El sector hortícola del Cinturón Platense enfrenta una crisis de endeudamiento sin precedentes. Según un relevamiento de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) realizado durante 2026, el 92,3% de los productores hortícolas encuestados en La Plata reportó tener deudas pendientes de pago, reflejando una situación crítica que golpea a una de las principales regiones abastecedoras de alimentos para la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
¿Cuándo se agravó la deuda en el sector hortícola?
El dato más preocupante radica en la velocidad del endeudamiento: el 72,4% de los productores endeudados contrajo sus deudas durante el último año (2025-2026). Este deterioro acelerado responde a un desequilibrio estructural entre ingresos y egresos que caracteriza la producción agrícola actual. Los productores señalan que los precios de venta de sus cosechas no logran cubrir el aumento acelerado de los costos de producción, generando un círculo vicioso donde necesitan financiamiento solo para sostener la operación básica.
¿De dónde provienen las deudas de los productores?
El estudio, realizado sobre 340 productores, muestra una diversificación de fuentes de financiamiento. Las deudas se concentran principalmente en bancos tradicionales (35,8%), aunque crece aceleradamente el endeudamiento con plataformas digitales: Mercado Pago y otras billeteras virtuales superan el 21%. Paralelamente, existe un significativo 35% de deuda intrafamiliar, indicador de que muchos productores recurren a préstamos entre parientes ante la dificultad de acceder a crédito formal.
Un aspecto inquietante del análisis es el endeudamiento en cascada: del universo de productores endeudados, el 65,9% tuvo que contraer una nueva deuda para pagar una anterior, mientras que el 27,6% debió hacerlo en múltiples ocasiones. Este patrón evidencia que el crédito no financia inversión productiva, sino supervivencia operativa.
¿Cuál es la principal causa del endeudamiento?
Entre quienes se endeudaron exclusivamente para sostener la producción, el 56% identificó los bajos precios de venta como la principal barrera para pagar sus deudas. Los productores denuncian una brecha creciente: mientras los alimentos se venden en las góndolas con márgenes cada vez mayores, los precios que reciben en origen permanecen deprimidos. Esa diferencia, que debería compensar costos e inversión, no llega a quienes cultivan.
Desde la UTT enfatizan que este endeudamiento no responde a inversión para crecer, sino a financiamiento para comer, pagar insumos básicos y evitar el colapso familiar. La organización advierte que cuando el crédito se destina a necesidades de supervivencia en lugar de capital productivo, no genera alivio sino una transferencia neta de ingresos desde productores hacia el sistema financiero.
La magnitud del Cinturón Hortícola Platense
La región afectada es estratégica para el abastecimiento nacional. El Cinturón Hortícola Platense comprende más de 4.000 hectáreas destinadas a cultivos hortiflorícolas, consolidándose como uno de los principales proveedores de verduras y frutas frescas para los mercados urbanos del área metropolitana. El deterioro económico de sus productores impacta directamente en la cadena de suministro y en la disponibilidad de alimentos para millones de consumidores.
Impacto para empresas y administradores de negocios en Argentina
Para los administradores de empresas del sector agroalimentario, estos datos representan un riesgo operativo y de cadena de suministro. El endeudamiento masivo de productores hortícolas afecta la capacidad de inversión, mantenimiento y renovación de cultivos, lo que potencialmente reduce oferta y eleva costos de abastecimiento. Las empresas distribuidoras, procesadoras y comercializadoras deben evaluar la vulnerabilidad de sus proveedores y diversificar fuentes de suministro. Además, el crecimiento del endeudamiento informal (billeteras virtuales, deuda intrafamiliar) sugiere que los productores están siendo excluidos del sistema de crédito formal, limitando su capacidad de acceso a financiamiento institucional con tasas y plazos competitivos. Para los negocios que dependen del sector primario, esta crisis de liquidez en origen es una alerta sobre volatilidad futura en disponibilidad y precios de insumos.






