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Súper Niño 2026: amenaza con disparar precios de alimentos
Economía

Súper Niño 2026: amenaza con disparar precios de alimentos

El fenómeno de El Niño que se intensifica durante 2026 representa una amenaza sin precedentes para la seguridad alimentaria global y la estabilidad económica de América Latina. Según organismos…

El fenómeno de El Niño que se intensifica durante 2026 representa una amenaza sin precedentes para la seguridad alimentaria global y la estabilidad económica de América Latina. Según organismos internacionales, el evento podría sumar hasta 5 millones de personas en condición de pobreza en la región y reducir el producto interno bruto regional en aproximadamente 2%, mientras que países como Ecuador y Perú enfrentarían caídas del 4,1% en sus economías.

¿Cómo afectará El Niño a América Latina en 2026?

Los impactos del fenómeno serán heterogéneos según la zona geográfica. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advierte que Ecuador y Perú enfrentarán lluvias extremas e inundaciones con alzas de hasta 8 °C en las aguas del Pacífico, mientras que Colombia, Venezuela y Brasil sufrirán sequías severas, olas de calor e incendios forestales de gran magnitud.

En el Cono Sur —Uruguay, sur de Brasil, norte de Argentina y centro de Chile— se esperan precipitaciones por encima del promedio histórico, lo que eleva el riesgo de inundaciones fluviales generalizadas pero abre oportunidades para la producción agrícola regional. Este patrón dispares generará ganadores y perdedores dentro de la misma región.

Sectores clave bajo presión: energía, pesca y agricultura

El sector energético enfrenta vulnerabilidad crítica en América Latina durante 2026. Varios países dependen de la generación hidroeléctrica para hasta el 70% de su matriz eléctrica, y ya durante 2024 se registraron apagones de hasta 12 horas diarias en Ecuador, además de fuertes aumentos en tarifas eléctricas en Colombia. La infraestructura regional agrava el panorama: el consumo de energía creció 75% en los últimos 20 años, pero la mitad de las centrales hidroeléctricas superan los 30 años de antigüedad.

La actividad pesquera también enfrentará presiones significativas. El Pacífico sudoriental es la zona pesquera más vulnerable a El Niño debido a su dependencia de especies sensibles a cambios de temperatura y disponibilidad de nutrientes. Antecedentes históricos del episodio extremo de 1997/1998 muestran que las capturas cayeron un 26,9%, lo que generó pérdidas económicas cuantiosas en Perú, Chile y Ecuador. Ese escenario podría repetirse durante 2026.

En el sector agrícola, El Niño afectará de forma heterogénea con focos alternados de sequía y lluvias severas en Perú y Ecuador, comprometiendo cultivos, pastizales y disponibilidad de agua dulce. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierte sobre elevado peligro de sequía en Centroamérica y el Caribe, donde amplias áreas agrícolas tienen más del 70% de probabilidades de sufrir déficits de lluvia. Países como Cuba, República Dominicana y Haití enfrentan riesgo crítico para su seguridad alimentaria.

¿Cuál es el riesgo global de El Niño para los precios de alimentos?

El fenómeno que se desarrolla en 2026 se perfila como el más intenso registrado desde que comenzaron las mediciones en 1950, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, que estima un 69% de probabilidad de que sea el más fuerte en esa serie histórica. El servicio nacional de meteorología del Reino Unido coincide en que podría ser el "más fuerte que se recuerde".

Esta intensidad sin precedentes amenaza la seguridad alimentaria mundial. El Programa Mundial de Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas proyecta que El Niño podría dejar a 49 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda para finales de 2027. Las regiones más amenazadas serán Centroamérica y el sur de África, junto con impactos críticos en el este de África y el sur y sudeste asiático.

El Sudeste Asiático enfrenta especial vulnerabilidad durante 2026. Indonesia sufre incendios en bosques y turberas que cubren la región de neblina tóxica, mientras la sequía reduce drásticamente las reservas de agua en Yakarta, amenazando el abastecimiento de la mayor metrópolis del planeta con 42 millones de habitantes. Con arcas públicas limitadas por tensiones energéticas globales y precios de fertilizantes elevados, los países asiáticos enfrentan el pico del fenómeno estimado para diciembre con menor holgura financiera.

Oportunidades y riesgos para empresas y administradores argentinos

Para los dueños y administradores de empresas argentinas, El Niño 2026 presenta un escenario de oportunidades selectivas combinadas con riesgos de volatilidad. El norte argentino y Uruguay registran precipitaciones por encima del promedio, lo que fortalece cultivos y abre oportunidades comerciales para abastecer mercados afectados por déficits productivos en otros países.

Sin embargo, la volatilidad de precios de alimentos a nivel global impactará directamente en costos de insumos, energía y logística. Las empresas del sector agroexportador podrían beneficiarse de precios internacionales más elevados, mientras que aquellas dependientes de importaciones de alimentos o energía enfrentarán presiones inflacionarias. La clave estará en monitorear el comportamiento de los mercados de commodities y ajustar estrategias de compra, producción y comercialización según evolucione el fenómeno durante los próximos meses.

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