La estrategia del oficialismo para aprobar la reforma de la Ley de Tierras enfrenta un colapso de respaldos a menos de 24 horas de la sesión convocada en el Senado. Lo que hace apenas un día parecía un acuerdo cerrado con la UCR, el PRO y distintos bloques provinciales se desmorona ante la deserción de aliados clave que cambiaron su posición durante las últimas horas.
¿Qué cambió en los votos para la reforma de tierras?
El giro más significativo provino de Neuquén. El gobernador Rolando Figueroa instruyó a la senadora Julieta Corroza para votar en contra del capítulo que amplía la extranjerización de tierras rurales. Esta decisión contradice directamente el mapa de apoyos que Patricia Bullrich había presentado el martes en conferencia de prensa, donde incluía expresamente a La Neuquinidad entre los espacios que acompañaban la iniciativa.
Figueroa justificó su postura afirmando que "no estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional". El gobernador aclaró que Corroza deberá oponerse específicamente al capítulo de tierras, el punto más sensible del proyecto.
El segundo golpe llegó desde Tucumán. Voces cercanas al gobernador Osvaldo Jaldo anticiparon que las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza votarán en contra de la reforma. Este giro es especialmente grave porque Ávila figuraba en la lista de respaldos con la que el oficialismo proyectaba alcanzar los 35 votos necesarios, y Bullrich había mencionado expresamente a Tucumán entre los espacios con los que había logrado un dictamen común.
Las deserciones dentro de los aliados tradicionales del Gobierno
La situación se complica también dentro de los bloques que habitualmente colaboran con el Ejecutivo. El senador radical Daniel Kroneberger podría votar en contra de la modificación de la Ley de Tierras, según voces allegadas. El oficialismo esperaba contar con siete de los diez radicales, pero la rebelión interna dentro de la UCR creció durante los últimos días.
Además, la senadora pampeana Victoria Huala, del PRO, aún no reveló cómo votará. Sin embargo, voces legislativas aseguran que estaría considerando votar en contra del capítulo de tierras, a pesar de que versiones parlamentarias anteriores la señalaban como más cercana a acompañar la iniciativa.
Los senadores misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Arce también votarían en contra del proyecto. Arce, cercano a Carlos Rovira, comunicó mediante un escrito que tras analizar la última versión del dictamen decidió votar en contra de la totalidad del Capítulo III, reafirmando su compromiso con las inversiones productivas en un marco de "seguridad jurídica que también contemple la protección del interés público".
¿Qué sucede con los votos remotos?
Al retroceso de los aliados se suma la posibilidad de que dos senadores que rechazan la reforma participen a distancia. Victoria Villarruel autorizó mediante resolución excepcional a Anabel Fernández Sagasti intervenir de manera remota, debido a que la mendocina cursa un embarazo avanzado con restricción médica para viajar. Si el Senado aprueba esta habilitación al inicio de la sesión, Fernández Sagasti podrá participar con voz y voto, sumando un rechazo al proyecto.
El senador radical catamarqueño Flavio Fama también presentó un pedido para votar virtualmente tras ser operado recientemente de una rodilla. Si el Senado autoriza ambas participaciones remotas, la oposición sumaría dos votos negativos que inicialmente podían quedar fuera del recinto por razones médicas, un factor que en un escenario de paridad extrema resultaría decisivo tanto para el quórum como para la votación.
El proyecto que Bullrich presentó como consensuado
La acelerada pérdida de apoyos se produjo apenas horas después de que Bullrich presentara la última versión del dictamen junto con Agustín Coto y Nadia Márquez. La principal modificación eleva el límite vigente del 15% al 25% para las tierras rurales en manos extranjeras dentro de cada provincia, en lugar de eliminar completamente el techo previsto por la legislación actual.
Bullrich justificó esta cifra señalando que "Brasil tiene un 25%". Sin embargo, el nuevo texto introdujo cambios estructurales que alimentaron el rechazo: calcula el porcentaje únicamente sobre el territorio de cada provincia, elimina los límites por municipio o departamento, suprime el máximo por nacionalidad y quita el techo de 1000 hectáreas en la zona núcleo para un mismo titular extranjero.
Esta arquitectura normativa permite que las adquisiciones se concentren en departamentos fronterizos, cordilleranos, mineros o con recursos hídricos, siempre que la superficie total en manos extranjeras no supere el 25% de la provincia. Ese punto alimentó el rechazo de gobernadores y legisladores provinciales que inicialmente aparecían abiertos a negociar, transformando lo que parecía un acuerdo cerrado en una votación de resultado incierto.
Impacto para empresas y administradores: por qué importa esta reforma de tierras
Para los dueños y administradores de empresas, el resultado de esta sesión tiene implicaciones directas. Una aprobación de la reforma ampliaría las oportunidades de inversión extranjera en tierras rurales, lo que podría dinamizar el sector agroindustrial y atraer capital internacional en zonas estratégicas. Sin embargo, el rechazo o una aprobación parcial mantendría las restricciones vigentes, priorizando el control nacional sobre recursos críticos como tierras fronterizas y con potencial minero o hídrico.
La incertidumbre actual también impacta en la confianza regulatoria: empresas que planeaban operaciones en el sector agropecuario enfrentan un escenario de volatilidad política que dificulta la planificación a mediano plazo. Además, el resultado condicionará futuras iniciativas de reforma normativa en materia de inversiones productivas, un factor central para cualquier estrategia empresarial que dependa de estabilidad legislativa.







