Las ventas de combustibles en Argentina continuaron contrayéndose durante agosto de 2026, profundizando la tendencia negativa que se extiende desde hace siete meses. El sector comercializó 1.389.254 metros cúbicos frente a los 1.420.350 metros cúbicos de agosto de 2025, lo que representó una caída interanual del 2,19%, según datos del portal Surtidores.
¿Cuál fue el único producto que creció en agosto?
El gasoil premium fue el único segmento que logró superar los volúmenes del año anterior, registrando un incremento del 2,75%. En contraste, los demás productos mostraron retrocesos significativos: la nafta súper acumuló la mayor caída con 3,66%, seguida por el gasoil común con 3,02%, y la nafta premium con 2,16%, completando su cuarto mes consecutivo en baja.
La contracción de agosto resultó menor a la registrada en julio, cuando el retroceso había alcanzado el 5,53%. En comparación con julio de este año, la demanda mostró una leve recuperación del 0,57%, indicando cierta estabilización en la tendencia aunque sin revertir el panorama general de debilidad.
Provincias con mayor impacto: Santa Cruz lidera las caídas
Del total de 24 jurisdicciones relevadas (23 provincias y CABA), 20 registraron caídas interanuales mientras que apenas cuatro lograron crecer. Las contracciones más severas se concentraron en el sur del país: Santa Cruz encabezó con una baja del 12,91%, seguida por Tierra del Fuego con 10,74%. También sufrieron caídas superiores al 9%: Mendoza (9,76%), Corrientes (9,51%), Chubut (7,90%) y Jujuy (7,45%). En la Capital, CABA cerró agosto con una baja del 5,04%, pasando de 89.789 a 85.263 metros cúbicos.
Del lado positivo, Neuquén encabezó el crecimiento con un incremento del 10,37%, alcanzando 38.474 metros cúbicos. Le siguieron Córdoba con 3,35%, La Pampa con 3,09% y San Luis con 2,26%.
Precios internacionales y presión sobre el consumo local
La caída en volúmenes se produce en un contexto de aumentos pronunciados en los precios de combustibles durante 2026. Desde fines de febrero, el conflicto bélico en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán escaló los precios internacionales del petróleo, que en varios momentos superaron los 100 dólares por barril. Actualmente, el Brent se cotiza en 105 dólares.
La amenaza de cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo comercializado globalmente, generó presiones alcistas sostenidas. La Agencia Internacional de la Energía advirtió que el déficit de oferta petrolera se profundizaría durante 2026, con una caída proyectada del 6% en el suministro global. Este escenario impulsó los precios del diésel a máximos históricos en distintos mercados.
En Argentina, el impacto se reflejó directamente en los surtidores. En la Ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper aumentó 31,4% entre enero y septiembre, pasando de $1.566 a $2.059. El encarecimiento sostenido del combustible, sumado a la presión sobre el poder adquisitivo, explica gran parte de la contracción del consumo durante 2026.
Desempeño de las principales petroleras
Ninguna de las siete principales compañías operantes en Argentina logró mejorar sus ventas en agosto. YPF, líder del mercado con 55,1% de participación, comercializó 765.835 metros cúbicos frente a 782.089 en agosto de 2025, acumulando una caída del 2,08%. Shell, segunda con 22,7% del mercado, retrocedió 2,06%, pasando de 321.641 a 315.026 metros cúbicos.
- Axion Energy: cayó 2,21% con 169.014 metros cúbicos
- Puma Energy: prácticamente estable con baja marginal de 0,01%, alcanzando 77.002 metros cúbicos
- Dapsa: retrocedió 3,85%
- Refinor: cayó 4,77%
- Gulf: registró la mayor contracción con 10,69%, bajando de 24.862 a 22.204 metros cúbicos
En cuanto a la composición del consumo, la nafta súper mantiene el mayor peso con 41% del total comercializado, seguida por el gasoil común con 26,5%, el gasoil premium con 17,7% y la nafta premium con 14,7%.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
La contracción prolongada en ventas de combustibles refleja un escenario desafiante para las pymes y empresas argentinas que dependen de transporte y logística. La combinación de caída del consumo por siete meses consecutivos y aumentos de precios superiores al 31% comprime márgenes operativos y afecta la viabilidad de servicios de distribución, transporte de carga y comercio. Los administradores deben monitorear esta tendencia como indicador de contracción económica general: cuando baja el consumo de combustible, típicamente se contrae la actividad comercial en cadena. La presión sobre costos logísticos, que representa una porción significativa del gasto operativo en muchos sectores, requiere revisión urgente de márgenes de venta y estrategias de eficiencia energética para mantener competitividad durante 2026.







