La licitación de deuda del miércoles generó una volatilidad significativa en el mercado de tasas de corto plazo, con operaciones de caución en pesos alcanzando el 42% anual mientras el dólar retrocedía en todas sus cotizaciones. El movimiento respondió principalmente a la absorción de liquidez que realizó el Tesoro al captar $12.200 millones frente a vencimientos por $8.500 millones, dejando un neto de casi $4 billones fuera del mercado.
¿Por qué subieron tanto las tasas de corto plazo?
La suba de tasas en pesos fue resultado directo de la estrategia de financiamiento implementada el miércoles. Operadores describieron el fenómeno como "la corrida de los apalancados": quienes tomaron deuda en pesos para participar en la licitación debieron enfrentar el encarecimiento de las tasas cuando los fondos se hicieron efectivos. El operador Target señaló que la caución cerró el jueves en 42% en pesos, comparado con 25% anual el día anterior, lo que representa una tasa efectiva mensual de 3,5% frente a 2,08% registrado previamente.
A esto se sumó la liquidación de sueldos de julio y los descalces de encajes entre participantes del mercado. Mientras algunos operadores colocaban fondos al Banco Central a tasas cercanas al 20%, otros tomaban pesos por arriba del 40%, reflejando ineficiencias en los mecanismos de transmisión de la política monetaria.
Impacto en bonos y rendimientos
En la plaza de Lecap, los bonos a tasa fija registraron aumentos de rendimiento entre 1,8% y 1,9% efectivo mensual para plazos cortos y medianos. El Tesoro aprovechó el contexto para continuar con la colocación de bonos AO29 en dólares, logrando vender USD 150 millones a una tasa de 8,02%. Del total de USD 2.000 millones autorizados, restan por colocar USD 874 millones.
Dólar: caída generalizada en todas las cotizaciones
El retroceso del billete norteamericano fue notable en todas sus versiones durante la jornada del jueves. En el Mercado Libre de Cambios se operaron USD 540 millones, permitiendo al Banco Central comprar USD 117 millones. El dólar mayorista cerró en $1.488, perdiendo $8 (-0,5%).
En el segmento financiero, el MEP retrocedió $16 (-1%) a $1.508, mientras el contado con liquidación (CCL) registró una caída más pronunciada de $28 (-1,8%) cerrando en $1.556. El dólar blue, que había alcanzado máximos de $1.570, bajó $5 (-0,30%) ubicándose en $1.565.
Los factores que explicaron la debilidad del dólar incluyeron la apreciación de la moneda estadounidense a nivel global (con bajas de 1,5% en el índice del dólar), la estabilidad en la tasa de bonos del Tesoro norteamericano en 4,67% y la absorción neta de pesos del Tesoro.
Mercado de futuros y operaciones
Según la consultora F2, el volumen de operaciones en futuros se elevó a 1.952.238 contratos mientras el interés abierto sumó USD 125,5 millones adicionales. Las volatilidades implícitas se desplazaron al alza, aunque en menor medida que los rendimientos de la curva en pesos, reflejando expectativas de mayor volatilidad en el corto plazo.
Desempeño bursátil y contexto internacional
El Merval, índice de acciones líderes argentinas, avanzó 2,2% en pesos y 4,1% en dólares gracias a la caída del CCL. Los bancos y empresas de servicios públicos lideraron las ganancias, con Supervielle (+4,53%), Transportadora Gas del Sur (+3,15%) y Pampa (+3,07%) como principales traccionadores.
A nivel internacional, el contexto fue favorable. El Nasdaq avanzó 2,78%, el S&P 500 subió 1,67% y el Dow Jones ganó 1,19%. Los resultados de Microsoft impulsaron el mercado tecnológico con una suba de 15% en sus acciones, mientras que Meta cayó 9% por ganancias por debajo de lo esperado. En el sector de semiconductores, Micron (+18,36%), SanDisk (+25,99%) y Nvidia (+2,65%) mostraron recuperación.
El índice PCE subyacente, indicador clave para la Reserva Federal, bajó 0,1%, señal positiva para la inflación futura. Los rumores sobre negociaciones en el estrecho de Ormuz también contribuyeron al sentimiento alcista.
Bonos soberanos y riesgo país
Los bonos argentinos con ley Nueva York tuvieron un comportamiento levemente positivo, permitiendo que el riesgo país cediera 4 puntos básicos (-0,9%) ubicándose en 441 puntos básicos. Sin embargo, el desempeño se opaca al compararlo con el índice de bonos soberanos de la región, que mejoró 2,5%. Las tasas elevadas de los bonos del Tesoro estadounidense continúan presionando los valuos de los títulos argentinos, aunque mantienen su atractivo relativo.
Implicaciones para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estos movimientos tienen consecuencias directas en las decisiones financieras. La volatilidad de tasas de corto plazo complica la gestión de tesorería y el financiamiento de corto plazo: quien necesite tomar fondos en pesos debe estar preparado para tasas que pueden superar el 40% en operaciones de caución. Simultáneamente, la caída del dólar favorece a empresas con ingresos en moneda extranjera pero presiona a aquellas con deudas dolarizadas.
El contexto de absorción neta de liquidez por parte del Tesoro tiende a mantener presión sobre las tasas de corto plazo, haciendo más costoso financiarse en pesos. Las empresas con acceso al mercado de capitales podrían encontrar oportunidades en bonos de mediano plazo, aunque los rendimientos siguen siendo atractivos. Para importadores y empresas con operaciones en el exterior, el retroceso del dólar paralelo reduce los costos de cobertura pero también limita márgenes de arbitraje.







