Entre octubre de 2026 y diciembre de 2027 vencen deudas en pesos por el equivalente a USD 113.000 millones, según estimaciones de la consultora Quantum. Este volumen representa un desafío significativo para el Tesoro Nacional, especialmente considerando que los próximos meses incluyen el período electoral de 2027 y la transición presidencial.
¿Cuánta deuda vence en el corto plazo?
De los $176 billones (176 millones de millones de pesos) que vencen en los próximos 15 meses, aproximadamente $80 billones (USD 25.000 millones) corresponden al último trimestre de 2026. Estos vencimientos se concentran principalmente en noviembre y diciembre, dividiéndose de manera casi equitativa entre acreedores públicos y privados.
La composición de estos vencimientos refleja cambios importantes en la estructura de tenencia de deuda. Actualmente, el 47% está en manos del sector público y el 53% en manos del sector privado, particularmente de los bancos. A diferencia de 2024 y parte de 2025, cuando las entidades financieras aumentaban su exposición crediticia al sector privado, durante 2026 han priorizado nuevamente la adquisición de títulos públicos.
Concentración crítica en 2027 y el impacto electoral
La distribución de vencimientos en 2027 presenta patrones de concentración preocupantes. Mientras que mayo y junio registran niveles moderados de vencimientos, diciembre acumula el 35% del total anual, equivalente a $33,2 billones (USD 22.500 millones). Esta concentración coincide con el mes posterior a las elecciones presidenciales y el inicio de la nueva administración, generando presiones adicionales sobre la gestión de deuda en ese período.
Estrategia de refinanciación y tasas de renovación
Durante 2026, el Tesoro ha refinanciado la deuda en pesos a una tasa del 113%, significativamente superior al 84% promedio registrado en 2025. Esta mejora en la capacidad de renovación se debe a adaptaciones en las características de los instrumentos ofrecidos: plazo, tasa, tipo de ajuste y premio se ajustaron según las preferencias cambiantes de los inversores.
Entre enero y julio, el plazo promedio de las emisiones se extendió de 169 días a 340 días, mientras que las tasas bajaron. La Lecap corta (50 a 80 días) pasó de 4,1% de Tasa Efectiva Mensual en enero a 2,3% en julio. La inclusión de instrumentos duales —que permiten al inversor elegir al vencimiento entre ajuste por inflación o dólar— resultó clave en esta estrategia.
Sin embargo, en agosto y septiembre la dinámica se revirtió. El plazo promedio se redujo a 106 días en septiembre, con 30% emitido a tasa fija y el resto a tasa variable. Las tasas en emisiones de Lecer subieron de CER+4,5% en agosto a CER+5,5% en septiembre, reflejando mayor presión en el mercado.
El colchón de pesos del Tesoro en el BCRA
El Tesoro mantiene un stock de $11,6 billones depositados en su cuenta en el Banco Central de la República Argentina (BCRA). De este monto, poco más de la mitad —equivalente a USD 4.000 millones— proviene del excedente generado por refinanciaciones superiores al 100%. Estos depósitos funcionan como herramienta de flexibilidad para la política monetaria y permiten al Tesoro atender picos estacionales de demanda de dinero sin recurrir a nuevas emisiones.
Durante junio, cuando la tasa de renovación cayó al 79% por aumento estacional de la demanda de dinero, el Tesoro utilizó estos fondos depositados en el BCRA para cubrir la diferencia, liberando pesos al mercado de manera ordenada.
Vencimientos como porcentaje del PBI y exposición con el mercado
Los vencimientos de octubre a diciembre de 2026 representan el 7,5% del PBI, de los cuales $39,3 billones (3,7% del PBI) corresponden a deuda con el mercado. Para 2027, los vencimientos totales alcanzan $96,7 billones (9% del PBI), con $53,2 billones (4,9% del PBI) en manos de acreedores privados.
Impacto para empresas y administradores de negocios en Argentina
Este panorama de vencimientos concentrados tiene implicaciones directas para el tejido empresarial argentino. La presión sobre el Tesoro para refinanciar deuda en pesos afecta la disponibilidad de crédito privado, ya que los bancos priorizan la adquisición de títulos públicos sobre el financiamiento a empresas. Las tasas de renovación elevadas y la volatilidad en los rendimientos de instrumentos duales y CER-ajustados generan incertidumbre sobre el costo del financiamiento hacia adelante.
Para los administradores de empresas, el ciclo electoral de 2027 y la concentración de vencimientos en diciembre introducen riesgos adicionales: cambios de política económica, variaciones en el tipo de cambio y ajustes en tasas de interés son escenarios probables. Monitorear la evolución de la deuda pública, las tasas de refinanciación y las decisiones del BCRA resulta crítico para anticipar condiciones de acceso al crédito y volatilidad cambiaria en los próximos 15 meses.







