El Gobierno avanza en un plan para controlar la informalidad en el sector supermercadista, respondiendo a reclamos históricos de las grandes cadenas sobre la evasión tributaria que afecta la competencia del comercio formal. Según estimaciones del sector, la irregularidad en supermercados ronda entre el 50% y 60%, presión que busca reducirse mediante un sistema de cálculo presuntivo similar al implementado en la Ciudad de Buenos Aires hace años.
¿Cuál es el sistema de control que prepara el Ministerio de Economía?
El equipo económico que lidera Luis Caputo está desarrollando un modelo basado en métodos presuntivos para determinar la obligación tributaria de los comercios. El sistema utiliza información de grandes proveedores —quienes facturan la totalidad de sus ventas— y aplica una fórmula polinómica que calcula cuánto debería venderse por metro cuadrado según la cantidad de negocios existentes en cada zona. Con este cálculo, la administración tributaria cobra directamente los impuestos correspondientes.
Si un contribuyente no está de acuerdo con la determinación, debe argumentar su posición y abrir sus libros contables para demostrar que sus ventas fueron menores a las presuntas. Este enfoque invierte la carga de la prueba: ya no es el fisco quien debe comprobar la evasión, sino el comerciante quien debe justificar ingresos inferiores a los estimados.
Antecedente exitoso en la Ciudad de Buenos Aires
El modelo que ahora prepara el Gobierno nacional tiene un precedente comprobado. Durante 2019, el gobierno porteño bajo la conducción de Andrés Ballotta en la Administración General de Ingresos Públicos (AGIP) aplicó un sistema similar enfocado en supermercados de proximidad, donde se detectaba subdeclaración de impuestos superior al 50%. Esa experiencia fue considerada exitosa por las grandes cadenas, que desde entonces reclaman su replicación a escala nacional.
La Asociación de Supermercados Unidos (ASU) sugirió explícitamente este modelo durante encuentros recientes con autoridades económicas. En la reunión de la semana pasada con Caputo, el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, confirmó que están preparando las pruebas piloto del sistema y ultiman detalles técnicos con ARCA para su implementación.
Cómo funciona el cruzamiento de información tributaria
El mecanismo se sustenta en la capacidad de ARCA para cruzar datos de proveedores con los registros de compra de comercios minoristas. Los grandes distribuidores facturan toda su mercadería, por lo que los remitos de compra constituyen un registro verificable. Comparando lo que los proveedores declaran haber vendido a cada comercio contra lo que el comercio declara haber comprado, es posible identificar inconsistencias.
Este enfoque aprovecha una realidad: resulta mucho más difícil para un pequeño comerciante evadir impuestos cuando sus compras quedan registradas en los sistemas de grandes proveedores formales. Las señales de irregularidad que detectan las cadenas —precios de productos de marca por debajo del costo mayorista, venta sin emisión de tickets, distribución de mercadería por canales informales— se vuelven más evidentes cuando se contrastan con datos de compra documentados.
Estado actual del proyecto y expectativas del sector
Según fuentes del supermercadismo, el Gobierno está haciendo pruebas piloto del sistema, pendiente únicamente de ajustes técnicos con ARCA. Los empresarios destacan que es la primera administración que se toma en serio este reclamo histórico, reflejando una decisión política de ampliar la base de contribuyentes.
Las fuentes del sector señalan que los métodos presuntivos son bastante efectivos en general, acertando en la mayoría de los casos. El plan busca atacar los "puntos negros" en la cadena de distribución, donde comerciantes toman mercadería de canales formales y la distribuyen informalmente sin registrar ventas ni pagar impuestos correspondientes.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas formales, este plan representa un cambio significativo en el escenario competitivo. La reducción de la evasión en supermercados podría nivelar la cancha entre comercios que cumplen sus obligaciones tributarias y aquellos que operan en la informalidad, eliminando la ventaja de costos que genera no pagar impuestos.
Sin embargo, el sistema también impacta a comerciantes minoristas formales: los métodos presuntivos pueden generar conflictos si las estimaciones no coinciden con la realidad específica de cada negocio. Es fundamental que los administradores revisen sus registros de compra, mantengan documentación ordenada y estén preparados para justificar sus márgenes comerciales ante auditorías basadas en estos cálculos. La ampliación de la base tributaria podría también abrir la puerta a futuras reducciones en alícuotas de impuestos a Ingresos Brutos si la recaudación aumenta significativamente.







