Las reservas netas del Banco Central alcanzaron terreno positivo y superaron los u$s5.000 millones durante julio de 2026, marcando el nivel más alto desde noviembre de 2021. El equipo económico ya sobrecumplió las metas de acumulación de divisas pautadas con el Fondo Monetario Internacional para todo el año.
¿Cuánto sobrecumplió el BCRA la meta de compras de dólares?
El Banco Central acumuló más de u$s13.138 millones en compras de divisas durante los primeros siete meses de 2026, superando ampliamente la meta inicial de u$s10.000 millones acordada con el FMI para todo el año. Según proyecciones del ministro Luis Caputo, si las condiciones se mantienen favorables, las compras podrían extenderse hasta u$s17.000 millones antes de fin de año.
Durante julio, la autoridad monetaria registró un acumulado de u$s1.963 millones en compras, aunque con variaciones significativas según el flujo de divisas disponibles. El lunes 28 de julio, la compra fue moderada con apenas u$s27 millones, contrariamente a jornadas previas donde adquirió u$s345 millones el viernes anterior y u$s532 millones hace dos semanas, cuando ingresaron divisas por emisiones de deuda en mercados externos.
Reservas netas: el nivel más alto en casi cinco años
Según cálculos de Portfolio Personal Inversiones, las reservas netas del BCRA pasaron de u$s1.604 millones negativas a mediados de junio a u$s5.070 millones positivas a mediados de la semana pasada, representando la cifra más elevada desde noviembre de 2021. Este salto se debe principalmente a la extensión de vencimientos de préstamos "repo" por u$s6.000 millones que el Central concretó a principios de julio, postergando pagos hasta septiembre de 2028.
El logro también refleja la meta de acumulación de u$s8.000 millones en reservas netas para 2026, que ya estaría sobrecumplida. Las reservas brutas, entretanto, avanzan por encima de los u$s49.000 millones, proporcionando mayor solidez al balance de la institución.
Estrategia calibrada para mantener estabilidad cambiaria
La desaceleración en las compras diarias obedece a una estrategia deliberada del BCRA para evitar presiones excesivas de demanda en un contexto de mayores adquisiciones del sector privado y moderación en la oferta de divisas por parte de los exportadores. Esta calibración ha permitido mantener el tipo de cambio oficial mayorista por debajo de $1.500, prácticamente al mismo nivel con el que inició julio y 23% por debajo del techo de la banda de flotación.
Las intervenciones en mercados paralelos como el dólar linked y futuros se han reducido notablemente, evidenciando mayor confianza en la estabilidad del mercado cambiario. La titular del FMI, Kristalina Georgieva, alentó durante su visita a que "sigan comprando", validando la estrategia de acumulación de divisas del equipo económico.
Superávit comercial y energía impulsan la acumulación
El aporte de la cuenta corriente ha sido determinante. Durante junio de 2026, el superávit comercial base devengado alcanzó u$s2.194 millones, la cifra más alta para un mismo mes desde que el INDEC lleva registro. En cinco de los seis meses del primer semestre, el saldo superó los u$s2.000 millones, con contribución clave del sector energético.
Las perspectivas mejoran con las recientes subidas del precio internacional del petróleo. El Brent tocó nuevamente los u$s100 por barril la semana pasada, aunque luego cedió por tensiones geopolíticas en Medio Oriente. De mantenerse esta escalada, se anticipa mayor oferta de divisas proveniente de exportaciones energéticas, multiplicando las oportunidades de acumulación de reservas para el Central.
Mayor poder de fuego para intervenir en cambios
Las reservas líquidas del BCRA —aquellas que puede utilizar de manera inmediata sin depender de ventas de activos— ascendían a más de u$s24.500 millones a mediados de la semana pasada, cifra que se incrementó con las compras posteriores. Este volumen representa un incremento significativo en la capacidad de intervención del Banco Central en el mercado de cambios.
Aunque hasta ahora no ha ejercido presiones directas de venta, la acumulación de este "poder de fuego" posiciona al BCRA con herramientas para contener eventuales presiones cambiarias. La cercanía del proceso electoral de 2027 y posibles volatilidades del mercado podrían requerir intervenciones futuras para mantener la estabilidad del tipo de cambio.
Impacto para empresas y administradores: mayor certidumbre en divisas
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la acumulación de reservas del BCRA genera un escenario de mayor previsibilidad cambiaria. Un Banco Central con reservas netas positivas y poder de fuego superior a u$s24.500 millones reduce el riesgo de crisis de divisas y volatilidad extrema en el tipo de cambio oficial.
Esta solidez permite a las empresas planificar operaciones de comercio exterior, endeudamiento en dólares y cobertura de exposiciones cambiarias con menor incertidumbre. Para importadores, la estabilidad del oficial por debajo de $1.500 facilita márgenes más predecibles. Para exportadores, especialmente energéticos, la mejora en precios internacionales del petróleo amplía márgenes de ganancia. La extensión de vencimientos de pasivos del BCRA hasta 2028 también reduce presiones de corto plazo que podrían forzar devaluaciones abruptas, factor crítico para empresas con deudas indexadas o exposiciones en moneda extranjera.







