La industria autopartista argentina presentó este martes una alerta en la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados respecto al avance de componentes importados en los vehículos que se fabrican localmente. La Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) expuso ante los legisladores los riesgos que enfrenta la cadena de valor nacional.
¿Cuál es el problema de las piezas importadas en autos nacionales?
El cambio más preocupante en la industria automotriz local radica en el modelo de inversión que eligieron las grandes armadoras. Los nuevos proyectos industriales se basan en esquemas de ensamblaje casi completo de componentes importados, conocidos como sistemas CKD (Completely Knocked Down), que dejan una proporción mínima de integración de partes nacionales en los modelos finales.
Durante 2025 y lo que va de 2026, la situación se agravó con la conclusión de varios proyectos productivos y el lanzamiento de nuevos vehículos. Entre los modelos descontinuados están la Renault Taos (julio de 2025) y la Volkswagen Amarok, cuya producción finalizará entre enero y febrero de 2027. También concluyeron las líneas de Peugeot Partner y Citroën Berlingo en la planta de Stellantis de Palomar, además de la gama completa de vehículos de pasajeros Renault en Córdoba.
El impacto en proveedores locales: de 60 a 16 proveedores
Los datos son contundentes. En uno de los nuevos modelos que comenzó a fabricarse, la cantidad de proveedores locales se redujo de 60 a solo 16, porque la mayoría de las piezas llegan directamente desde China para ensamblar. Algunos proveedores rechazaron participar en este esquema porque no pueden garantizar control de calidad sobre componentes importados cuyos estándares desconocen.
Los nuevos proyectos incluyen las pickup Fiat Titano, Ram Dakota, Renault Niagara y la nueva Volkswagen Amarok (producción prevista para 2027). En todos estos casos, al basarse en plataformas existentes en China o Brasil, la integración de partes nacionales es significativamente menor que en los modelos anteriores.
Caída de inversiones y pérdida de integración local
Durante la exposición en el Congreso, AFAC enfatizó dos problemas estructurales: la caída del nivel de actividad general y la disminución de inversiones en toda la región. Juan Cantarella, presidente ejecutivo de AFAC, destacó que hubo receptividad de legisladores de diferentes espacios políticos y provincias, considerando el impacto en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
La entidad también señaló que impuestos como Ingresos Brutos castigan a las cadenas productivas locales mediante el efecto cascada, mientras que las autopartes importadas no enfrentan la misma carga tributaria. Esta distorsión competitiva afecta directamente la viabilidad económica de los proveedores nacionales.
Renovación del acuerdo comercial con Brasil
Los autopartistas plantean la necesidad urgente de avanzar en un nuevo acuerdo comercial con Brasil (ACE14), que renueve el actual con vigencia hasta junio de 2029. La propuesta incluye una ley específica de inversiones productivas en la cadena de valor que incentive a las armadoras a mantener y expandir la integración de componentes nacionales.
Aunque la industria automotriz argentina diferencia entre vehículos ensamblados localmente con empleo de mano de obra nacional y autos completamente importados sin valor agregado industrial, el resultado es el mismo: proveedores locales quedan fuera de la cadena de valor mientras las armadoras reducen costos.
Qué significa esta crisis para las pymes autopartistas argentinas
Para los administradores y dueños de empresas autopartistas, esta reconversión industrial representa un riesgo existencial. La pérdida de integración local no solo reduce volúmenes de producción, sino que también cuestiona la viabilidad de inversiones en tecnología y capacitación de personal cuando los nuevos proyectos requieren menos proveedores locales.
El cierre de empresas ya se está concretando. Sin un marco regulatorio que proteja la cadena de valor nacional y sin incentivos fiscales que compensen el efecto cascada de Ingresos Brutos, las pymes del sector enfrentan una contracción acelerada. La renovación del ACE14 y una política clara de contenido local se presentan como las únicas herramientas viables para revertir esta tendencia y garantizar la viabilidad de la industria autopartista argentina en el mediano plazo.






