El gobierno porteño reglamentó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal para residentes en la Ciudad de Buenos Aires con deudas en mora de tarjetas de crédito y préstamos personales, ofreciendo una tasa máxima del 35% anual nominal.
¿Quiénes pueden acceder al refinanciamiento de deudas?
El beneficio está disponible para familias porteñas que cumplan simultáneamente con cinco condiciones clave. Primero, deben registrar deudas originadas exclusivamente en tarjetas de crédito o préstamos personales otorgados por entidades financieras. Segundo, necesitan estar calificados en la Central de Deudores del Banco Central en Situación 2 (atraso entre 60 y 90 días) o Situación 3 (atraso entre 90 y 180 días) al 1° de junio de 2026.
Tercero, los ingresos mensuales del grupo familiar deben ser inferiores a diez salarios mínimos, lo que actualmente equivale a $3.678.000,00. Cuarto, las cuotas adeudadas deben representar más del 30% de los ingresos mensuales del hogar. Quinto, es obligatorio tener domicilio real en CABA con una antigüedad mínima de 2 años.
El plazo para solicitar el refinanciamiento vence el 30 de septiembre de 2026. Los bancos participantes verificarán la documentación que acredite residencia, situación de mora y la existencia de las deudas a refinanciar.
¿Qué deudas quedan excluidas del programa?
La ley excluye específicamente ciertos tipos de obligaciones del alcance del Programa. No se refinancian deudas con billeteras virtuales, fintech, préstamos prendarios o hipotecarios, ni obligaciones originadas en actividades comerciales o empresariales. El programa se enfoca únicamente en deudas de consumo de personas físicas.
Además, hay cinco criterios de exclusión que descalifican a solicitantes potenciales: ser propietario de más de un inmueble; ser dueño de automóviles con antigüedad menor a 5 años (salvo los destinados a actividades laborales); ser titular de embarcaciones, aeronaves o bienes suntuarios registrados; poseer activos financieros (plazos fijos, títulos, bonos, fondos comunes de inversión, acciones, moneda extranjera) que superen el total de la deuda a refinanciar; o haber comprado dólares durante el período en que se generó la deuda a refinanciar.
Condiciones del crédito y bancos participantes
El Banco Ciudad liderará la implementación del programa con una tasa fija máxima (TNA) del 35% anual y un plazo mínimo de devolución de 24 meses. Las entidades pueden mejorar voluntariamente estas condiciones si lo consideran conveniente. Los bancos que adhieran recibirán un beneficio fiscal: una reducción del 50% del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sobre los intereses percibidos.
Según información del sector, la mayoría de las entidades bancarias no planea adherir al programa durante el primer período. Los bancos públicos como Nación, Provincia y el propio Banco Ciudad ya implementaron líneas crediticias propias para refinanciación de deudas de consumo. Los bancos privados, en cambio, prefieren contactar individualmente a clientes morosos para ofrecer reestructuraciones personalizadas, evitando así una línea masiva que pudiera beneficiar a quienes no necesitan realmente refinanciamiento.
Sin embargo, fuentes del sector financiero no descartan que algunos bancos se sumen al programa antes del 31 de julio de 2026, considerando que las condiciones son razonables y comparables a las que ofrecen por cuenta propia, además del respaldo institucional que implica una ley sancionada.
Impacto para empresas y administradores de negocios en Buenos Aires
Para los dueños y administradores de empresas porteños, este programa tiene implicancias directas en la salud financiera del consumo interno. Una reducción en la morosidad de hogares significa mayor capacidad de compra y menor presión sobre las finanzas personales de empleados y clientes. La iniciativa también genera movimiento en el sistema financiero local y reduce la volatilidad crediticia que afecta a las pymes que dependen del consumo de familias endeudadas.
Desde la perspectiva empresarial, el programa refleja una estrategia de política pública orientada a estabilizar la demanda doméstica en un contexto de sobreendeudamiento. Para administradores de negocios, esto significa que parte de la cartera de clientes potencialmente morosa podría acceder a condiciones de refinanciamiento más accesibles, lo que indirectamente mejora la predictibilidad del consumo en la Ciudad de Buenos Aires durante el segundo semestre de 2026.







