Los mercados brasileños reaccionan al alza ante la posibilidad de que Jair Bolsonaro se consagre presidente en la segunda vuelta electoral del 25 de octubre de 2026. Tras la primera vuelta, el candidato de derecha lidera con 47% contra 45% de Lula, generando optimismo entre inversores que ven oportunidades en acciones disponibles desde Argentina mediante Certificados de Depósito (CEDEARs). El escenario genera estrategias diferenciadas según el resultado final.
¿Cuál es la ventaja electoral de Bolsonaro en el ballotage?
Bolsonaro parte como favorito en la segunda vuelta del 25 de octubre porque capturará votos de candidatos de derecha y centroderecha que quedaron fuera de competencia en primera vuelta. Los analistas estiman que podría obtener aproximadamente 70% de esos votos frente a 30% para Lula, ampliando su ventaja actual de dos puntos. Sin embargo, la abstención fue del 21%, la más alta desde 1998, lo que abre una ventana para que el actual mandatario movilice ese electorado indeciso durante las próximas tres semanas.
Acciones brasileñas con mayor potencial si Bolsonaro gana
Un triunfo de Bolsonaro impulsaría un rally similar al que experimentó Argentina cuando Javier Milei se posicionó como posible presidente. Los analistas proyectan que 2026 y buena parte de 2027 serían alcistas para las acciones de Brasil, especialmente en el sector financiero, que reacciona primero ante cambios de paradigma político.
Los CEDEARs con mayor potencial alcista bajo un gobierno Bolsonaro incluyen:
- Nubank: banco digital con expansión global, con potencial de más del 25% para recuperar máximos históricos
- Bradesco: banco tradicional sensible a tasas de interés más bajas y riesgo fiscal reducido
- XP: empresa de servicios financieros que se beneficiaría del clima pro-mercado
- Itaú: entidad financiera con margen para mejorar rentabilidad
- Vale: minera con exposición a ciclos globales, aunque condicionada por demanda china
El ETF "EWZ", que replica el desempeño de las principales acciones brasileñas, aún está lejos de sus máximos y podría experimentar ganancias significativas. Un Brasil orientado al mercado, con control del déficit fiscal y tasas de interés más bajas, mejoraría sustancialmente el clima de negocios y atraería inversión extranjera.
Estrategia defensiva si Lula revierte la elección
Un triunfo de Lula no es el escenario preferido por los mercados, pero tampoco puede descartarse dado que está apenas dos puntos por debajo. En ese caso, los inversores adoptarían una postura defensiva, priorizando empresas que generen ingresos en dólares y se beneficien de un real más débil.
Las acciones recomendadas para cobertura ante un eventual triunfo de Lula son:
- Vale: minera cuyo negocio depende del ciclo global del hierro más que de política local
- Suzano: mayor productora de celulosa global, exporta casi toda su producción y se favorece con depreciación del real
- WEG: exportadora que se beneficia de moneda brasileña débil
- Embraer: fabricante aeronáutico con ingresos en divisas
- Gerdau: siderúrgica exportadora sensible al tipo de cambio
- Axia (anteriormente Eletrobras): utility energética con ingresos regulados y perfil defensivo
Todas estas acciones están disponibles para operar desde Argentina mediante CEDEARs, en pesos o dólares, permitiendo a inversores locales tomar posición según el escenario electoral que anticipen.
Impacto para empresarios y administradores argentinos
El resultado de las elecciones brasileñas del 25 de octubre de 2026 tendrá consecuencias directas en la economía argentina. Un gobierno Bolsonaro impulsaría el comercio regional y mejoraría el apetito por activos latinoamericanos, beneficiando a empresas argentinas con exposición a Brasil, como Mercado Libre, que genera la mitad de sus ingresos en ese país. Un escenario de tasas bajas en Brasil también presionaría sobre el tipo de cambio regional y el financiamiento de importaciones.
Por el contrario, un triunfo de Lula generaría volatilidad en el real, afectando a pymes argentinas con operaciones comerciales o financieras en Brasil. Los administradores de empresas con exposición brasileña deberían monitorear el resultado electoral y ajustar estrategias de cobertura cambiaria según el desenlace. La ventana de tres semanas hasta el ballotage es crítica para revisar posiciones y evaluar CEDEARs como instrumentos de diversificación o cobertura ante movimientos del mercado brasileño.







