El Ministerio de Economía amplió tres emisiones de deuda en pesos para cancelar compromisos pendientes vinculados a obra pública y transporte mediante bonos del Tesoro, sin desembolsar efectivo inmediato.
¿Cuál es el monto total de la regularización de deudas?
La operación alcanzará un valor efectivo máximo de $221.119.509.519, según la Resolución Conjunta 59/2026 firmada el 2 de octubre por el secretario de Finanzas, Federico Furiase, y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman. Los títulos vencerán entre el 30 de octubre de 2026 y el 30 de abril de 2027.
Esta medida forma parte del Régimen Simplificado de Extinción de Obligaciones de Contratos de Obra Pública, creado en julio de 2026 por la Secretaría de Coordinación de Infraestructura. El régimen alcanza a contratistas con créditos reconocidos por certificados de obra, acopio de materiales y redeterminaciones de precios correspondientes al período comprendido entre el 1° de enero de 2022 y el 31 de diciembre de 2025, además de obligaciones pendientes de contratos extinguidos desde 2024.
¿Cómo funciona el pago con bonos capitalizables?
El Estado no entregará dinero en efectivo. En su lugar, distribuirá letras y bonos del Tesoro a las empresas con acreencias reconocidas. Como estos títulos son capitalizables, los intereses se acumulan al capital y se pagan junto con el monto principal al vencimiento.
Bajo el criterio de caja, esta operatoria no implica un desembolso inmediato que empeore el resultado fiscal ni el déficit primario. Sin embargo, no elimina la obligación: traslada su cancelación a las fechas de vencimiento de los bonos e incrementa las obligaciones financieras del Tesoro para esos períodos.
Estructura de los tres instrumentos de deuda
El monto total se distribuye entre tres títulos en pesos con diferentes vencimientos:
- 33% en Letras del Tesoro Nacional Capitalizables con vencimiento el 30 de octubre de 2026: límite de valor nominal original de $60.000 millones.
- 33% en Bonos del Tesoro Nacional Capitalizables con vencimiento el 15 de enero de 2027: máximo de valor nominal original de $51.000 millones.
- 34% en Bonos del Tesoro Nacional Capitalizables con vencimiento el 30 de abril de 2027: límite de valor nominal original de $60.000 millones.
La suma de los límites nominales de los tres títulos es $171.000 millones. No obstante, el valor efectivo puede alcanzar $221.119 millones porque los instrumentos se entregan según su valor técnico al momento de la transacción, el cual incorpora los intereses capitalizados.
Requisitos para acceder al régimen de regularización
Para beneficiarse de este mecanismo, las empresas contratistas deberán cumplir una condición fundamental: renunciar de manera expresa a los reclamos judiciales que aún mantengan contra el Estado. El objetivo del equipo económico es resolver disputas legales pendientes, dar certeza a los contratistas y ordenar las obligaciones de obra pública.
Los títulos se entregarán a su "valor técnico", calculado al día hábil anterior a cada entrega. Este valor considera las condiciones financieras de cada instrumento, incluido el capital acumulado.
Impacto fiscal y financiero de la medida
Desde la perspectiva del Ministerio de Economía, la aplicación de este régimen respeta las metas de equilibrio fiscal y ordenamiento de las finanzas estatales. La operación se financia con créditos presupuestarios asignados al Ministerio dentro de los programas destinados a atender deudas de la Secretaría de Transporte y la Secretaría de Obras Públicas.
Las secretarías de Finanzas y Hacienda confirmaron que la emisión se encuentra autorizada por la Ley de Presupuesto 2026, que habilita al Poder Ejecutivo a realizar operaciones de crédito público y emitir Letras del Tesoro cancelables dentro del mismo ejercicio financiero.
Qué significa esta regularización para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas contratistas, esta medida representa una oportunidad de resolver deudas pendientes con el Estado, aunque con la condición de desistir de litigios en curso. La ventaja es obtener títulos negociables en el mercado de capitales, lo que permite a las empresas acceder a liquidez mediante su venta antes del vencimiento si lo requieren.
Sin embargo, el mecanismo también implica un riesgo de gestión financiera: los bonos capitalizables generan intereses, pero éstos se acumulan y se cobran al vencimiento, no en forma periódica. Las pymes y empresas medianas deben evaluar si pueden esperar hasta octubre de 2026, enero o abril de 2027 para recuperar el efectivo completo, o si necesitan vender los títulos en el mercado secundario a precios que pueden fluctuar según las condiciones económicas del momento.
Además, esta regularización alivia la carga fiscal del Estado en el corto plazo pero incrementa sus obligaciones financieras en el mediano plazo, lo que puede afectar la disponibilidad de fondos para nuevas inversiones en infraestructura durante 2027.







