Según un relevamiento de Goldman Sachs, ocho de cada diez inversores con patrimonios superiores a US$ 10 millones recurren a activos alternativos para diversificar sus carteras. Esta tendencia refleja la búsqueda de protección frente a la volatilidad bursátil y las dudas sobre la efectividad de los bonos tradicionales como cobertura ante caídas del mercado accionario.
¿Por qué los grandes patrimonios se interesan en activos alternativos?
La preferencia por inversiones alternativas crece conforme aumenta el patrimonio invertible. Mientras que el 39% de quienes poseen entre US$ 1 millón y US$ 5 millones recurre a estos instrumentos, la cifra se eleva significativamente entre los más ricos. Durante 2026, las preocupaciones por turbulencias geopolíticas, movimientos en los rendimientos de bonos y políticas económicas estadounidenses mantienen vigente la necesidad de buscar diversificación más allá de acciones y bonos convencionales.
El comportamiento del mercado accionario norteamericano ilustra esta inquietud. Pese a que el S&P 500 alcanzó máximos históricos en los meses recientes, casi el 60% de las acciones individuales que lo componen cotizaba al menos 20% por debajo de su máximo, evidenciando volatilidad importante en los componentes individuales. Esta desconexión entre el índice agregado y sus partes genera incertidumbre sobre la capacidad de las carteras tradicionales de 60% acciones y 40% bonos para mantener sus ponderaciones sin intervención.
Oro: cobertura contra la inflación y la incertidumbre
El oro figura entre las alternativas más consideradas por inversores de alto patrimonio. Su atractivo reside en que históricamente ha mostrado comportamientos distintos a los de acciones y bonos, especialmente en períodos de tensión financiera o geopolítica. Tras la crisis de 2008, el metal precioso experimentó suba importante, y durante la pandemia de COVID-19 superó por primera vez los US$ 2.000 por onza.
La inflación persistente refuerza el interés en oro como cobertura de largo plazo. Mantener oro físico evita la exposición a riesgos empresariales específicos, niveles de deuda corporativa o ventajas competitivas de compañías particulares. Sin embargo, esta alternativa introduce consideraciones propias: custodia segura, facilidad de venta y costos de almacenamiento. A septiembre de 2026, el precio del oro superaba en más del doble el nivel de US$ 2.000 por onza que alcanzó durante la pandemia.
Bienes raíces: generación de ingresos y apreciación de capital
La inversión inmobiliaria aparece como alternativa complementaria para generar ingresos y buscar apreciación del capital. El sector puede comportarse de manera distinta a acciones y bonos, y existe potencial para trasladar aumentos de inflación a los alquileres, aunque esto depende del tipo de propiedad, demanda local y costos operativos. Las propiedades multifamiliares resultan particularmente atractivas porque permiten reajustar rentas con mayor rapidez, típicamente cada 12 meses al vencimiento de contratos.
Para inversores que no desean convertirse en propietarios directos, existen alternativas con menor barrera de entrada. Plataformas de propiedad fraccionada permiten participar en proyectos inmobiliarios desde montos reducidos, aunque introducen riesgos propios como iliquidez, comisiones y posibilidad de depreciación. Según análisis de PwC, la inversión inmobiliaria representa una porción importante de las carteras de oficinas familiares.
¿Qué proporción de asesores incluye alternativos en carteras?
Un relevamiento de CAIS y Mercer realizado en 2025 ofrece perspectiva sobre la adopción profesional de estas estrategias. El 49% de los asesores consultados reportó asignar más del 10% de las carteras de sus clientes a activos alternativos. Esta cifra refleja prácticas reportadas por profesionales, no una recomendación universal ni una asignación apropiada para todos los perfiles de riesgo.
Riesgos y consideraciones para empresarios y administradores
Antes de incluir activos alternativos en una estrategia de inversión, es fundamental evaluar el perfil de riesgo personal, el horizonte de inversión y las necesidades de liquidez. Las inversiones en oro y bienes raíces, aunque potencialmente diversificadoras, pueden reducir el acceso rápido al capital, factor crítico para empresarios que necesitan flexibilidad financiera.
La consulta con un asesor profesional calificado es recomendable para analizar cómo estos activos encajan en un plan financiero integral. Especialmente para administradores de empresas con patrimonios significativos, la inclusión de alternativos debe alinearse con objetivos de corto y largo plazo, sin comprometer la liquidez necesaria para operaciones comerciales. La tendencia observada entre grandes inversores no constituye una instrucción de inversión, sino una señal de que la diversificación más allá de acciones y bonos tradicionales continúa ganando relevancia en carteras sofisticadas.







