a perder es crítica para la protección del consumidor.
Antecedentes regulatorios: el grupo de trabajo sobre IA
La Comisión de Juego de Massachusetts ya venía supervisando el uso de inteligencia artificial en el sector. En noviembre de 2025, el International Gaming Institute de la Universidad de Nevada Las Vegas publicó un estudio encargado por la comisión que analizaba la aplicación de IA en marketing, adquisición de jugadores, herramientas de juego responsable y salud de los usuarios.
Basándose en ese estudio, la comisión formó un grupo de trabajo dedicado a supervisar cómo se utiliza la tecnología en la industria del juego estatal. El comisionado Paul Brodeur señaló que Massachusetts es uno de los pocos estados que hace referencia explícita a la inteligencia artificial en sus normas regulatorias, lo que vuelve especialmente importante comprender qué ocurre en las operaciones concretas de los operadores.
¿Cuál es el próximo paso en la investigación?
Por el momento, la comisión no anunció prohibiciones nuevas ni cambios específicos a sus regulaciones. El proceso incluirá diálogos directos con DraftKings y otros operadores de apuestas deportivas para aclarar los detalles reportados. La investigación también conectará la información sobre marketing y adquisición de jugadores con las herramientas de juego responsable y protección de usuarios.
La comisión enfatizó que existe una diferencia fundamental entre un reportaje periodístico y un hallazgo regulatorio verificado. Mientras que el medio de prensa reunió testimonios y documentos internos, la comisión buscará confirmar los hechos directamente con las empresas antes de adoptar nuevas políticas o medidas. El resultado dependerá de lo que el personal encuentre durante su revisión y de las decisiones que tome posteriormente la comisión.
Implicaciones para operadores y empresas de apuestas en Argentina
Aunque esta investigación ocurre en Massachusetts, sus resultados pueden sentar precedentes relevantes para operadores de apuestas deportivas en Argentina y la región. La tendencia regulatoria hacia mayor escrutinio del uso de inteligencia artificial en marketing y personalización de ofertas probablemente se expanda a otras jurisdicciones. Para administradores y dueños de empresas vinculadas al sector de apuestas en el país, el mensaje es claro: la sofisticación tecnológica debe equilibrarse con protección del consumidor y transparencia en los algoritmos utilizados.
Las autoridades argentinas, en particular la ARCA (Administración Nacional de Casinos) y organismos regulatorios provinciales, podrían inspirarse en el enfoque de Massachusetts para desarrollar sus propias políticas sobre inteligencia artificial. Para las empresas del sector, anticipar estos cambios regulatorios y demostrar prácticas responsables en el uso de datos y algoritmos se convierte en una ventaja competitiva y de cumplimiento normativo.







