El Tesoro estadounidense habría utilizado euros para adquirir yenes, evitando vender dólares y mantener su política de moneda fuerte sin debilitarla en el mercado global.
¿Por qué EE.UU. usa euros en lugar de dólares?
Según estrategas de bancos internacionales consultados en agosto de 2026, el Tesoro de EE.UU. estaría recurriendo al euro como intermediario para comprar yenes en el mercado de divisas. Esta maniobra permite a Washington intervenir sin vender directamente su propia moneda, preservando así la narrativa de fortaleza del dólar que caracteriza su política económica internacional.
La Reserva Federal de Nueva York habría solicitado a grandes bancos estadounidenses verificar la cotización entre el yen y el euro el viernes anterior a esta operación. El Financial Times reportó que la Fed vendió euros para adquirir yenes en representación del Tesoro, en una estrategia que contrasta con intervenciones históricas donde Washington utilizaba directamente dólares.
Los motivos detrás de esta estrategia cambiaria
David Forrester, estratega senior de Credit Agricole CIB, explicó que Estados Unidos mantiene una política explícita de dólar fuerte y no desea ser percibido intentando debilitarlo para ganar ventaja competitiva. Usar euros como intermediario logra el mismo efecto sin genesar señales negativas en los mercados internacionales.
Jason Wong, estratega de Bank of New Zealand, señaló que vender dólares directamente resultaría perjudicial para la imagen del Tesoro. "El efecto es idéntico, pero de manera menos transparente", indicó, aunque reconoció que eventualmente Estados Unidos deberá reasignar sus reservas de euros, posiblemente mediante ventas de dólares.
El euro representa la segunda moneda más negociada a nivel mundial con un 29% del volumen de divisas, según la encuesta del Banco de Pagos Internacionales de abril de 2025, lo que lo convierte en un instrumento efectivo para operaciones de este tipo sin impacto directo en el dólar.
Impacto en los mercados cambiarios durante agosto de 2026
Desde que Japón intensificó su intervención el 30 de julio de 2026, el euro se ha depreciado aproximadamente un 4% frente al yen. El Índice Euro de Bloomberg registró una caída de 0,2% el lunes de esa semana, aunque se mantiene próximo a su máximo desde el 17 de junio del mismo año.
Los estrategas de JPMorgan Chase, Junya Tanase y Patrick Locke, señalaron que el objetivo central parece ser respaldar la solicitud de Japón para contener la depreciación excesiva del yen, no debilitar el dólar estadounidense. Agregaron que esta operación podría interpretarse como cooperación dentro del marco de asignación de reservas internacionales, implicando una coordinación bilateral inusual entre ambas potencias económicas.
Precedentes y cambio en la política de intervención cambiaria
Históricamente, las intervenciones cambiarias de Estados Unidos se han ejecutado directamente con dólares, como ocurrió en episodios previos de volatilidad en mercados de divisas. El uso del euro representa una novedad que podría establecer un precedente para futuras operaciones y tiene implicaciones significativas para la política económica y las relaciones comerciales internacionales.
Los especialistas subrayan que aunque la operación es menos transparente que las intervenciones tradicionales, no viola los compromisos del G-20 respecto a no intervenir para obtener ventajas competitivas, ya que la acción busca apoyar al yen japonés, no debilitar deliberadamente el dólar.
Qué significa esta estrategia para empresas y administradores argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, esta intervención cambiaria estadounidense genera implicaciones directas en la volatilidad de divisas internacionales. La coordinación entre el Tesoro de EE.UU. y Japón refleja una tendencia creciente de intervención estatal en mercados de divisas, lo que afecta la estabilidad de tipos de cambio que las pymes usan para operaciones de importación, exportación y financiamiento internacional.
Las empresas argentinas que operan con dólares y euros deben monitorear estas dinámicas, ya que la depreciación del euro frente al yen podría impactar costos de insumos importados de la zona euro o Japón. Además, la volatilidad cambiaria resultante de intervenciones coordinadas entre potencias económicas tiende a trasladarse a mercados emergentes como el argentino, afectando márgenes comerciales y decisiones de cobertura cambiaria que los administradores deben tomar para proteger sus operaciones.







