Los activos argentinos enfrentaron presiones vendedoras durante la jornada del viernes 24 de julio de 2026, reflejando la aversión al riesgo que predominó en los mercados internacionales. El indicador de riesgo país de JP Morgan alcanzó 437 puntos básicos, su nivel más elevado desde el 11 de junio, mientras que la cotización del dólar mayorista marcó un nuevo máximo nominal y el Banco Central ejecutó compras de divisas por USD 345 millones, consolidando las reservas por encima de los USD 49.000 millones.
¿Por qué cayeron las acciones argentinas?
El S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retrocedió 1,1% en pesos, cerrando en 3.283.854 puntos. Entre las compañías con mayor caída se destacaron Satellogic con una baja de 5,8% y Loma Negra con una caída de 4,3%. Los bonos soberanos en dólares —tanto Bonares como Globales— restaron 0,2% en promedio, presionados por la volatilidad de Wall Street, donde el Nasdaq cerró con una caída de 0,6%, aunque el Dow Jones subió 0,5%.
Según analistas de IOL, la semana estuvo marcada por dudas sobre los costos de la Inteligencia Artificial en el sector tecnológico, tensiones geopolíticas en Medio Oriente y nuevos aranceles estadounidenses. En el mercado local, los datos débiles de consumo masivo sumaron presión sobre los activos argentinos, generando un sesgo vendedor tanto en acciones como en ADRs operados en Nueva York.
Dólar mayorista alcanzó nuevo máximo nominal
El dólar mayorista subió ocho pesos, llegando a $1.497, consolidando un nuevo máximo nominal del año. Durante julio, la divisa acumula una suba de 15 pesos o 1%. El volumen negociado en el segmento de contado fue de USD 463,4 millones, con una suba semanal del 1,1%.
En el segmento al público, el dólar se fortaleció aún más: el Banco Nación registró una venta de $1.520, superando el máximo anterior de $1.515 del 22 de octubre de 2025. Las entidades financieras promediaron $1.518,86 para la venta, también por encima del máximo previo de $1.518,74 del 21 de octubre de 2025.
El dólar blue cedió cinco pesos, cerrando a $1.545, aunque tocó un máximo intradiario de $1.560 el jueves. El contado con liquidación —dólar financiero— avanzó 0,7% hasta $1.600,03, acercándose al récord de $1.610 registrado el 21 de octubre del año pasado.
Banco Central compró divisas y reforzó reservas
El BCRA ejecutó compras por USD 345 millones durante la jornada, elevando el saldo semanal de adquisiciones a USD 492 millones. Las compras se justificaron por una colocación de bonos de la provincia de Neuquén, liquidación de exportaciones y un aporte adicional de USD 50 millones derivado de la suba en la cotización de activos como el oro.
Las reservas internacionales brutas ascendieron a USD 49.183 millones, marcando el máximo desde el 7 de julio. El tipo de cambio oficial operó dentro de las bandas de flotación, con un techo fijado en $1.836,23, dejando espacio suficiente para que la autoridad monetaria continuara con sus compras en el mercado de contado.
Señales macroeconómicas positivas en medio de volatilidad
A pesar de la presión cambiaria y la caída de activos, durante la semana del 24 de julio se registraron avances macroeconómicos significativos. El superávit comercial acumulado alcanzó USD 13.900 millones, impulsado por exportaciones récord, con un crecimiento de 42,5% en las exportaciones energéticas durante el primer semestre de 2026. La agencia Moody's elevó la calificación soberana a B3, reconociendo la mejora en la capacidad del país para generar divisas.
El Tesoro ejecutó canjes de títulos para reducir vencimientos y moderar presiones cambiarias de corto plazo. Analistas de Puente señalaron que el elevado superávit comercial sostiene la oferta de divisas, permitiendo al BCRA acumular reservas sin generar presión cambiaria significativa. El BCRA acumuló USD 1.900 millones en compras durante julio.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
La volatilidad cambiaria y el aumento del riesgo país generan desafíos inmediatos para las empresas argentinas. Aquellas con deudas en dólares enfrentan mayores costos de financiamiento debido al incremento en los spreads de riesgo. Las pymes exportadoras se benefician del dólar más alto, pero deben evaluar el timing de liquidación de divisas ante la incertidumbre de corto plazo. Los administradores de empresas deben monitorear el tipo de cambio oficial y los financieros para decisiones de cobertura y gestión de flujos de caja. La mejora en el superávit comercial y las compras del BCRA sugieren que el Gobierno prioriza estabilizar la moneda, pero la volatilidad persistente requiere prudencia en la planificación financiera de mediano plazo.







