Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) impulsa una transformación profunda en su estructura tarifaria que afectará a casi 2 millones de usuarios residenciales del Área Metropolitana de Buenos Aires. La propuesta será debatida en audiencia pública el 26 de octubre de 2026 y, de aprobarse, generará aumentos para el 60% de los clientes, reducciones para el 20% y mantendría sin cambios al 20% restante.
¿Cuánto aumentará la factura de agua con la nueva tarifa?
La factura residencial promedio pasaría de $27.156 a $30.250 mensuales sin impuestos, lo que representa un incremento promedio del 11,4% a nivel general. Sin embargo, dentro del grupo de usuarios que enfrentará suba, el aumento promedio alcanzaría el 22,6%, mientras que quienes reciban reducciones verían disminuciones del 14,7% en promedio.
AySA implementaría un esquema gradual para suavizar el impacto: los incrementos tendrían un tope del 5% mensual acumulativo hasta alcanzar el valor definitivo. Además, los usuarios que pierdan descuentos adicionales del 15% perderían ese beneficio de forma escalonada durante los primeros tres meses.
Coeficientes zonales: el cambio después de cuatro décadas
El núcleo de la reforma no es una actualización general de tarifas, sino la modificación de los coeficientes zonales que determinan el costo promedio del metro cúbico en cada área del AMBA. El esquema actual prácticamente no ha sufrido cambios integrales en más de 40 años, pese a transformaciones urbanas radicales.
AySA fundamenta su propuesta en datos del Censo 2022 y la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) para estimar el nivel socioeconómico promedio de cada radio censal. La clasificación territorial vigente data de los años 60 y 80, por lo que no refleja fenómenos como la aparición de countries y barrios cerrados, el crecimiento de asentamientos populares, ni la revalorización de zonas que conservan coeficientes obsoletos. Palermo Viejo, por ejemplo, mantiene un coeficiente diseñado para una zona de talleres cuando ya es una residencial de altos ingresos.
¿Cómo se financiará la tarifa social con esta reforma?
La empresa proyecta que la modificación de coeficientes incrementará la recaudación total en 7,3%, equivalente a aproximadamente $140.000 millones a valores de septiembre de 2026. Ese excedente financiaría íntegramente la tarifa social mediante subsidios cruzados entre usuarios y reduciría la dependencia de transferencias del Tesoro, aspecto considerado clave de cara a posibles procesos de privatización.
El documento oficial de AySA plantea destinar la totalidad del excedente al fortalecimiento del Programa de Tarifa Social, preservando el equilibrio económico-financiero de la concesión y avanzando hacia una empresa sustentable desde el punto de vista operativo.
Proceso de audiencia pública y próximos pasos
La propuesta iniciará su recorrido formal el 26 de octubre de 2026, cuando el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) realice la audiencia pública de manera virtual. Usuarios, entidades y organizaciones podrán presentar observaciones sobre el nuevo esquema tarifario. Aunque las intervenciones no son vinculantes, ERAS deberá analizarlas antes de emitir una resolución definitiva sobre la actualización de coeficientes zonales y demás modificaciones propuestas.
Impacto para empresas y administradores en el AMBA
Para dueños y administradores de empresas en el Área Metropolitana, esta reforma representa una reconfiguración importante de costos operativos. Aquellos ubicados en zonas que mejoren su clasificación socioeconómica enfrentarán aumentos significativos en gastos de servicios, mientras que algunos negocios en sectores con redefinición a la baja podrían beneficiarse. La implementación gradual del 5% mensual acumulativo permite planificar presupuestos, pero es fundamental monitorear en qué zona se clasifica cada establecimiento una vez publicados los nuevos coeficientes. La sustentabilidad financiera de AySA también impacta indirectamente en la calidad y continuidad del servicio, factor crítico para cualquier operación empresarial en el AMBA.







