El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) comenzará a funcionar el 1 de noviembre de 2026 y las pymes deberán elegir a qué entidad adherir para administrar los aportes destinados a cubrir indemnizaciones laborales. La decisión no debe basarse únicamente en promesas de rendimiento, sino en factores estratégicos vinculados con la rotación de personal, el flujo de caja y el horizonte temporal en que la empresa podría necesitar esos recursos.
¿Cómo elegir un fondo FAL según el perfil de tu pyme?
La elección correcta del fondo depende de variables específicas de cada negocio. El factor central es la rotación de personal: cuántas desvinculaciones registró la empresa en los últimos dos años y qué probabilidad tiene de necesitar recursos en el corto plazo.
Una pyme con alta rotación de personal probablemente requiera acceso a los fondos apenas termine el período de carencia. En esos casos, conviene evaluar productos con duration cercana a tres o cuatro meses. Para empresas con rotación moderada, un horizonte de alrededor de seis meses resulta razonable. Las compañías con pocas desvinculaciones pueden considerar fondos con duration próxima a un año.
La cantidad de empleados también influye decisivamente: determina el volumen de aportes que se acumulará. Una nómina más numerosa reunirá más recursos, por lo que la proyección del dinero necesario ante eventuales despidos debe alinearse con el plazo de inversión elegido.
El flujo de caja es otro factor crítico. Las empresas con disponibilidades impredecibles deberían evaluar fondos de menor duration, ya que podrían necesitar cubrir una indemnización en un horizonte más próximo. Recordá que el aporte del 2,5% para MiPyMEs se calcula sobre la remuneración base de las contribuciones al SIPA: sigue la masa salarial, no la facturación.
Qué variables comparar entre administradoras
Una vez definido el horizonte de inversión, las pymes deben comparar las condiciones de las entidades. Aunque existen reglas comunes reguladas por ARCA, hay aspectos clave que merecen revisión.
En costos, la normativa establece un límite del 1% anual sobre los activos administrados, con IVA incluido. Este tope contempla honorarios de la gestora, costos de depositaría, auditoría, asesoramiento y distribución. Quedan fuera la tasa de fiscalización de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y gastos extraordinarios. Dentro de ese límite pueden existir diferencias entre entidades, por lo que conviene consultar qué honorarios se aplican y qué servicios están incluidos.
La rentabilidad es otro factor para comparar, pero con cautela: las gestoras pueden publicar proyecciones de rendimiento, aunque estas dependen de precios considerados al momento del cálculo y de la metodología utilizada. Los rendimientos no están garantizados. Recién hacia el primer trimestre de 2027, cuando haya datos suficientes, podrás analizar diferencias de desempeño entre fondos mediante las Fichas FAL mensuales que publicará cada administradora.
Respecto al riesgo, como las inversiones estarán denominadas en pesos y tendrán plazos cortos, la evolución de las tasas de interés será central. Los fondos con mayor duration pueden beneficiarse si las tasas bajan, pero sufrir más si suben. El riesgo de crédito tiene límites regulatorios: obligaciones negociables y títulos provinciales deben contar con calificación AAA de dos calificadoras, y la exposición al tipo de cambio tiene un tope del 10%.
La disponibilidad del dinero también importa: los recursos solo pueden destinarse al pago de indemnizaciones una vez cumplido el período de carencia, y la administradora deberá transferirlos al trabajador dentro de los cinco días hábiles posteriores a la presentación de documentación completa.
¿Cuánto puede acumular tu empresa en el FAL?
Para dimensionar el volumen de recursos, considerá este ejemplo: una pyme con 502 trabajadores y una remuneración bruta promedio de $1.400.000 tendría una masa salarial mensual de $702,8 millones. Con un aporte del 2,5%, destinaría alrededor de $17,6 millones mensuales al FAL.
Bajo ese supuesto, considerando 13 aportes por año (12 mensuales más aguinaldo), la acumulación estimada sería:
- En un año: $228,4 millones.
- En tres años: $685,2 millones.
Errores que debes evitar al elegir dónde aportar al FAL
El primer error es no elegir. Si la empresa no informa su ID FAL, ARCA retiene la contribución y, pasado un mes, la CNV asigna una entidad de oficio. El dinero no se pierde, pero la empresa pierde la posibilidad de elegir dónde invertirlo y deja de obtener el rendimiento que podría haber generado durante el período en que estuvo inmovilizado.
El segundo error es creer que el FAL reemplaza la responsabilidad del empleador. El cálculo sigue siendo responsabilidad de la empresa y, si el fondo no alcanza, la compañía cubre la diferencia con recursos propios. Además, durante los primeros seis aportes, cualquier desvinculación deberá pagarse con fondos propios, sin contar con el saldo del FAL.
El tercer error es elegir exclusivamente por una promesa de rendimiento. Estos no están garantizados y las proyecciones dependen de variables diferentes según cada administradora.
Antes de decidir, verificá que la entidad esté autorizada por la CNV, revisá la composición y duration del fondo, consultá el costo total y evaluá la calidad del servicio que ofrece la administradora.
Impacto del FAL en la gestión financiera de tu pyme
La implementación del FAL a partir de noviembre de 2026 representa un cambio significativo en la administración del pasivo laboral de las empresas argentinas. Para los dueños y administradores de pymes, elegir correctamente la administradora no es una decisión menor: impacta directamente en la liquidez disponible, en los costos operativos y en la capacidad de respuesta ante despidos inesperados.
Una empresa que selecciona un fondo desalineado con su perfil de rotación de personal puede enfrentar problemas de disponibilidad de efectivo justamente cuando más lo necesita. Inversamente, una pyme con baja rotación que elige un fondo de muy corto plazo podría estar renunciando a rendimientos que podrían acumular significativamente en tres o más años. La decisión debe ser estratégica, alineada con el flujo de caja y la estructura de costos laborales de tu negocio, considerando que el FAL es un mecanismo de protección ante desvinculaciones, no un instrumento de inversión especulativa.







