El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizará el lunes 6 de octubre de 2026 la segunda licitación de depósitos a plazo fijo indexados en UVA del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Esta convocatoria introduce un cambio normativo que amplía significativamente el universo de familias argentinas que podrán acceder a créditos hipotecarios para vivienda.
¿Cuál es el cambio principal en los créditos hipotecarios?
La modificación clave consiste en ampliar el criterio de elegibilidad: mientras que la primera licitación de septiembre se limitaba a vivienda de primera ocupación, esta segunda etapa permite acceder a quienes buscan una vivienda única o de uso permanente. Esto significa que familias que deseen cambiar de propiedad —por ejemplo, pasar de un departamento de dos ambientes a uno de tres— ahora califican para estos préstamos, siempre que no posean otra vivienda disponible para habitar o que ejerzan usufructo sobre una anterior.
El economista Federico González Rouco, de Empiria, destacó que aunque el cambio parece sutil en la redacción, en la práctica abre el mercado de financiamiento a un segmento significativamente mayor de potenciales deudores hipotecarios, dinamizando el sector inmobiliario y el crédito de largo plazo.
Monto disponible y destino obligatorio de los fondos
El BCRA pondrá en licitación $200.000 millones a través del FGS, el mismo volumen que en la convocatoria anterior de septiembre de 2026. Los bancos adjudicatarios deberán destinar la totalidad de estos recursos de forma exclusiva a créditos hipotecarios para compra, construcción, ampliación o refacción de viviendas.
El instrumento financiero consiste en depósitos a plazo fijo ajustables por Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) más un spread, lo que protege tanto al fondo como a los bancos de la inflación. El BCRA actuará nuevamente como colaborador técnico y operativo de Anses para organizar y supervisar el proceso de licitación.
Cronograma y condiciones operativas de la licitación
La licitación se llevará a cabo el 6 de octubre entre las 11:00 y las 15:00. Las entidades financieras podrán presentar una o más ofertas por cada tramo establecido en la convocatoria, permitiendo así mayor flexibilidad en la participación.
Una vez acreditados los fondos, los bancos tendrán un plazo de 90 días corridos para colocar la totalidad de los recursos en nuevos créditos hipotecarios. Este período es crítico: si una entidad no logra aplicar todo el dinero, deberá devolverlo junto con los intereses devengados.
El esquema incluye una cláusula de cancelación anticipada a favor del FGS, que podrá ejercerse una única vez después de transcurridos 90 días desde la constitución del plazo fijo y antes de su vencimiento. El monto recuperable se limita a la diferencia entre los fondos adjudicados y los créditos hipotecarios efectivamente colocados por cada banco.
Requisitos y beneficiarios elegibles
Podrán acceder a estos créditos hipotecarios personas humanas que no sean propietarias de otra vivienda o que, aun siéndolo, no tengan disponible su uso. Esta redacción abre la puerta a situaciones como divorcios, separaciones de hecho o usufructos donde el titular no puede ocupar la propiedad.
Los fondos se utilizarán exclusivamente en:
- Compra de vivienda única o de uso permanente.
- Construcción de vivienda propia.
- Ampliación de vivienda existente.
- Refacción integral de vivienda.
Impacto para empresas constructoras y administradores de negocios inmobiliarios
Esta segunda licitación representa una oportunidad estratégica para el ecosistema inmobiliario argentino. Para constructoras y desarrollistas, la ampliación del universo de potenciales compradores con financiamiento disponible mejora las perspectivas de ventas y reduce el riesgo de operaciones. Para inmobiliarias y corredores, se abre un mercado de transacciones secundarias más dinámico, ya que más familias podrán acceder a crédito para cambiar de propiedad.
Para administradores de empresas de servicios financieros y contadores, es fundamental monitorear que los bancos cumplan con el plazo de 90 días para colocar los fondos, ya que esto impacta en la disponibilidad de crédito en el mercado. Además, los spreads resultantes de la licitación determinarán las tasas finales de los préstamos hipotecarios, influyendo directamente en la demanda y en la estructura de costos de las operaciones inmobiliarias durante los próximos meses de 2026.







