La fintech Wise enfrentó un rechazo regulatorio en Estados Unidos que impactó sus cotizaciones. La Oficina del Contralor de la Moneda rechazó su solicitud para crear un banco fiduciario nacional el 24 de julio de 2026, lo que provocó una caída de 10% en sus acciones en Londres. Ahora la empresa planea presentar una nueva petición bajo el marco de la Ley GENIUS, vinculada con activos digitales y stablecoins.
¿Por qué rechazaron la solicitud original de Wise?
El regulador estadounidense determinó que la propuesta era incompatible con las nuevas políticas de la Reserva Federal sobre acceso al sistema de pagos. Wise había presentado su solicitud en junio de 2025, pero las reglas cambiaron significativamente antes de la evaluación. La entidad explicó que la Fed pausó generalmente el acceso a cuentas para bancos fiduciarios no asegurados, tornando inviable el enfoque original.
La empresa buscaba obtener un estatuto de banco fiduciario nacional para liquidar pagos en dólares directamente con la Reserva Federal. Este acceso habría permitido gestionar operaciones centrales sin depender de intermediarios tradicionales, reduciendo costos operativos y aumentando eficiencia.
El obstáculo del cumplimiento regulatorio
Más allá del cambio de políticas, la Oficina del Contralor también citó una orden de consentimiento emitida el año anterior por violaciones de cumplimiento. Esto añadió escrutinio adicional a la evaluación de Wise. Una orden de consentimiento cierra procedimientos regulatorios mediante compromisos formales de la entidad, enfatizando la necesidad de controles robustos en identificación de clientes, supervisión de transacciones y seguridad de fondos.
Wise afirmó haber fortalecido sus procesos de seguridad tras ese episodio, presentando estas medidas como respuesta directa a las preocupaciones del regulador. Sin embargo, el mercado interpretó el rechazo como una señal de que los esfuerzos de remediación aún no satisfacen completamente los estándares federales.
La estrategia alternativa: Ley GENIUS y activos digitales
Wise no abandonó sus ambiciones bancarias en Estados Unidos. La fintech anunció que presentará una nueva solicitud bajo el marco de la Ley GENIUS, legislación estadounidense vinculada con activos digitales como las stablecoins. Las stablecoins son instrumentos diseñados para mantener valor estable frente a una moneda de referencia, facilitando transferencias y liquidaciones entre mercados tradicionales y ecosistemas digitales.
La empresa sostuvo que su infraestructura está bien posicionada para interoperar con activos digitales junto con los rieles de pago existentes. Esta estrategia sugiere que Wise busca combinar sus servicios internacionales de transferencia con nuevas formas de movimiento de valor, adaptándose al contexto regulatorio vigente.
Impacto para empresas y administradores argentinos
El caso de Wise refleja un dilema crítico para las fintech que operan globalmente: la necesidad de adaptarse rápidamente a cambios regulatorios sin perder competitividad. Para administradores y dueños de empresas argentinas que utilizan plataformas como Wise para transferencias internacionales, el rechazo plantea interrogantes sobre la estabilidad de estos servicios.
Si bien Wise continúa operando sus servicios actuales de transferencia, el fracaso en obtener un banco fiduciario nacional limita su expansión en el mercado estadounidense. Para empresas argentinas que dependen de estas plataformas para pagos a proveedores o cobros en dólares, es relevante monitorear cómo evolucionan las regulaciones estadounidenses sobre fintech y activos digitales. La nueva solicitud bajo la Ley GENIUS puede abrir oportunidades, pero también implica mayor supervisión regulatoria que podría afectar tiempos de operación y costos de cumplimiento.
La experiencia de Wise demuestra que el acceso a infraestructuras de liquidación estadounidenses es cada vez más complejo. Para empresas que transfieren fondos internacionalmente, esto refuerza la importancia de diversificar canales de pago y mantener relaciones con múltiples proveedores de servicios financieros. La volatilidad regulatoria en Estados Unidos puede impactar indirectamente en la disponibilidad y costo de servicios para operadores argentinos.







