Un tribunal de Wuhan, China, incorporó por primera vez los costos de tokens y licencias de inteligencia artificial al cálculo de indemnizaciones por infracción de derechos de autor. El fallo, que concedió 20.000 RMB (aproximadamente USD $2.900) a una empresa cuyo cortometraje fue copiado y redistribuido con otro título, establece un precedente relevante sobre cómo valorar obras audiovisuales generadas con IA.
¿Cómo valuó el tribunal el daño en este caso de copyright?
El tribunal de Wuhan determinó la indemnización considerando múltiples factores más allá de los gastos tecnológicos. La corte evaluó la duración de la obra, el alcance de su distribución y el tiempo durante el cual continuó la infracción. Un día después de que la empresa publicara el cortometraje en plataformas como WeChat a comienzos de 2026, una segunda compañía copió el contenido, le asignó un título distinto e incorporó anuncios sin autorización.
El elemento innovador radica en sumar los desembolsos vinculados con la producción mediante IA al análisis tradicional de daños. Sin embargo, la resolución no establece que cada gasto en tokens o licencias determine automáticamente la indemnización: estos costos formaron parte de la evaluación integral, pero su peso específico en los 20.000 RMB no fue detallado públicamente.
La intervención humana como requisito de protección
Para reconocer al cortometraje como obra protegible, el tribunal valoró explícitamente la participación creativa de los empleados de la empresa demandante. Las decisiones humanas estuvieron presentes en distintas etapas:
- Elaboración del guion y estructura narrativa
- Diseño de prompts e instrucciones para la IA
- Selección y evaluación de resultados generados
- Edición y montaje de la versión final
La corte no consideró a la inteligencia artificial como autora independiente, sino como una herramienta empleada dentro de un proceso donde las personas orientaron la producción y eligieron cómo transformar los resultados en un cortometraje coherente. Esta distinción es central: el fallo no protege automáticamente cualquier contenido generado con IA, sino que vincula la protección con un proceso creativo que pueda explicarse y documentarse.
Costos tecnológicos en el cálculo de daños
La inclusión de tokens y tarifas de licencia amplía los elementos económicos que pueden considerarse en disputas de derechos de autor. Si una empresa utiliza servicios de IA para producir una obra, los registros de consumo y los pagos por licencias pueden ayudar a describir parte de los recursos destinados a crearla. No obstante, la información disponible no especifica cuánto correspondió a cada partida ni qué peso tuvo cada componente en la suma final de 20.000 RMB.
Los 20.000 RMB deben interpretarse como la indemnización otorgada en este caso específico, no como una tarifa general para obras generadas con IA. La relevancia de los costos dependerá de que puedan relacionarse claramente con la producción y con los hechos de cada controversia particular.
Documentación: la evidencia que respalda reclamaciones
El tribunal recomendó que los creadores conserven documentación completa del proceso productivo, incluyendo guiones, borradores de prompts, archivos de proyecto y comprobantes de licencias. Mantener este material permite reconstruir cómo se produjo una obra, qué decisiones tomaron las personas y qué gastos se generaron.
Los borradores de prompts evidencian la evolución entre instrucciones iniciales y versiones posteriores, mientras que los archivos del proyecto preservan el trabajo de selección y edición. En conjunto, estos registros distinguen la mera generación de resultados de un proceso donde un equipo organiza y transforma material hasta obtener una pieza audiovisual terminada. Para empresas y creadores, la práctica más prudente es tratar la documentación como parte integral del flujo de producción, no como un ejercicio posterior al litigio.
Impacto para empresas y administradores de negocios en Argentina
Aunque el fallo proviene de un tribunal chino, sus implicaciones alcanzan a empresas argentinas que producen contenido audiovisual con herramientas de IA. Para administradores y dueños de negocios, el precedente de Wuhan señala la importancia de documentar meticulosamente cada fase de la producción: desde el guion hasta los prompts, la selección de resultados y la edición final.
Si tu empresa genera contenido con IA, esta decisión judicial refuerza la necesidad de mantener registros de gastos en licencias y tokens, no solo por razones contables sino como evidencia de la autoría y la intervención humana. En caso de infracción, esa documentación puede ser determinante para reclamar indemnizaciones que reflejen los costos reales de producción. Además, el fallo sugiere que los tribunales pueden reconocer el valor económico de la tecnología utilizada, lo que abre oportunidades para que empresas argentinas defiendan mejor sus obras generadas con IA en disputas de derechos de autor.







