A poco más de un mes para la entrada en vigor del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), decenas de miles de empleadores argentinos aún no han seleccionado la entidad donde constituirán sus cuentas para este nuevo sistema de financiamiento de indemnizaciones. Los analistas del mercado estiman que entre 200.000 y 250.000 empresas podrían llegar sin decisión tomada, lo que generará una asignación automática por parte de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y abrirá una disputa sin precedentes entre bancos, sociedades gerentes y fiduciarios por capturar esos depósitos.
¿Cuántas empresas aún no eligieron dónde constituir el FAL?
En Argentina operan más de 500.000 empleadores, y los cálculos del sector financiero indican que entre el 40% y 50% de ese universo podría iniciar el régimen sin haber seleccionado una entidad habilitada. Esa brecha deja un potencial de entre 200.000 y 250.000 compañías que serán distribuidas automáticamente por la CNV mediante un mecanismo de asignación de oficio que ya en el mercado financiero denominan "los residuales".
El término remite a los años 90, cuando se utilizaba para identificar a los trabajadores que permanecían en el sistema público tras la creación de las AFJP. En esa ocasión, el Estado también asignaba de forma automática a quienes no elegían administradora. Ahora, el esquema se replica pero con empleadores como protagonistas.
¿Cómo funciona la asignación automática de FAL?
Según la reglamentación de la CNV, cuando un empleador no comunique un ID FAL válido, ARCA mantendrá los recursos sin derivar y posteriormente remitirá la información al organismo que preside Roberto Silva para realizar la asignación de oficio. Para participar en ese reparto, las entidades habilitadas deberán manifestar expresamente su voluntad de recibir empleadores, y la CNV adjudicará las CUIT conforme a los mecanismos establecidos.
Una vez realizada la asignación, la recepción será obligatoria para la entidad designada. Además, tendrá un máximo de cinco días hábiles para abrir la cuenta correspondiente sin necesidad de contar previamente con el consentimiento del empleador. Este procedimiento garantiza que ningún fondo quede sin custodia, pero también asegura que los bancos y sociedades gerentes recibirán nuevos clientes sin haber mediado decisión comercial previa.
La competencia entre bancos por los fondos de indemnización
La disputa por el FAL no se limita a los empleadores sin decisión tomada. Las empresas medianas y grandes operan típicamente con más de dos bancos, lo que les permite elegir entre varias opciones para constituir sus cuentas. Esa multiplicidad de relaciones comerciales ha abierto una competencia feroz entre entidades financieras que va más allá de las comisiones del propio producto.
Los bancos ofrecen beneficios adicionales para atraer a los empleadores: préstamos a tasas especiales, devolución de porcentajes de los fondos depositados, o mejoras en otros servicios. El FAL se convierte así en una herramienta para profundizar la relación con clientes corporativos que simultáneamente pagan salarios a través de una entidad, se financian con otra y manejan tesorería con un tercero. Cada nuevo producto representa una oportunidad para ganar participación en la cartera empresarial.
Entidades habilitadas y el inicio del mercado de FAL
Hasta el momento, al menos cuarenta sociedades gerentes y tres fiduciarios financieros están habilitados para ofrecer FAL. Entre los principales actores que se preparan para participar del mercado figuran Banco Nación, Banco Macro y Grupo ST, entre otros jugadores de relevancia en el sistema financiero argentino.
Estos actores se alistan para incorporar de golpe cientos de miles de cuentas nuevas, tanto por la vía de los empleadores que eligen voluntariamente como por la asignación automática de los "residuales". La portabilidad, prevista a partir de junio de 2027, permitirá a los empleadores trasladar sus fondos hacia otra entidad, lo que significa que el reparto inicial será apenas el comienzo de una competencia de largo plazo.
Impacto del FAL para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el FAL representa una decisión operativa y financiera crítica. Quienes aún no han elegido entidad deben actuar antes del plazo límite para evitar una asignación automática que podría no alinearse con su estructura de relaciones bancarias existentes. Las pymes, en particular, enfrentan el desafío de analizar qué vehículo se adapta mejor a sus necesidades sin contar con la estructura de análisis de las grandes corporaciones.
Además, la decisión inicial no es definitiva: la portabilidad a partir de junio de 2027 abrirá una primera ventana para cambiar de entidad si las condiciones ofrecidas no resultan competitivas. Mientras tanto, es recomendable que los administradores de empresas revisen las propuestas de sus bancos actuales, negocien beneficios complementarios y aseguren que la elección del FAL se alinee con su estrategia de financiamiento y tesorería.







