La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentra en el país desde hace más de una semana evaluando el cumplimiento de las metas del programa de acuerdo 2025. El Gobierno enfrenta un escenario mixto: un incumplimiento en la meta de superávit primario del primer semestre de 2026 que requeriría un waiver (dispensa), pero al mismo tiempo logró cumplir por primera vez la meta de acumulación de reservas internacionales, aunque con modificaciones en la metodología de cálculo introducidas por el propio organismo multilateral.
¿Cuál fue el resultado fiscal del primer semestre de 2026?
Durante los primeros seis meses de 2026, el Gobierno acumuló un superávit primario de $6,29 billones, pero la meta vigente al 30 de junio era de $6,86 billones, lo que representó un incumplimiento de $573.974 millones. Este desvío ocurre en el marco de la tercera revisión del programa que comenzó en 2025.
Lo relevante es que la meta fiscal ya había sido flexibilizada antes del corte de junio. El FMI redujo el objetivo en $1,60 billones durante la revisión de mayo: la exigencia inicial era de $8,46 billones y pasó a $6,86 billones. A pesar de esa reducción, el resultado del Gobierno quedó por debajo del nuevo parámetro, abriendo la puerta a que acceda a un waiver por incumplimiento fiscal.
Entre las razones del desvío se encuentran la demora en el tratamiento de la iniciativa "Inocencia Fiscal II" en el Congreso, que llevó a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a postergar la presentación de la declaración jurada del impuesto a las Ganancias de personas humanas. Esta postergación redujo los ingresos previstos para el semestre. Además, las modificaciones impositivas y la actividad económica afectaron la recaudación general durante el período.
Reservas: el cumplimiento con matices
En materia de acumulación de reservas internacionales, el Gobierno registró un resultado positivo. La variación acumulada de reservas netas desde fines de 2024 alcanzó -3.111 millones de dólares al 30 de junio de 2026, superando la meta que exigía una variación de -8.600 millones de dólares. Se trata del primer cumplimiento de esta meta desde la firma del programa 2025.
Sin embargo, el cumplimiento incluyó cambios en los parámetros de evaluación. El FMI redujo en USD 11.800 millones el objetivo de acumulación de reservas en su revisión de mayo: la meta inicial requería una variación positiva de USD 3.200 millones, pero el nuevo parámetro pasó a -8.600 millones de dólares. Sin esa modificación, al Gobierno le hubieran faltado USD 6.311 millones para alcanzar el objetivo original.
Otro factor que incidió en el cumplimiento fue un cambio en la fecha de valuación de activos. El FMI utilizó como referencia el 31 de diciembre de 2025 para establecer la cotización del oro en el cálculo, lo que produjo un salto contable de USD 3.012,6 millones por revalúo. Este cambio de fecha base también neutralizó la caída del 13% en la cotización del oro registrada hasta junio, cifra que no computó para el cumplimiento de la meta.
El equipo económico en París y la expectativa de cierre
Las reuniones entre la misión técnica del FMI y el Gobierno se desarrollaron en la sede del Banco Central de la República Argentina (BCRA), encabezadas por el viceministro de Economía, José Luis Daza, durante la ausencia del ministro Luis Caputo, quien viajó a Nueva York para participar en actividades de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
A partir del martes 30 de septiembre, una comitiva que incluye al presidente Javier Milei, Caputo, Daza, el secretario de Coordinación de Energía y Minería Daniel González, y el presidente del BCRA Santiago Bausili, viajará a París para participar del Argentina Week. La presencia conjunta de estos funcionarios —todos involucrados en las negociaciones sobre metas fiscales, monetarias y de reservas— genera expectativas sobre un posible cierre de la tercera revisión, aunque el proceso mantiene un avance lento.
Impacto para las empresas argentinas: qué significa esta revisión
Para los administradores y dueños de empresas argentinas, el resultado de esta revisión del FMI tiene implicaciones directas sobre la estabilidad macroeconómica y las perspectivas de financiamiento. El incumplimiento en la meta fiscal y la necesidad de un waiver introducen incertidumbre sobre la continuidad del programa de acuerdo, lo que puede afectar la confianza de inversores y la disponibilidad de crédito externo.
Por otro lado, el cumplimiento de la meta de reservas —aunque con ajustes metodológicos— mantiene la posibilidad de que el país continúe accediendo a los desembolsos del Fondo. Esto es crítico para empresas que dependen de importaciones o que operan con divisas, ya que la acumulación de reservas impacta directamente en la estabilidad cambiaria y en la capacidad del Banco Central para intervenir en el mercado de cambios. La volatilidad en torno a estas negociaciones puede generar presiones sobre el dólar y afectar los costos de operación de las pymes y grandes empresas con exposición al comercio exterior.







