La inflación de junio 2026 se encamina a romper otra barrera al bajar por debajo del 2% mensual, según proyecciones del mercado que se confirmará cuando el INDEC publique el dato oficial este martes 14 de julio. Este sería el primer registro inferior a ese umbral desde agosto de 2025, consolidando una tendencia de desaceleración que redefine las estrategias de inversión en pesos entre los administradores de empresas y analistas financieros.
¿Cuál será la inflación de junio según las proyecciones?
La Ciudad de Buenos Aires adelantó el dato regional la semana pasada: en junio 2026 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la Capital registró 1,8% mensual, una caída respecto al 2,1% de mayo. Este indicador marca el tercer mes consecutivo de desaceleración y sirve como referencia para estimar la cifra nacional. Los equipos de research de Aldazábal, PPI y Max Capital aplicaron las ponderaciones del INDEC al dato porteño para proyectar el resultado nacional.
Aldazábal calcula que la variación nacional de junio se ubicaría en torno al 1,7% mensual, aunque reconoce que el ejercicio contiene márgenes de imprecisión. El análisis de PPI es más detallado: utilizando el dato de CABA y considerando que el Gran Buenos Aires representó el 44,6% de la canasta nacional en mayo, estiman una inflación de 1,83% para esa región en junio, lo que sugiere que la cifra nacional podría rondar el 1,8% mensual. Max Capital coincide en una proyección de 1,7% a 1,8% mensual para el dato que publicará el INDEC.
Expectativas del mercado y proyecciones hacia fin de año
El consenso de bancos y consultoras económicas, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del BCRA publicado antes del dato de CABA, anticipa que el IPC nacional de junio desaceleraría a 2% mensual, la misma variación esperada para julio. La barrera de 2% se quebraría en agosto con 1,8% mensual, manteniéndose en niveles similares en lo que resta de 2026.
Max Capital proyecta que hacia fin de año la inflación mensual se estabilice en torno al 1,5% mensual, impulsada por una depreciación controlada de la moneda y una caída estimada de 10% en los precios de combustibles durante el cuarto trimestre. Esta trayectoria refleja un proceso de desinflación que, aunque sostiene niveles aún elevados, beneficia la recuperación del salario real de trabajadores y empleados.
Bonos CER y duales: nuevas estrategias de cobertura
La perspectiva de inflación más baja está recalibrando las decisiones de inversión en el mercado de capitales. Los analistas coinciden en que los bonos CER, que ajustan por inflación, siguen siendo una herramienta sólida para cubrirse ante el avance de precios. Sin embargo, para horizontes más largos como 2027 y 2028, gana terreno una alternativa que ofrece el Tesoro Nacional: los bonos duales que ajustan por tasa de interés (TAMAR) o inflación (CER), eligiendo el máximo entre ambas.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, destaca que los bonos duales ofrecen la mejor relación riesgo-retorno. Su ventaja radica en que protegen contra dos escenarios: si el próximo año electoral genera presión cambiaria y suba de tasas del BCRA, el inversor se beneficia del ajuste TAMAR; si la inflación permanece como variable dominante, mantiene cobertura mediante el ajuste CER.
El Tesoro Nacional emitió recientemente tres bonos duales con vencimiento en el próximo gobierno:
- Bono dual CER/TAMAR con vencimiento el 15 de diciembre de 2028
- Bono dual CER/TAMAR con vencimiento el 14 de diciembre de 2029
- Bono dual CER/TAMAR con vencimiento el 28 de junio de 2030
Alejandro Fagan, estratega en Balanz, recomienda los duales largos, especialmente los que vencen en 2030, porque ofrecen cobertura ante incrementos de tasas cortas y distintos escenarios post-2027, sin resignar demasiado rendimiento real respecto a bonos que solo ajustan por CER.
Tasa fija y Lecap: opciones para perfiles conservadores
En la curva de tasa fija, la compresión reciente de tasas de interés redujo márgenes disponibles para estrategias en moneda doméstica. Aun así, analistas como Tomás Sisto Bourel de Fortress Capital ven valor en Lecap del tramo corto y medio, particularmente en la S30S6 que busca capturar una compresión adicional desde tasas efectivas cercanas al 1,9% mensual. Para perfiles más agresivos, los instrumentos que ajustan por TAMAR en el tramo 2028 (como TMF28) ofrecen alternativas interesantes para extender duration y capturar mejoras si el escenario se mantiene favorable.
Impacto para empresas y administradores de negocios en Argentina
La desaceleración inflacionaria que se consolida durante 2026 tiene implicancias directas para la gestión financiera de pymes y medianas empresas. Con inflación mensual proyectada entre 1,5% y 1,8% hacia fin de año, los administradores pueden replantear estrategias de cobertura y financiamiento que hasta hace poco estaban enfocadas en instrumentos de corto plazo. La mayor previsibilidad de precios facilita la planificación de costos operativos, márgenes comerciales y decisiones de inversión en capital de trabajo.
Para empresas con exposición en pesos, los bonos duales representan una alternativa de inversión de excedentes más atractiva que hace un año, permitiendo protegerse simultáneamente contra riesgo inflacionario y de tasas. Asimismo, la recuperación del salario real esperada por la desinflación mejora el poder de compra de clientes y empleados, lo que puede traducirse en mayor demanda interna. Monitorear el dato oficial del INDEC de hoy y los próximos registros mensuales será clave para ajustar decisiones de tesorería, endeudamiento y cobertura cambiaria en los próximos trimestres.







