La inversión real experimentó un repunte del 1,2% mensual durante agosto de 2026, marcando una recuperación tras dos meses consecutivos de contracción. El crecimiento fue impulsado principalmente por las importaciones de equipos y maquinaria, en un contexto donde los proyectos del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) alcanzaron niveles históricos de compras al exterior.
¿Qué impulsa el crecimiento de la inversión en agosto?
El repunte proviene de la serie desestacionalizada del índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM), elaborado por Orlando Ferreres & Asociados, que mide volúmenes físicos a precios constantes. El segmento de equipos durables de producción registró un alza del 4,7% respecto a julio, con un desempeño dispar entre importaciones y producción local. Los equipos importados subieron 10,6%, mientras que la producción nacional de equipos contrajo 2,5% en el mismo período.
Este crecimiento en importaciones refleja la aceleración de proyectos bajo el RIGI. Según datos del economista del IIEP-UBA, Federico Bernini, las compras externas vinculadas a este régimen alcanzaron u$s140 millones durante agosto, estableciendo un récord absoluto desde el lanzamiento de la iniciativa. Esta cifra representa el 43% del total importado bajo el RIGI desde enero de 2026.
Proyectos del RIGI lideran las compras internacionales
El proyecto Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS) encabezó las importaciones durante agosto. Este emprendimiento es ejecutado por un consorcio que integra empresas como Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron, Tecpetrol y Shell. Le siguieron en volumen de compras la Transportadora de Gas del Sur (TGS) y GEAR.
En una señal de expansión del régimen, dos nuevos proyectos iniciaron importaciones en agosto: San Matías y Rincón de Aranda. Adicionalmente, otros dos emprendimientos —Sidersa y Southern Energy— realizaron compras internacionales durante el mes, evidenciando una diversificación de la inversión bajo el RIGI hacia distintos sectores productivos.
La construcción sigue en retroceso
Mientras el segmento de equipos repunta, la inversión en construcción mostró debilidad. La consultora Ferreres registró una caída mensual del 2,9% en esta rama durante agosto. Este deterioro se alinea con indicadores adelantados reportados por la Unión Industrial Argentina (UIA): tanto los despachos de cemento como las ventas de insumos para construcción mostraron declinaciones desestacionalizadas, anticipando una nueva contracción sectorial que será confirmada oficialmente por el INDEC a comienzos de octubre.
Recuperación limitada en el contexto macroeconómico
A pesar del repunte mensual, la serie desestacionalizada de Ferreres se ubicó en su mejor nivel desde marzo, aunque continúa por debajo de los valores predominantes durante 2025. En términos interanuales, el IBIM cayó 5,4%, una desaceleración respecto al -8,4% de julio, indicando una moderación gradual de la caída.
En dólares, la consultora estimó una inversión de u$s7.515 millones durante agosto, equivalente al 18,4% del Producto Bruto Interno (PBI). Esta proporción permanece por debajo del mínimo de 20% que muchos economistas consideran necesario para sostener un crecimiento económico robusto.
Perspectivas: entre la incertidumbre y las expectativas del RIGI
El análisis de Ferreres subraya que "la inversión continúa mostrando un desempeño débil", aunque la moderación interanual refleja menores caídas en importación de maquinaria. La construcción, por su parte, sigue sin encontrar un sendero de recuperación. Hacia adelante, la consultora anticipa "una moderación gradual de la caída" alineada con una eventual mejora de la actividad y las condiciones macroeconómicas.
Sin embargo, existe incertidumbre respecto al ritmo de ejecución. Ferreres advierte que aunque "deberíamos ver que el avance de los proyectos del RIGI comiencen a compensar la menor inversión en manufacturas", el timing efectivo de estas inversiones sigue siendo incierto. Para que la inversión total recupere niveles sostenibles, será clave que los megaproyectos energéticos mantengan el ritmo de compras internacionales mientras se revitaliza la demanda doméstica de equipamiento industrial.
Qué significa el repunte de inversión para tu empresa
Como administrador o dueño de empresa, estos números merecen tu atención. La caída interanual del 5,4% en inversión real refleja un contexto donde muchas pymes y empresas medianas aún no recuperan niveles de inversión previos. Si operás en sectores proveedores de equipos, insumos de construcción o servicios industriales, el débil desempeño de la construcción y la contracción de equipamiento nacional sugieren presiones sobre márgenes y demanda.
Por el lado positivo, el crecimiento de importaciones vinculadas al RIGI abre oportunidades indirectas: logística, servicios especializados, subcontratación y proveedurías para los grandes proyectos energéticos. No obstante, la brecha entre la inversión actual (18,4% del PBI) y el mínimo recomendado (20%) advierte sobre un entorno de inversión aún restrictivo. Monitorear la ejecución de estos proyectos RIGI y las señales de recuperación en construcción será fundamental para evaluar si estamos ante un repunte sostenible o un rebote transitorio.







