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IA: Bessent rechaza escudo legal para desarrolladores
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IA: Bessent rechaza escudo legal para desarrolladores

El secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent afirmó que los desarrolladores de inteligencia artificial deben asumir directamente los riesgos de sus modelos, sin esperar protección legal…

El secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent afirmó que los desarrolladores de inteligencia artificial deben asumir directamente los riesgos de sus modelos, sin esperar protección legal del Gobierno federal. La declaración, realizada el 21 de septiembre de 2026, marca una posición clara de la administración Trump sobre cómo regular —o no— a la industria tecnológica en expansión.

¿Quién es responsable por los riesgos de la IA?

Los desarrolladores de inteligencia artificial deberán asumir la responsabilidad por los riesgos asociados a sus sistemas, según la postura expresada por Scott Bessent durante una entrevista con CNBC el 21 de septiembre de 2026. El funcionario resumió su enfoque con una frase directa: "Son los humanos quienes son responsables, no la IA". Esta declaración rechaza explícitamente la idea de que el Gobierno entregue un blindaje legal anticipado a las compañías que desarrollan y comercializan estos sistemas.

Bessent sostiene que las empresas "necesitan asumir la responsabilidad por sí mismos" en lugar de confiar en una protección estatal previa. El argumento distingue entre la tecnología como herramienta y las personas que la crean, entrenan y despliegan. Esta diferencia es crítica: coloca el foco en las decisiones empresariales y en los desarrolladores individuales, no en la IA como actor autónomo.

La posición no implica detener la innovación ni imponer una regulación asfixiante. Más bien, busca mantener que quienes diseñan estos sistemas deben responder por las consecuencias de sus acciones. En paralelo, algunos líderes tecnológicos han advertido sobre riesgos difíciles de controlar en modelos cada vez más complejos, alimentando un debate sobre si la autorregulación es suficiente.

Trump mantiene su respaldo a la expansión tecnológica sin restricciones

El presidente Donald Trump ha defendido firmemente la expansión de la industria de inteligencia artificial y se ha opuesto a lo que considera una ofensiva regulatoria excesiva contra un sector aún en desarrollo. Esta postura recibe apoyo de ejecutivos que advierten que una carga normativa demasiado pesada podría reducir la inversión estadounidense y favorecer a competidores internacionales.

La intervención de Bessent introduce una distinción importante: no rechaza toda regulación, sino que rechaza la idea de que el Estado absorba por adelantado las consecuencias de decisiones privadas. El Gobierno puede continuar permitiendo expansión tecnológica mientras mantiene que los desarrolladores respondan por daños o fallas atribuibles a sus acciones. La dimensión económica también es relevante: las normas que se adopten afectarán costos de infraestructura, centros de datos y servicios de IA.

Bonos al 5% y presión sobre tasas hipotecarias

Durante la misma entrevista, Bessent abordó el comportamiento del mercado de deuda estadounidense. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años superó el 5% durante la semana previa al 21 de septiembre de 2026, alcanzando un nivel no visto desde 2007. Este incremento coincidió con una suba de aproximadamente 100 puntos básicos desde finales de febrero de 2026, período marcado por la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

El aumento de rendimientos repercute directamente en otros costos de endeudamiento. Las tasas hipotecarias se acercaron al 7% durante septiembre de 2026, presionando a hogares que buscan financiar vivienda. Bessent defendió una recompra de bonos ejecutada el 10 de septiembre de 2026 por más de US$ 5.000 millones en instrumentos a 10 y 20 años, argumentando que sin esa operación los rendimientos habrían subido aún más.

El funcionario también afirmó ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes el 15 de septiembre de 2026 que el mercado de bonos estadounidense había sido el de mejor desempeño entre los mercados de deuda de países desarrollados desde la llegada de Trump al poder.

Inflación, combustibles y presión política sobre la Fed

El aumento de rendimientos de bonos coincidió con precios mucho más altos del combustible diésel, en un contexto de guerra con Irán. El encarecimiento de la energía genera preocupación entre republicanos del Congreso que enfrentan elecciones en noviembre y temen que el malestar económico afecte el respaldo a su partido.

El 16 de septiembre de 2026, el Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal elevó su tasa de referencia a un rango objetivo de entre 3,75% y 4%, la primera suba desde 2023. La decisión fue descrita como un esfuerzo para reducir lo que la Fed calificó de "inflación elevada".

Trump ha ejercido presión política sobre la Reserva Federal, exigiendo repetidamente recortes de tasas. Según el propio presidente, comunicó al presidente de la Fed, Kevin Warsh, antes de la reunión: "Más te vale votar con la junta. No va a importar", una frase que refleja directamente la presión política sobre decisiones de política monetaria.

Impacto para empresas y administradores argentinos

Para los dueños y administradores de empresas argentinas, las decisiones estadounidenses sobre regulación de IA y tasas de interés tienen consecuencias directas. Un entorno regulatorio más flexible en Estados Unidos puede favorecer la inversión en tecnología global, pero también genera incertidumbre sobre responsabilidades y riesgos. Simultáneamente, el aumento de tasas en bonos estadounidenses presiona el costo de financiamiento internacional, afectando el acceso al crédito en dólares para empresas que operan o financian actividades en el exterior.

La postura de Bessent sobre responsabilidad de desarrolladores también es relevante para empresas argentinas que adoptan o desarrollan sistemas de IA: aunque el pronunciamiento es estadounidense, establece un precedente sobre quién carga con el riesgo de estos sistemas. Para administradores locales, esto significa que contratos con proveedores de IA deben ser revisados cuidadosamente para entender dónde recae la responsabilidad por fallos o daños. Además, la presión sobre tasas de interés globales encarece el financiamiento de proyectos tecnológicos y de transformación digital que muchas pymes necesitan para competir.

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