Durante la gestión de Javier Milei, el crecimiento económico no se tradujo en generación de empleo. De los ocho sectores que expandieron su actividad desde diciembre de 2023, seis redujeron su cantidad de trabajadores registrados, según un análisis del Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA publicado a finales de septiembre de 2026.
¿Cuáles fueron los sectores que más crecieron?
El agro lideró el desempeño con una mejora del 40% en términos de actividad respecto de 2023. Le siguieron la intermediación financiera, con un incremento del 19%, y minas y canteras, con un 16%. Sin embargo, este crecimiento no se reflejó en la creación proporcional de puestos laborales.
En el período de mayo de 2025 a mayo de 2026, la explotación de minas y canteras perdió 5.200 empleos registrados, descendiendo de 92.000 a 86.800 trabajadores. El agro incorporó apenas 1.700 puestos, mientras que en conjunto, estos tres sectores "estrella" acumularon un saldo negativo de 3.500 puestos de trabajo en los últimos doce meses.
Comparando desde diciembre de 2023 hasta septiembre de 2026, el panorama se torna más crítico. El agro es el único que mostró crecimiento del empleo, con 13.000 puestos adicionales (una suba de 4,2%). En contraste, la intermediación financiera perdió 8.600 trabajadores (-5,7%) y minas y canteras, 8.500 (-8,9%).
Industria y construcción: los sectores más golpeados
La industria manufacturera acumula una contracción del 8% desde el inicio de la gestión y perdió 86.500 puestos registrados. Este sector lleva 18 meses consecutivos en retroceso y concentra casi la mitad de la destrucción total de empleo asalariado registrado en la economía.
La construcción, particularmente afectada por el fin de la obra pública, anotó una caída de 7% en la actividad y perdió 44.600 puestos de trabajo (-10,6%). El comercio, por su parte, cayó 4% en términos acumulados, con una reducción del 2,2% en la cantidad de trabajadores (27.600 puestos).
El balance general del empleo desde diciembre de 2023
Desde noviembre de 2023, el EMAE acumuló un crecimiento de 5,6%, pero en el empleo privado registrado se destruyeron 329.667 puestos. Solo en el último año (septiembre 2025 a septiembre 2026) se perdieron aproximadamente 96.700 empleos.
El Centro RA señaló que la evolución del primer semestre de 2026 sugiere que el patrón sectorial ya excede el impacto inicial del ajuste, con algunos sectores continuando su expansión mientras la actividad agregada pierde dinamismo.
¿Alcanza el crecimiento exportador para recuperar el empleo?
El interrogante central es si el crecimiento de sectores como el agro y la minería alcanza para traccionar al conjunto de la economía. La evidencia hasta septiembre de 2026 muestra que ese efecto de arrastre es débil. Mientras provincias como Neuquén, Río Negro, Jujuy, Salta y Santa Fe podrían beneficiarse de esta dinámica, el Gran Buenos Aires enfrenta una mayor exposición por su dependencia de la demanda interna.
Según el análisis, los sectores exportadores pueden constituir una base importante para una expansión posterior al generar divisas y financiar inversión. Sin embargo, para que esa mejora tenga un impacto más amplio deberían fortalecerse los vínculos con proveedores locales, la inversión y la generación de empleo directo e indirecto.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los empresarios y administradores de compañías, estos datos revelan un escenario fragmentado. Mientras que sectores como el agro y la minería ofrecen oportunidades de crecimiento y expansión, las ramas intensivas en mano de obra (industria, construcción y comercio) enfrentan contracción sostenida. Esta divergencia implica que la recuperación económica no beneficia de manera uniforme a todas las empresas.
Las pymes vinculadas a la demanda interna—especialmente en comercio, industria y construcción—continúan bajo presión. Por el contrario, empresas proveedoras de sectores exportadores podrían identificar oportunidades de integración en cadenas de valor más amplias. La clave para los administradores será evaluar si su negocio depende de la demanda doméstica o si puede beneficiarse del crecimiento de sectores orientados al exterior. El desafío central sigue siendo que el crecimiento económico agregado aún no genera empleo suficiente para sostener una recuperación sostenida del mercado interno.







